sábado, 31 de julio de 2021
¡Adelante! espirítus feroces - de Santiago Maldonado (por La Oveja Negra)
Esta canción fue nuestra contribución desde la ciudad de Rosario a la transmisión «Recordando al Lechu» del sábado 31 de julio de 2021. A cuatro años de la desaparición forzada de Santiago Maldonado.
sábado, 1 de agosto de 2020
jueves, 30 de julio de 2020
¡SANTIAGO PRESENTE!
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A un mes de su desaparición decíamos: «No hablemos el lenguaje de los amos, sino el de los rebeldes, con las heridas abiertas y los puños cerrados.»
Aunque el manojo de palabras y actos no alcancen para detener el látigo feroz que nos azota, con nuestro grito damos cuenta de la magnitud de la herida y el porqué de esa herida que irradia luz como un rayo que, en estos días oscuros, es aún más luz. Con el peso pesado de saber que mientras exista el Estado habrá asesinados, torturados y desaparecidos. Pero ¿cómo callar?
Contra el silencio, el terror, la violencia del Estado asesino, es que publicamos estas palabras a tres años de la desaparición seguida de muerte del compañero anarquista Santiago Maldonado. Reafirmando el significado del 1° de agosto como fecha de lucha y de memoria activa, transformadora. Su contracara, el olvido activo de los asesinados por el Estado, tiene como sentido la aceptación pasiva de la normalidad capitalista. Somos parte de esa memoria rebelde, de luchas, de experiencias y teorizaciones subversivas que no pueden ser simplemente repetidas, y que deben ser permanentemente regeneradas.
Queremos recordar y reivindicar a Santiago Maldonado, Brujo, Lechu, Vikingo, ese que jodía, que tatuaba, que pintaba, que rapeaba, a quien le hubiera gustado vivir sin amos ni reinos del dinero, que luchó con alegría y cuya muerte fue, justamente, en esa tensión entre lo posible y lo imposible.
A la vez, volvemos a hablar de terrorismo de Estado y hacer presentes otras ausencias que surgieron durante este confinamiento obligatorio. El encender en la memoria la chispa de la rebeldía está impregnado de saber que ni los muertos están seguros ante el Estado si este no es combatido y señalado como lo que es.
Este sábado 1 de agosto la memoria y la lucha nos convocan nuevamente. En Rosario nos encontramos a las 16hs. en plaza Sarmiento.
VIOLENCIA ESTATAL Y RESISTENCIA EN LA PATAGONIA
El 1° de agosto de 2017 hubo una represión en Pu Lof en resistencia, departamento Cushamen, en las cercanías de Esquel, Provincia de Chubut. Allí desaparecen a Santiago. Esta represión se complementa con otras anteriores a su desaparición, así como con posteriores situaciones represivas, de amedrentamiento y jugadas jurídico-mediáticas los días siguientes mientras comenzaba su búsqueda.
Es necesario remarcarlo: durante años las comunidades mapuche de la Patagonia, al menos las que se han inclinado a la lucha antes que a la negociación, vienen resistiendo de diversas maneras el despojo y la contaminación del territorio frente a distintos proyectos de índole extractivista, así como a la represión y violencia policial permanente en los barrios periféricos en los que son confinados. El pueblo mapuche, que no es chileno ni argentino, tiene una larga tradición de combate y desde mediados de los ‘90 encabezó distintas experiencias de recuperación y resistencia territorial. Hablamos sobre todo de Chubut, Río Negro y Neuquén. Aunque se trata de una explicación geográficamente muy amplia, sirve para reforzar que, por un lado, ni la represión, ni la recuperación territorial surgieron ese día de modo espontáneo y, por otro, que no hay un solo grupo o modo de lucha y organización del pueblo mapuche.
Si hablamos particularmente de la recuperación de tierras en la que Santiago estaba brindando su apoyo, podríamos mencionar al menos brevemente que en 2015 se dio inicio a dicho proceso en tierras productivas de la Compañía de Tierras del Sud Argentino, perteneciente a la multinacional Benetton, la cual fue acompañada por diversas reivindicaciones del Movimiento Mapuche Autónomo del Puelmapu. Esta cuestión no pasó desapercibida para ninguno de los capitalistas de la zona, por lo que se inician las tareas de identificación de los miembros de las comunidades y familias que participan en el conflicto con el fin de neutralizarlas. Los señalan como extremistas delincuentes y criminalizan sus expresiones combativas, buscando aislarlas para posteriormente hacerlos foco de una crueldad y violencia aterradoras. La tensión, además de la provocada por la propia recuperación de Cushamen, giró en torno a diferentes demandas territoriales específicas, como el cese de paso de un tren turístico, o antirrepresivas, como la liberación de Facundo Jones Huala.
La búsqueda o intento de recuperación de un modo de vida ancestral a través del control territorial efectivo, tan opuesta al mundo de la devastación y la prepotencia de los dueños de todo en la Patagonia, trajo como contragolpe una dura reacción por parte del Estado y sus gendarmes, la cual fue fomentada por la prensa, aplaudida por los burgueses y amparada por su ley para proteger su paz.
Ya en enero de 2017, gendarmes y policías atacan la comunidad con un saldo de detenidos y heridos, dos muy gravemente. Dicho escenario es la antesala de la segunda detención de Facundo Jones Huala, lonko de la comunidad, que ya había sido detenido y liberado en 2016. Esto ocurre a manos de gendarmería el 28 de junio. A un mes de la detención hay protesta y represión en Esquel y Bariloche. Santiago lucha anónimamente con tantos otros en aquel entonces.
Finalmente, el martes 1° de agosto, en la ruta 40 se realiza un corte para visibilizar la situación. El Estado envía a gendarmería para desalojar el corte y se desata la cacería. Aquí es donde, tras entrar los gendarmes a balazo limpio, los compañeros van arrojándose y cruzando el río como pueden, mientras los gendarmes disparan sin cesar un momento. Allí se verá por última vez al Lechu, con agua hasta las rodillas y los gendarmes en la orilla.
Tras meses de lucha, su cuerpo es plantado 400 metros río arriba desde donde se lo vio por última vez.
sábado, 14 de septiembre de 2019
REABREN LA "CAUSA MALDONADO"
Por su parte, la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich, sentenció en una entrevista radial respecto a la reapertura: «Hubo una fuerte presión para que se investigase la línea de desaparición forzada, y ahora hay que seguir investigando la de abandono de persona. Me parece que está más dirigido a los compañeros de Maldonado, que no hicieron nada».
Aunque en un comunicado posterior la familia Maldonado señala que «en este fallo no se menciona ni se escribe en ninguna parte abandono de persona, por consiguiente esa versión instalada desde el mismo momento en que se conocía el fallo por todos los medio de comunicación y el Poder Ejecutivo, a través de la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich, es falso».
Más allá de las provocaciones y burradas de la ministra, no nos asombraría que una vez más la justicia persiga a compañeros bajo una supuesta investigación. Como lo hicieron los meses posteriores al 1° de agosto y como ocurrió con el asesinato de Rafael Nahuel. Nosotros seguiremos insistiendo en que el terreno de la ley no es el nuestro, que las autopsias y las investigaciones son una trampa en favor del Estado y que, aún más, se condecora a los asesinos de las fuerzas estatales y se encarcela o mata a las personas combativas y solidarias.
Ese es el gobierno, esa es su justicia y esa es su moral.
domingo, 28 de julio de 2019
SOLIDARIDAD - MEMORIA - REBELDÍA
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Aparición sin vida...No hay lucha sin pasión, no hay lucha sin identificación de lo que consideramos el enemigo. Desear la muerte no es, obviamente, sinónimo de emancipación. Sin embargo, rehusarse a la violencia, y rechazar de antemano la violencia incluso verbal o nuestros deseos más agresivos, es renunciar a la lucha. La cual no puede reducirse a una simple venganza.Es cierto que nuestro enemigo es un sistema social y no simplemente los jefes, ejecutivos, expertos o la policía que ponen a su servicio. Un punto fuerte de los movimientos sociales reformistas, incluso los que se presentan como más autónomos o revolucionarios, es reducir el capitalismo a la policía o a un puñado de ricos, a sus abusos y su mala gestión.Al igual que en el caso del fetichismo de la mercancía, la relación social se presenta entonces como una cosa, encarnada a veces por una persona gorda con galera y fumando un puro, vieja caricatura del burgués de hace más de un siglo. El mantenimiento de la agresividad en contra de estos personajes ayuda a desviar las críticas hacia una vía muerta: atacar a la burguesía en cuanto individuos y no por su función.Si bien nuestro objetivo es el Capital y no el capitalista, no es menos cierto que las relaciones sociales capitalistas no existen en el plano de las ideas sino en el terreno humano. No ver en un gendarme sino un gendarme es una ilusión óptica. Al igual que no ver en una ministra de seguridad del Estado sino una ministra de seguridad del Estado. No señalar a los responsables directos de la represión con el pretexto (exacto por cierto) de que los mismos no son sino un engranaje en un conjunto que los supera, equivaldría a ver la sociedad como un todo sin poder abordar una parte de esta totalidad. Despersonalizar la historia, es renunciar a actuar. No detestar a los que nos explotan y reprimen lleva a la peor de las resignaciones, en el mejor de los casos a la reforma. Quien no conoce o no se atreve a experimentar un rechazo hacia aquellos que le oprimen, no va a cambiar nunca muchas cosas. Sin embargo, quienes se quedan simplemente en las figuras, en los “responsables políticos” (especialmente cuando no son del gobierno de su agrado) tampoco.Decir que “a Santiago lo mató el Estado y el Capital” no tiene nada que ver con los intentos de desresponsabilizar a los asesinos tal como cuando Clarín publicó en su tapa «La crisis causó dos nuevas muertes» ante la ejecución policial que terminó con las vidas de Maxi Kosteki y Darío Santillán en junio del 2002. Expresiones como la primera buscan criticar la forma de sociedad que permite a los asesinos actuar, mientras que el recordado titular no fue más que un intento por encubrirlos para, por el contrario, salvaguardar el orden existente.
Cuando su cuerpo fue plantado en el Río Chubut y “apareció”, esto último quedó bien claro, al menos para nosotros en Rosario. En plena noche, los oportunistas de los partidos políticos que emplearon la figura de Santiago, aprovecharon para sacar sus banderas a la calle en plena veda electoral, para seguir haciendo campaña electorera pese a la ley que ellos mismos defienden. No se veía nada reivindicando al compañero, ni carteles ni consignas, solo banderas partidarias. Quisieron incluso hacer una conferencia de prensa en plena plaza para seguir con su miserable campaña.
El “apoyo” de partidos y sindicatos no tiene nada que ver con la solidaridad que buscamos practicar. No se trata de adhesión, sino de cohesión. No se trata de apoyar, sino de ser parte. Santiago era de esos solidarios, y por eso estaba con los compañeros mapuche.
Solidaridad significa también comprender, respetar, defender, confiar. Eso fue lo que nos tocó hacer desde nuestras ciudades a muchísimos compañeros y compañeras. Desde el primer momento defendimos la versión de los mapuche rebeldes, y comprendimos su punto de vista respecto de la intervención de la Justicia en el territorio recuperado con sus allanamientos disfrazados de rastrillajes. También nos tocó defender al Brujo anarquista y luchador frente a las versiones de la opinión pública.
En el acto masivo del 11 de agosto su hermano Sergio leyó el texto «Hola querida población» escrito por Santiago. Para las personas que desconocían fue quizás la primera oportunidad para tomar noción de quién era él. Así y todo, incluso algunos bienpensantes sostuvieron hasta el hartazgo que las canciones de Santa Blasfemia (su proyecto de rap) que circularon posteriormente, donde insultaba y se burlaba de autoridades políticas y eclesiásticas, eran toda una operación mediática para “desprestigiar al inocente artesano”. Por varios rincones muchos seguimos (y seguiremos) ampliando su voz. Pero la voz de un compañero, no la voz de un mártir, ni de un ídolo. Por las oscuras circunstancias es difícil, pero a la vez necesario, tomar conciencia de esto, que la solidaridad no significa una relación acrítica con quien uno se solidariza.
Podríamos señalar lo mismo sobre la solidaridad con las comunidades mapuche en lucha. La solidaridad a la que hacemos referencia, como decíamos, no tiene que ver con la pasividad, con ayudar a los que luchan, sino luchar con quienes luchan. No tiene que ver con la caridad, ni con la lástima, la solidaridad tiene que ver con reconocernos en los compañeros como desposeídos y proletarios en lucha, reconocernos como parte de una misma clase, y aportar en base a las condiciones y posibilidades concretas, que también se fueron desarrollando en la lucha y que difieren de las que tienen los compañeros mapuche. Mucho menos tiene que ver con un ideal exotista, que nos lleva a solidarizarnos con lo que se nos presenta como raro y alejado. No es esa distancia geográfica y cultural lo que nos acerca sino su lucha contra la propiedad privada y su resistencia ante la represión estatal.
A lo largo de estos años fue muy recurrente la cuestión de la identidad originaria o “lo mapuche” como una especificidad incómoda de abordar. Cuando expresábamos la solidaridad desde una perspectiva común de lucha radical, se escucharon ridiculeces como que “influenciar” a los mapuche sería neocolonialista, como si estos fuesen algo puro y como si los no mapuche estuviésemos infectados de algo. Esa mentalidad democrática no busca respetar a los mapuche en lucha, sino respetar a todas las expresiones por igual, en tanto “pueblo oprimido”. En realidad, es una justificación para no luchar junto a los rebeldes y para no reconocer la existencia de dos clases antagónicas.
También escuchamos de manera recurrente lamentos porque “no se hizo lo mismo por Rafael que por Santiago”. Recordemos que no fue lo mismo agosto que noviembre de 2017, así como recuperar tierras a Benetton no es lo mismo, socialmente, que a Parques Nacionales, ni un asesinato lo mismo que un desaparecido. Por otra parte, si las luchas de recuperación de tierras por parte de los compañeros mapuche fueron ampliamente ninguneadas durante los reclamos por la aparición de Santiago ¿por qué eso de un momento a otro cambiaría? Tenemos que exigir al movimiento social, por más difuso que sea, de acuerdo a lo que efectivamente hace y no a lo que suponemos que, moralmente, debería hacer.
A su vez, solidarizarnos con un conflicto latente, defendiendo ciertas prácticas y acciones, no significa tener que replicarlas en lo inmediato. No puede significar una imitación descontextualizada. En esta zona plagada de soja y veneno, por ejemplo, la recuperación de tierras deberá tomar, evidentemente, otras formas. Tampoco es necesario un éxodo urbano hacia zonas en conflicto o una identificación con lo originario como única forma posible de radicalidad.
Quienes no somos mapuche, sino nietos de inmigrantes de cualquier rincón del planeta, mestizos, mezcla de inmigrantes e indios, no debemos olvidar que también somos desposeídos, que nuestros ancestros fueron separados de sus tierras, de sus formas de vida y de producir, que fueron llevados a ciudades y barrios marginales por el desarrollo capitalista.
Nos une ese pasado de desposesión y la certeza de que la humanidad precedió al Estado y al dinero, a la propiedad privada y la avaricia. Esas son nuestras raíces comunes y por lo cual nos sentimos parte de una misma clase sin patria. Comprendemos y gozamos nuestras diferencias sin por ello suponer que una identidad particular sea una premisa necesaria para luchar. Si no podemos volver a nuestras raíces originarias, sí podemos atacar la raíz de la dominación actual.
Por algún tiempo, situamos la solidaridad con Santiago y la lucha mapuche en el centro de nuestra práctica, aunque comprendiéndola siempre como un aspecto inseparable de una lucha total. Es por esto que queremos ahondar también en las probables derivas que socialmente pueden traer luchas específicas donde prima lo inmediato frente a lo global.
Por ejemplo, seguir los mismos procedimientos campañistas del marketing electoral, de la “movilización social” parcial, dependientes de la política o del clientelismo, pero separados de sus motivaciones iniciales. ¡A tal punto que en algunas ciudades los “organizadores oficiales” les negaron la palabra a voceros mapuche pero sin dejar de intentar sacar su tajada a costa de ellos!
Reproducir simplemente por herencia política o imitación pasiva los gestos y consignas, los modos de organizarse y reflexionar porque “es lo que hay” es lo que justamente queremos combatir. Claro que no podemos esperar que de un día para el otro se rompa con la pasividad social que nos ha traído hasta acá. Pero sí podemos desenmascarar una serie de rituales y procedimientos rutinarios que sirven principalmente para constituir una identidad colectiva supuestamente rebelde, más aparente que real. Que sirven más para hacer política partidaria, legalista y por tanto defender lo existente, que para superarlo. Nos referimos concretamente a las multisectoriales, a los actos masivos con pliegos vacíos, a las marchas infinitas y con una impronta pacifista, a la “militancia” en las redes sociales, así como a las campañas de difusión donde prima lo cuantitativo (“llegar a más gente”) frente al contenido.
La represión y desaparición de las que hablamos surgen en condiciones específicas que las hacen posibles: la legitimidad de las fuerzas armadas, la capacidad del poder económico de afirmar sus intereses por sobre todo lo imaginable, un montaje jurídico y mediático inédito, es decir, el modo capitalista de producción.
Entonces, aunque se hubiese cumplido nuestro anhelo de ver a Santiago con vida, sentimiento que perdura en muchos corazones, esas condiciones seguirían intactas. De aquí la necesidad de luchar contra todas esas condiciones sin poner en el centro una sola razón, injusticia o persona. Lo que a su vez sin movilización y, sobre todo, sin reflexión es algo imposible de conseguir.
Se hizo muy poco por desafiar a las leyes y tribunales, y mucho por demostrar las operaciones estatales asesinas y los montajes criminalizantes sobre lo ocurrido. Esto fortalece el concepto de víctima, o peor aún, la idea de que el problema es un gobierno y no los gobiernos.
En términos generales debemos reflexionar críticamente: ¿Por qué existe semejante confianza ciega en las instituciones estatales? ¿No es acaso el común denominador de las dos luchas más masivas de los últimos años (por Santiago Maldonado y por el aborto legal) el reclamo al Estado, el reclamo de leyes, de fortalecer el aparato jurídico y a la vez representativo de la democracia?
REBELDÍA
Son las debilidades, las dudas y las insuficiencias de aquellos momentos de lucha colectiva, las que nos incitan a continuar regenerando los esfuerzos rebeldes y seguir levantándonos contra la opresión. Claro, no es posible sugerir en cada contexto diferente cómo responder a la agresión, que se tome tal o cual forma de acción práctica.
Aprendimos que parte de la lucha es siempre intentar que la voz de nuestros compañeros y la lucha revolucionaria sean colocadas en el centro. No banderío, no política, no personalismo sino, por respeto y por necesidad, que su palabra se escuche.
También comprendimos que es en el desarrollo del conflicto donde es posible descubrir o ampliar nuestros medios de acción, intentando superar el lenguaje de la conciliación y las peticiones respetuosas para con los explotadores y opresores.
Esto nos empuja a pensar también en un futuro no muy lejano. ¿Es posible coordinar a mayor amplitud tales acciones? Que dichas acciones converjan en un mismo objetivo específico, como ocurrió por ejemplo en la lucha de estos dos años, proclamando sus fines revolucionarios en todo momento y multiplicándose con el tiempo ¿es esto suficiente?
Consideramos, por lo pronto, que es necesario seguir apostando a la necesidad de revolución, que es posible accionar sobre un tema particular sin perder de vista lo global. Pero es necesario criticar cuando esto no sucede, como los rasgos masivos de la lucha por Santiago. Recordemos una vez más cuando de la exigencia “Aparición con vida…” se pasó a la pregunta “¿Dónde está…?” No son procesos del todo conscientes para quienes participan de las movilizaciones muchas veces de manera genuina y desinteresada, pero sí dejan en evidencia la conciencia ciudadana y la ideología dominante que los determinan. La primera consigna clama por un compañero con vida, la otra por un dato. Una quiere arrancarle al Estado una persona secuestrada, la otra plantea una conversación, quiere información. Como decíamos antes, una vez aparecido el cuerpo, pareciera que solo queda bregar por justicia. Pero para nosotros se trata de otra cosa completamente diferente.
Desde el boletín La Oveja Negra insistimos con una frase de un rap de Santiago: «Aquí y ahora la lucha continúa». Una manera de afirmar la vida y la lucha contra la muerte, contra su muerte. Una manera de afirmar que era además un luchador. Sin embargo, ese «aquí y ahora» también remite a cierto “inmediatismo” que evidentemente es muy propio de nuestra época, no reprochable ya que la realidad es a menudo desesperante. Pero esa inmediatez, si se vuelve permanente y excluyente de otros tiempos para actuar, hace que las posibilidades de intervención reales sean prácticamente nulas, o que remitan simplemente a un desahogo individual o grupal, lo cual no es poco pero no es suficiente para transformar la realidad. Y así, a fuerza de voluntarismo, se llega voluntariamente a la frustración, la desesperanza o la imposibilidad de un cambio social.
Porque el activismo sin perspectivas es pasividad, y la pasividad es la normalidad del Capital. No nos autoengañemos reduciendo la lucha a un solo aspecto del capitalismo: mostremos a cada instante nuestra relación viva con la totalidad del antagonismo de clases y con su historia. Limitar nuestra acción únicamente a un momento del todo social, sin plantear claramente nuestro objetivo que es el fin de la sociedad de clases, sería cavar nuestra propia tumba.
Quien haya participado en las presentaciones del libro Wenüy o haya oído algún audio de Temperamento, o leído algunos números del boletín, sabe que nuestro punto de partida es la necesidad de revolución, aunque esté pasado de moda. La lucha revolucionaria por destruir aquello que impide una vida radicalmente distinta.
Sin entrar en un estado de fascinación por cualquier lucha o cualquier cosa que se le asemeje, es importante advertir por qué se lucha, para qué se lucha y cuáles pueden ser las consecuencias de luchar. Son preguntas que en la exaltación competitiva y guerrera tan en sintonía con la razón dominante de estos tiempos capitalistas quedan sin formular, pues lo importante parece ser “dar pelea”, “salir a la calle”, aunque esto signifique solicitar el mantenimiento del actual estado de cosas.
Sea en el caso de la valentía mapuche, del solidario Santiago o del luchador anónimo de cualquier parte, la exaltación de la lucha sin preocupaciones por el cómo o el porqué, a veces se nos pinta como una virtud frente a la aparente quietud del momento, como algo rebosante frente al aparente vacío de la vida cotidiana.
Si hoy estamos hablando de esto es porque no estamos proponiendo esperar, “tomar conciencia” y recién así entrar en acción. En los hechos nada sucede así. El contenido social de una lucha puede radicalizarse en la misma práctica, con aciertos y con errores, con experiencias cercanas y lejanas (en tiempo y espacio), con los balances necesarios. También se puede hacer una apología de la conflictividad o de la valentía evitando dirigirse hacia los objetivos necesarios. No es nuestra intención, lo urgente no es lo que los oportunistas nos presentan como “lo posible”, lo urgente es ir más allá de lo existente, comprender el conflicto y la valentía en una lucha global contra el estado de cosas.
La lucha contra el capitalismo es comenzar a romper con la lógica que nos impone a los oprimidos. Más allá de cuestiones necesarias como el uso de la violencia y los gestos simbólicos, la visibilidad y lo fácilmente reconocible, debemos prestar atención a que la posibilidad de terminar con esta sociedad mercantil generalizada incluye también momentos menos fotografiables, ceremoniales o catalogables que son imprescindibles. Muchas veces lo que está en movimiento no sale en la foto o no llega a comprenderse.
No llamamos a hacer abstracción de nuestras debilidades, sino justamente a visibilizarlas para superarlas colectivamente. Este, como tantos textos y reflexiones revolucionarias, no fue escrito para ser enseñado de manera pedagógica según los dictados escolares o expuesto de manera utilitaria, funcional y eficientista según las leyes del mercado. Esto no es una mercancía ni un objeto de estudio, solo es accesible a través de la puesta en común, de la implicación que no se reduce al grupúsculo o al culto a lo identitario sino al todo social.
Esperamos haber brindado elementos para la reflexión y el debate.
¡SANTIAGO PRESENTE! ¡TERRORISTA ES EL ESTADO!
WENÜY SIGUE ENCONTRÁNDONOS
Luego de las primeras presentaciones realizadas por las sierras de Córdoba durante el mes de enero, hubo una más en la localidad de La Bolsa el 9 de febrero. El día 16 fue presentado en la Biblioteca Popular Chinaski de González Catán en el Gran Buenos Aires. Durante el mes de febrero se concretaron también las presentaciones patagónicas que habíamos anticipado, visitando las localidades de Puerto Madryn, Trelew, Playa Unión, Puerto Pirámides, Caleta Olivia, Trevelin, Esquel, Puerto Deseado, Neuquén, Senillosa, Cipolletti y Fiske Menuco (General Roca). Agradecemos a los compañeros que difunden Wenüy por la región y pedimos disculpas si nos olvidamos de nombrar alguna de las tantas actividades.
El viernes 12 de abril fue presentado en La Plata y el día 13 en Berisso en la hermosa Biblioteca Anarquista de La Ribera. Fue emocionante poder encontrarnos una vez más con compañeras y compañeros del Brujo.
Luego viajamos hasta La Pampa con tres presentaciones en General Pico, Santa Rosa y la pequeña localidad de Anguil, los días 11, 12 y 13 de mayo respectivamente. Allí fuimos acompañados con la música de Desobediencia Civil, banda de amigos del Lechu que se arrimaron desde La Plata.
El 1° de junio fue por partida triple. En Las Rosas, interior de Santa Fe, se realizó en el Centro Cultural Al Horno, una bonita actividad que incluyo también lecturas y teatro. En Capital Federal se presentó en el nuevo Ateneo Anarquista de Constitución. Y en Comodoro Rivadavia en el marco de la Feria del Libro Usado.
El 12 de junio participamos de una presentación-taller junto a los integrantes del Bachillerato Popular La Grieta en Pergamino. Localidad que ya habíamos visitado el 17 de marzo, hablando sobre el libro en el marco de una FLIA en la plaza Atahualpa Yupanqui.
En Rosario, el viernes 14 de junio Wenüy se hizo presente en la Biblioteca El Hormiguero.
Más allá de las fronteras impuestas, el día 26 de junio fue presentando en Santiago de Chile con una gran concurrencia. A su vez, se realizaron nuevas presentaciones en Madrid y Barcelona.
Durante agosto viajaremos a Paraná y Santa Fe los días 3 y 4 respectivamente. También estaremos en las cercanas localidades de Capitán Bermúdez el 9 y San Lorenzo el 30. Los días 23, 24 y 25 volveremos a Córdoba, con presentaciones en la capital y en el espacio compañero Catalina Clandestina de Laguna Larga.
Desde su publicación en diciembre de 2018 el libro se ha difundido ampliamente por diversos ámbitos contestatarios y anticapitalistas en la región argentina y otros lugares del mundo, realizándose a la fecha más de sesenta presentaciones.
La primera impresión de Wenüy y su difusión, se financiaron principalmente desde el grupo editor, y los libros se distribuyeron a un precio bajísimo para alentar su llegada.
Hoy nos quedan solo algunos ejemplares y para poder volver a imprimirlo, así como seguir viajando para presentarlo, se nos hace necesario repartir el esfuerzo.
Por eso próximamente estaremos solicitando la colaboración con este proyecto, sea a través de donaciones, así como con la compra anticipada de libros para su distribución.
Agradecemos una vez más a quienes hacen posible este ejercicio de memoria rebelde. ¡La lucha continúa!
domingo, 30 de junio de 2019
TEMPERAMENTO RADIO NRO.36
sábado, 26 de enero de 2019
WENÜY PRESENTE
domingo, 30 de diciembre de 2018
RECIBIMOS: MANUAL DE POESÍA NRO.2
Su nro.2 (diciembre de 2018) puede leerse y descargarse en: manualdepoesia.tumblr.com
domingo, 2 de diciembre de 2018
Nuevo libro: Wenüy. Por la memoria rebelde de Santiago Maldonado
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viernes, 19 de octubre de 2018
SANTIAGO Y LA LUCHA POR LA VERDAD
PRÓXIMAMENTE: WENÜY. POR LA MEMORIA REBELDE DE SANTIAGO MALDONADO
SANTIAGO MALDONADO: THE PRESENCE OF AN ABSENCE
They tried to make Santiago disappear two times: firstly the armed forces and later others, hiding his struggle, his life, his ideas.
For Santiago, the anarchist who stood in solidarity with the prisoners for the sackings in Bariloche, who fought in the assemblies and the barricades of Chiloé, who cut the route 40 for the liberation of Facundo,(1) they organized church masses and they inserted him into electoral discourses. They tried to reduce him to a victim: of the gendermes, of Bullrich,(2) of Macri, or even of the mapuches themselves as the officialist slant pushed. Meanwhile, his comrades in struggle were pursued by the police and branded as infiltrators in the mobilizations, which still continues today.
"It's notable, that the repression suffered dialy by the mapuche communities in the south, imprisonment of Facundo Jones Huala, and above all, the profound social content of the Autonomous Mapuche Movement of Puelmapu, is in the same or worse grade of obscurity and misinterpretation as before the disappearance of Brujo." We said this last year, and it hasn't done anything more but get worse since then.
Recently, we are being witness to a new campaign of lies in which they try to establish the mapuche as those who fooled and abandoned Santiago, at the same time as they lied to the family. Santiago was not fooled in Cushamen, he knew what he was doing and not doing. Those that don't know anything are the killers and their accessories who think that with force and lies they can stop the struggle and the solidarity. For that reason they publish phone-taps made on Sergio Maldonado and on Ariel Garzi, who has already come out to say that those transcriptions are in part false. These phone-taps are one more part of the permanent mafioso message of the State, not only to the mapuche, but to the whole social movement. Like when they planted the dead body of Santiago, they want to sow the example of what can happen to us when we disobey, when we fight for a different reality. Just like on the other side of the the wire, it is sought to break apart the groups that tender support to the territorial recuperations, to isolate the communities in conflict, their authorities, spokespersons and combatants.
Like a year ago, like always, the State, it's Justice and its jails can't give any other response but violence, against all those who confront their terrorism and their world of death and misery.
Notes:
2: Patricia Bullrich, Argentine Minister of Security
Bajo el título One Year Later: Santiago Maldonado Presente! también fueron incluídos textos y canciones de Santiago: The god of business (El dios empresarial), Vote for me (Votame) y Argsesina (Argsesina).
jueves, 9 de agosto de 2018
ILLUSIONE DI MOVIMENTO. INTORNO AI FILM «SOLEDAD» E «EL CAMINO DE SANTIAGO»
Dire che la storia la scrivono i vincitori è un luogo comune ma non per questo meno vero.
Questo primo agosto, nel teatro di Buenos Aires ND Ateneo, ci sarà l’anteprima del documentario El camino de Santiago (Il cammino di Santiago) diretto da Tristán Bauer con sceneggiatura di Florencia Kirchner.
Il 20 settembre debutterà il film Soledad intorno a Soledad Rosas e il suo compagno Baleno, diretta da Agustina Macri, figlia dell’attuale presidente.
Come se fosse un macabro scherzo, due figlie dei cognomi più potenti della borghesia e della politica attuale hanno scelto la vita di questi compagni anarchici per i loro prodotti.
In entrambi casi hanno trovato elementi che, ridotti a circostanze cinematografiche, risultano seducenti: la ribellione giovanile, il viaggio iniziatico, la lotta per una causa, la fine tragica. In aggiunta, nel caso di Soledad Rosas, il romanticismo appassionato.
Il cammino della bugia
La scelta del titolo del documentario, così ovvio per questi amici del Papa, non deve essere giudicata sbagliata o poco profonda. Il cammino di Santiago esiste. È un’enorme rotta di pellegrinaggio cattolico, tra la Francia, la Spagna ed il Portogallo che porta alla città di Santiago de Compostela in Galizia, dove i fedeli onorano il martire Santiago il Maggiore, uno dei dodici apostoli. Titolo eloquente, riflette fedelmente la cosmovisione progressista: la riduzione di una persona a personaggio di finzione e poi a martire e santo, cioè non umano. Per rendergli omaggio ai suoi fedeli solo tocca pregare e rimpiangerlo; ammirano solo l’irreale, quello che è impossibile da capire e accompagnare. Tutto ben cristiano.
L’anno scorso hanno già voluto impadronirsi della figura del nostro compagno: con le loro manifestazioni come processioni, hanno tentato di trasformare il Brujo in martire della democrazia, mettendolo nell’imbroglio politico che così tanto ha disprezzato con la sua lotta, con le sue canzoni, con i suoi scritti. Senza pudore hanno sottovalutato la lotta mapuche radicale –“poveretti gli indiani”– quelli a chi Santiago sarebbe andato ad aiutare, come chi fa carità cristiana. Nelle loro manifestazioni non parlavano della prigione di Jones Huala, né della situazione di Cushamen, né della proposta del MAP (Movimento Mapuche Autonomo del Puelmapu). Riguardo la RAM (Resistenza Ancestrale Mapuche) solo potevano concepire che fosse una creazione dei servizi d’informazione. Cristina Fernández, madre di Florencia, si è presentata con totale sfacciatezza in una messa portando la foto di Santiago al tempo che invitava i suoi seguaci a tradire e punire compagne e compagni, accusati di infiltrati, terroristi, o impiegati di Macri. Eretici, iconoclasti che non volevano processioni ma che bloccavano autostrade e strade, e lapidavano poliziotti e chiese.
Un buon prodotto per il mercato, El Camino de Santiago è stata promossa da una strategia di marketing contemporanea. Nelle strade di Buenos Aires sono apparse locandine anonime, dall’estetica militante, illustrate con gli occhi del nostro compagno. E recitavano: “Dove finisce il cammino di Santiago?” Altrettanto sulle reti sociali. Diversi spot con immagini della Patagonia con la stessa domanda. Tante persone hanno cominciato a diffonderlo senza sapere nemmeno di cosa si tratasse e chi ci fosse dietro.
Il regista della pellicola è Tristán Bauer, uno dei migliori cantastorie del governo precedente. Ex direttore di Canal Encuentro, ha anche diretto, tra altri: Evita, la tumba sin paz (1997), il noto Iluminados por el Fuego (2005) sulla guerra di Malvinas e Che, Un Hombre Nuevo (2010) che ha avuto la sua prima strapiena nel Monumento alla Bandiera di Rosario. Uno dei produttori è il Topo Devoto, che ha già lavorato in Néstor Kirchner, la película (2012), diretta da Paula Luque.
Oggi questi esseri orribili hanno prodotto un’immagine scemata del compagno Brujo, mettendolo accanto a tutte queste figurine, icone del progressismo.
Per di più, Clarín e altri mezzi reazionari sono saltati su ad attaccare il documentario, per continuare ad inzigare che la scomparsa e assassinio di Santiago sono stati solo un una storia da operetta dei ‘K’ (i kirchneristi) contro il governo di Macri, che in realtà Santiago è semplicemente affogato e che poi è stato ingannato dai mapuche terroristi. Il discorso della ‘grieta’ (la ‘crepa’) che conviene tanto agli affari elettorali di entrambi i gruppi.
Ideale. Amore. Ingiustizia
Al successo dello Stato è seguito quell’altro del sensazionalismo e del commercio. Sia in Italia che in Argentina ha avuto un’importante ripercussione mediatica. Anarchici e squatters di quegli anni hanno avuto qualche pagina o minuto all’aria nei media di questa regione per parlare di Soledad. “La nuova forma di guerriglia”, intitolava il giornalista Chiche Gelblung nel suo programma Memoria mentre intervistava squatters a Rosario. A battere il ferro ancora caldo è stata anche l’associazione imprenditrice Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota che ha nominato Soledad in una delle loro canzoni: “La Sole se fue de lo linda que era” (“La Sole è partita da quanto era bella”). No, l’ha suicidata lo Stato.
Nel 2003 viene pubblicato il libro Amor y Anarquía, la vida urgente de Soledad Rosas di Martín Caparrós, una delle faccie in quegli anni del giornalismo serio e progressista assieme a Jorge Lanata. Il libro è stato un successo e le parole di amore e anarchia circolavano nella tv.
Ma il peggio stava per arrivare, con la realizzazione di Soledad da Agustina Macri e certamente la riedizione del libro. Caparrós, con insopportabile cinismo, difende la realizzazione del film perché nel suo ruolo di bravo uomo d’affari sa adattarsi a ciò che vende nei tempi che corrono, “donne protagoniste” secondo i pubblicitari e gli sceneggiatori.
La complessa e necessaria lotta anticapitalista incarnata da Soledad e Baleno la si vuole far diventare “un ideale, un amore, un’ingiustizia”, come recita il sottotitolo del film.
Atto finale
Ci rallegra sapere che in Italia, compagne e compagni hanno boicottato le riprese di Macri che ha dovuto spostare le sue locations a Milano, mentre che a Roma si sono dovute realizzare sotto la sorveglianza della polizia antisommossa.
Questi compagni non appartengono a nessun gruppuscolo, non vogliamo esercitare su di loro il diritto alla proprietà che ci impone il Capitale. Le loro lotte, le loro vite antagoniche, appartengono ormai a tutta la memoria anticapitalista di tutto il pianeta. I loro sguardi, le loro azioni e le loro parole ci nutrono oggi e lo faranno domani con le nuove generazioni di lottatrici e lottatori. Tanto meno c’entrano in qualche romanzetto borghese.
In quelle pellicole non ci saranno il Brujo, né Sole, né Baleno. Non c’è niente da vedere.
Soltanto una rappresentazione di una falsificazione precedente al prezzo di un biglietto. Soltanto un montaggio di immagini morte animate da un’illusione di movimento.
lunes, 30 de julio de 2018
VIDEO: EL DIOS EMPRESARIAL
domingo, 29 de julio de 2018
ILUSIÓN DE MOVIMIENTO EN TORNO A LAS PELÍCULAS «SOLEDAD» Y «EL CAMINO DE SANTIAGO»
El camino a la mentira
Ideal. Amor. Injusticia
Acto final







