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sábado, 31 de julio de 2021

¡Adelante! espirítus feroces - de Santiago Maldonado (por La Oveja Negra)


 Esta canción fue nuestra contribución desde la ciudad de Rosario a la transmisión «Recordando al Lechu» del sábado 31 de julio de 2021. A cuatro años de la desaparición forzada de Santiago Maldonado.

jueves, 30 de julio de 2020

¡SANTIAGO PRESENTE!

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Luchamos contra el olvido, porque el principio del olvido es la muerte misma. Porque la muerte de un compañero que nos da la represión es muerte que nos cruza en el camino de la vida y la lucha. Eso no la hace menos mortal, pero sí menos individual. Y es esa misma lucha, la que no nos permite olvidar que este y tantos compañeros y compañeras que hoy no nombramos, existieron y combatieron sus leyes, su normalidad, su paz.

A un mes de su desaparición decíamos: «No hablemos el lenguaje de los amos, sino el de los rebeldes, con las heridas abiertas y los puños cerrados.»

Aunque el manojo de palabras y actos no alcancen para detener el látigo feroz que nos azota, con nuestro grito damos cuenta de la magnitud de la herida y el porqué de esa herida que irradia luz como un rayo que, en estos días oscuros, es aún más luz. Con el peso pesado de saber que mientras exista el Estado habrá asesinados, torturados y desaparecidos. Pero ¿cómo callar?

Contra el silencio, el terror, la violencia del Estado asesino, es que publicamos estas palabras a tres años de la desaparición seguida de muerte del compañero anarquista Santiago Maldonado. Reafirmando el significado del 1° de agosto como fecha de lucha y de memoria activa, transformadora. Su contracara, el olvido activo de los asesinados por el Estado, tiene como sentido la aceptación pasiva de la normalidad capitalista. Somos parte de esa memoria rebelde, de luchas, de experiencias y teorizaciones subversivas que no pueden ser simplemente repetidas, y que deben ser permanentemente regeneradas.

Asumimos que la lucha por la memoria de Santiago es más que una lucha frente a su desaparición y asesinato, e incluso más allá de él mismo. Ya que el propio Santiago se encontraba luchando y cortando una ruta en solidaridad con Facundo Jones Huala, hoy encarcelado en la cárcel de Temuco, así como había participado en tantos otros proyectos y luchas.

Queremos recordar y reivindicar a Santiago Maldonado, Brujo, Lechu, Vikingo, ese que jodía, que tatuaba, que pintaba, que rapeaba, a quien le hubiera gustado vivir sin amos ni reinos del dinero, que luchó con alegría y cuya muerte fue, justamente, en esa tensión entre lo posible y lo imposible.

A la vez, volvemos a hablar de terrorismo de Estado y hacer presentes otras ausencias que surgieron durante este confinamiento obligatorio. El encender en la memoria la chispa de la rebeldía está impregnado de saber que ni los muertos están seguros ante el Estado si este no es combatido y señalado como lo que es.

Este sábado 1 de agosto la memoria y la lucha nos convocan nuevamente. En Rosario nos encontramos a las 16hs. en plaza Sarmiento.

VIOLENCIA ESTATAL Y RESISTENCIA EN LA PATAGONIA

El 1° de agosto de 2017 hubo una represión en Pu Lof en resistencia, departamento Cushamen, en las cercanías de Esquel, Provincia de Chubut. Allí desaparecen a Santiago. Esta represión se complementa con otras anteriores a su desaparición, así como con posteriores situaciones represivas, de amedrentamiento y jugadas jurídico-mediáticas los días siguientes mientras comenzaba su búsqueda.

Es necesario remarcarlo: durante años las comunidades mapuche de la Patagonia, al menos las que se han inclinado a la lucha antes que a la negociación, vienen resistiendo de diversas maneras el despojo y la contaminación del territorio frente a distintos proyectos de índole extractivista, así como a la represión y violencia policial permanente en los barrios periféricos en los que son confinados. El pueblo mapuche, que no es chileno ni argentino, tiene una larga tradición de combate y desde mediados de los ‘90 encabezó distintas experiencias de recuperación y resistencia territorial. Hablamos sobre todo de Chubut, Río Negro y Neuquén. Aunque se trata de una explicación geográficamente muy amplia, sirve para reforzar que, por un lado, ni la represión, ni la recuperación territorial surgieron ese día de modo espontáneo y, por otro, que no hay un solo grupo o modo de lucha y organización del pueblo mapuche.

Si hablamos particularmente de la recuperación de tierras en la que Santiago estaba brindando su apoyo, podríamos mencionar al menos brevemente que en 2015 se dio inicio a dicho proceso en tierras productivas de la Compañía de Tierras del Sud Argentino, perteneciente a la multinacional Benetton, la cual fue acompañada por diversas reivindicaciones del Movimiento Mapuche Autónomo del Puelmapu. Esta cuestión no pasó desapercibida para ninguno de los capitalistas de la zona, por lo que se inician las tareas de identificación de los miembros de las comunidades y familias que participan en el conflicto con el fin de neutralizarlas. Los señalan como extremistas delincuentes y criminalizan sus expresiones combativas, buscando aislarlas para posteriormente hacerlos foco de una crueldad y violencia aterradoras. La tensión, además de la provocada por la propia recuperación de Cushamen, giró en torno a diferentes demandas territoriales específicas, como el cese de paso de un tren turístico, o antirrepresivas, como la liberación de Facundo Jones Huala.

La búsqueda o intento de recuperación de un modo de vida ancestral a través del control territorial efectivo, tan opuesta al mundo de la devastación y la prepotencia de los dueños de todo en la Patagonia, trajo como contragolpe una dura reacción por parte del Estado y sus gendarmes, la cual fue fomentada por la prensa, aplaudida por los burgueses y amparada por su ley para proteger su paz.

Ya en enero de 2017, gendarmes y policías atacan la comunidad con un saldo de detenidos y heridos, dos muy gravemente. Dicho escenario es la antesala de la segunda detención de Facundo Jones Huala, lonko de la comunidad, que ya había sido detenido y liberado en 2016. Esto ocurre a manos de gendarmería el 28 de junio. A un mes de la detención hay protesta y represión en Esquel y Bariloche. Santiago lucha anónimamente con tantos otros en aquel entonces.

Finalmente, el martes 1° de agosto, en la ruta 40 se realiza un corte para visibilizar la situación. El Estado envía a gendarmería para desalojar el corte y se desata la cacería. Aquí es donde, tras entrar los gendarmes a balazo limpio, los compañeros van arrojándose y cruzando el río como pueden, mientras los gendarmes disparan sin cesar un momento. Allí se verá por última vez al Lechu, con agua hasta las rodillas y los gendarmes en la orilla.

Tras meses de lucha, su cuerpo es plantado 400 metros río arriba desde donde se lo vio por última vez.

sábado, 14 de septiembre de 2019

REABREN LA "CAUSA MALDONADO"

La Cámara de Apelación de Comodoro Rivadavia reabrirá la causa que investiga la desaparición y muerte del compañero Santiago Maldonado. Los jueces explicaron que las pruebas existentes confirman que la «hipótesis más probable del hecho es la asfixia por sumersión», pese a lo cual sostuvieron que buscan «despejar cualquier duda razonable y favorecer el derecho a la verdad». Agregando que «se investigó una única hipótesis delictiva –aquí definitivamente descartada– sin que haya sido objeto de valoración y pronunciamiento algún posible nexo causal entre cualquier omisión del personal de Gendarmería o de quienes se introdujeron en el río con Maldonado». Sabemos lo que esto último puede significar.

Por su parte, la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich, sentenció en una entrevista radial respecto a la reapertura: «Hubo una fuerte presión para que se investigase la línea de desaparición forzada, y ahora hay que seguir investigando la de abandono de persona. Me parece que está más dirigido a los compañeros de Maldonado, que no hicieron nada».

Aunque en un comunicado posterior la familia Maldonado señala que «en este fallo no se menciona ni se escribe en ninguna parte abandono de persona, por consiguiente esa versión instalada desde el mismo momento en que se conocía el fallo por todos los medio de comunicación y el Poder Ejecutivo, a través de la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich, es falso».

Más allá de las provocaciones y burradas de la ministra, no nos asombraría que una vez más la justicia persiga a compañeros bajo una supuesta investigación. Como lo hicieron los meses posteriores al 1° de agosto y como ocurrió con el asesinato de Rafael Nahuel. Nosotros seguiremos insistiendo en que el terreno de la ley no es el nuestro, que las autopsias y las investigaciones son una trampa en favor del Estado y que, aún más, se condecora a los asesinos de las fuerzas estatales y se encarcela o mata a las personas combativas y solidarias. 

Ese es el gobierno, esa es su justicia y esa es su moral.

domingo, 28 de julio de 2019

SOLIDARIDAD - MEMORIA - REBELDÍA

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De la desaparición y asesinato del compañero Santiago Maldonado aún quedan marcas en las calles de muchas ciudades. Afiches a medio arrancar, pintadas, esténciles y, aunque ya pasaron dos años, se nos sigue queriendo convencer de que “lo de Maldonado ya pasó”. Pero no, ahí están presentes sus más cercanos con el recuerdo de su sonrisa intacto. También siguen las luchas por su memoria –aunque con menos intensidad–, así como el conflicto mapuche donde cayó en combate y la lucha por la justicia que emprende su familia y organismos de derechos humanos.

Si bien en la masividad y en lo mediático ha quedado relegado, no sucede así para muchos compañeros y compañeras que hemos continuado realizando una acción constante por la memoria de Santiago y de todo lo ocurrido, con infinidad de actividades y materiales de difusión.

La solidaridad en torno al conflicto mapuche en Cushamen, el encarcelamiento de Facundo Jones Huala y el asesinato de Santiago Maldonado. La posterior recuperación en Lago Mascardi y el asesinato de Rafael Nahuel, pusieron sobre la mesa varios aspectos de la lucha que, aunque nada nuevos, parecían haber quedado en el olvido por esta región: la acción directa, la autonomía, la capucha, el piquete, la crítica del Estado, la democracia y la propiedad privada.

Para muchos de los que defendemos y no hemos abandonado esa perspectiva de lucha, significó un punto de encuentro, una actividad común en muchas ciudades. Es decir, una lucha en común con una perspectiva común. Esto fue posible, incluso en la distancia geográfica, por un lado, por la persistencia y permanencia de grupos y personas que no se dejaron llevar por la avalancha ciudadanista y reformista que barrió con la gran mayoría de los que se han denominado movimientos sociales. Por el otro, gracias a las expresiones de ruptura que reaparecen constantemente en el seno de nuestra clase, sobre todo en los momentos de lucha donde todo se tensiona.

Estos álgidos momentos nos dan una bocanada de aire fresco frente a la sofocante normalidad. Nos permiten poner en práctica las reflexiones de luchas pasadas, así como obtener otras nuevas. Nos permite encontrarnos, conocernos y reconocernos.

Consideramos necesario hacer una reflexión crítica sobre las luchas, coordinaciones y comunicaciones que se dieron en estos dos años. Evidentemente la dificultad de ello radica en la extensión y diversidad de este proceso. Por eso, si bien abordamos lo que conocemos más de cerca por haberlo realizado, también creemos necesario referirnos a esa acción común que, aunque descentralizada geográficamente, comparte una sensibilidad y una proyectualidad. Trataremos de asumir un compromiso profundo, intentando no ser voceros de nadie, pero hablando desde un “nosotros” más amplio, ya que nos asumimos parte de la lucha de otros tantos compañeros en distintos lugares del territorio.

Reflexionar sobre la lucha es inseparable de la misma. No son dos momentos, se trata de una acción conjunta, un movimiento común y continuo.

¿Qué características tiene la lucha por la memoria y la verdad que no pide justicia al Estado? ¿Cómo continúa la lucha antirrepresiva? ¿Qué lecciones sacamos tras dos años de coordinaciones más amplias? ¿Cómo sigue la lucha en las comunidades mapuche? ¿Qué proyectualidad tiene la lucha por y más allá de Santiago?

MEMORIA
La tortura y la desaparición ha sido y sigue siendo un método común del Estado en cualquier rincón del planeta. En esta región, la noción de “desaparecido” tiene su sensibilidad particular debido al plan sistemático de desaparición, torturas y apropiación de bebés que llevó adelante el Estado argentino, entre otros países, en los 70.

La desaparición de Santiago movilizó miles de personas en todo el país. Luego están los usos políticos de aquello, pero incluso en esos usos no se puede negar la sensibilidad que el accionar de la burguesía y su Estado causó.

Nos preguntábamos por qué salió tanta gente si como decíamos una desaparición no es algo extraordinario, mucho menos en el sur del país y de un hombre en ese rango de edad.(¹) Pensábamos que puede ser porque esta vez le tocó a un chico blanco de Buenos Aires… quizás, pero tampoco hay que olvidar que desde un comienzo las amistades, afinidades y complicidades, incluso a nivel internacional, que fue creando el Lechu a lo largo de sus viajes no son poca cosa, y tampoco es poca cosa la visibilización que le dio su familia, más precisamente sus hermanos, desde un comienzo.

Estuvimos en las calles, en las plazas, en las rutas, en las casas, en los espacios compañeros, agitando, llorando, organizándonos. Hoy a dos años queremos profundizar y ver algunas particularidades.

Parece una diferencia sutil, pero hay una divergencia sustantiva entre la consigna de “Aparición con vida” (y las posteriores que hacían referencia a hacer memoria y continuar la lucha), y aquella que preguntaba “¿Dónde está Santiago?”, así como posteriormente la de “Justicia por Santiago”. 

Para quienes vamos por lo primero no es fácil. No es fácil convocar a manifestaciones donde no se pide nada a nadie. Pero eso no significa que no sirvan para nada. El lenguaje político quiere hacer creer que si no hay diálogo con el Estado no hay nada, que fuera de las lógicas estatales no hay nada. Pero hay, y mucho, y no solo mucho sino rico y diverso. Nos embroncamos, sufrimos y reímos juntos y no aislados, fuera del espacio privado donde está legitimado mostrar los sentimientos, irrumpimos en la normalidad de las ciudades, nos organizamos fuera (y si es posible contra) partidos y sindicatos, en nuestra propia práctica proponemos una manera diferente a la establecida de llevar adelante una lucha.

Podía parecer raro convocar movilizaciones, jornadas y escraches, donde nos cuidábamos entre todas las personas presentes, coordinando en situaciones de urgencia, sin siglas, sin aparatos detrás, sin venderle nada a nadie. En fin, se trata de organizarse de forma diferente porque se busca algo diferente. No tendría sentido un cambio en los modos organizativos para tener la misma finalidad que una organización política, sindicalista o de derechos humanos.

¿Qué puede responder la democracia frente a quienes siguen gritando hace décadas “Ni olvido ni perdón”? ¿Qué pueden aportar los defensores de lo existente a “Terrorista es el Estado”? Nada. Como no podían responder frente a quienes clamaban hace décadas “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”. Como desde los despachos estatales no podían dar respuesta a “Aparición con vida de Santiago Maldonado”.

¿Qué puede proponer la democracia con respecto a los desaparecidos, a los rebeldes que ella misma ha decidido eliminar? Si la movilización social aprieta, sus representantes pueden salir a hacerse los acongojados por las pantallas o constituir una comisión investigadora que en nombre del pueblo constate que ya se los asesinó; anunciarle a la nación que ya no vale la pena seguir peleando pues ya nada se puede hacer; transformar la incertidumbre general acerca del destino dado a los luchadores sociales en certidumbre oficial de que fueron asesinados, es decir, oficializar la muerte que el propio brazo armado de la democracia ha ejecutado.

En algunos casos se reprimió y se reprime abiertamente a quienes pelean por sus presos, por sus desaparecidos; en otros se los reprime de una manera más sofisticada, o menos violenta, pero la finalidad es la misma: evitar la verdad.(²) Se logra entretener a quienes luchan, se movilizan en las calles o simplemente son movilizados emocional y activamente, con la esperanza en juicios, con consignas reaccionarias, como todas las que le piden al Estado, es decir al enemigo mismo, que juzgue a los culpables. Es como pedirle peras al olmo, ¡es exacta y literalmente pedirle al asesino que se declare responsable de asesinato y se autopenalice por el mismo!

Claro que la correlación de fuerzas es desfavorable para quienes estamos fuera y contra el Estado, así como para todas las personas que saben que el Estado es terrorista pero piensan que “ahora no se puede hacer nada”… ¿Y cuándo se podrá hacer algo? ¿Cuándo tendremos la correlación de fuerzas a favor para imponer la violencia proletaria frente a los asesinos y torturadores si seguimos canalizando nuestras fuerzas en las vías legales y en la esperanza estatista?

Toda la historia de la lucha de nuestra clase muestra que somos fuertes cuando actuamos por nuestra cuenta, cuando el proletariado rompe con todas las instituciones democráticas, cuando coordina, se centraliza e impone su insurrección.

Cuando existe una enorme energía proletaria contra los torturadores y asesinos, el Estado de cualquier país hábilmente busca canalizarla hacia adentro del marco institucional, es decir, hacia el propio Estado, hacia los dirigentes de la oposición, de la izquierda. Busca hacerlo con compañeros, con familiares e incluso con los sobrevivientes de su propia represión.

En épocas como esta, el gobierno argentino de turno frente a la debilidad del proletariado en lucha y frente al silencio y la complicidad del resto del proletariado, no necesita ni siquiera encarcelar al último eslabón de la cadena de dominación: el asesino que aprieta el gatillo. Inclusive se da el gusto de felicitarlo, como en el caso de Chocobar, o de celebrar este nuevo 1° de agosto con la apertura de inscripciones al Servicio Cívico Voluntario para jóvenes de 16 a 20 años que impartirá, justamente, la Gendarmería Nacional.

Se nos dirá que es gracias a la lucha que se avanza en la investigación, que algunos milicos asesinos se encuentran en prisión, sean los asesinos de Santiago o de Rafael. Y estamos totalmente de acuerdo, pero si los meten en cana no es precisamente para que la lucha siga y sea cada vez más potente sino, por el contrario, para que la lucha cese. La razón por la que algunos obedientes asesinos van presos, esos soldaditos reemplazables que no son individualmente esenciales para el buen funcionamiento del Capital, es para que no vayan presos los administradores y gestores de la muerte y la miseria. Mejor dicho, para que nosotros no vayamos directamente contra ellos.

Notas: 
1. Según el archivo de Correpi (Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional) del año 2018, el Estado argentino asesina a una persona, en promedio, cada 21 horas. Siendo la amplia mayoría hombres de entre 15 y 35 años de edad.

2. A dos semanas de la desaparición de Santiago ya era evidente que la represión no vendría solamente de las fuerzas del Estado. «Otro tipo de represión y censura más sutil ha sido la ejercida por los medios masivos de comunicación que responden al oficialismo y a la oposición misma. La década ganada del kirchnerismo se erige sobre la derrota de los movimientos sociales. Estos últimos años la movilización social ha sido reprimida abiertamente o reprimida asimilándola e institucionalizándola; en fin, ha sido democratizada. (…) Y todo aquel que se salga de las urnas y los petitorios, que tome la lucha directamente por sus propios medios será motivo de burla, cuando no, acusado de infiltrado o desestabilizador a sueldo para alguna fracción burguesa.» (La otra represión en La Oveja Negra nro.49, agosto de 2017)

Aparición sin vida...
No hay lucha sin pasión, no hay lucha sin identificación de lo que consideramos el enemigo. Desear la muerte no es, obviamente, sinónimo de emancipación. Sin embargo, rehusarse a la violencia, y rechazar de antemano la violencia incluso verbal o nuestros deseos más agresivos, es renunciar a la lucha. La cual no puede reducirse a una simple venganza.

Es cierto que nuestro enemigo es un sistema social y no simplemente los jefes, ejecutivos, expertos o la policía que ponen a su servicio. Un punto fuerte de los movimientos sociales reformistas, incluso los que se presentan como más autónomos o revolucionarios, es reducir el capitalismo a la policía o a un puñado de ricos, a sus abusos y su mala gestión.

Al igual que en el caso del fetichismo de la mercancía, la relación social se presenta entonces como una cosa, encarnada a veces por una persona gorda con galera y fumando un puro, vieja caricatura del burgués de hace más de un siglo. El mantenimiento de la agresividad en contra de estos personajes ayuda a desviar las críticas hacia una vía muerta: atacar a la burguesía en cuanto individuos y no por su función.

Si bien nuestro objetivo es el Capital y no el capitalista, no es menos cierto que las relaciones sociales capitalistas no existen en el plano de las ideas sino en el terreno humano. No ver en un gendarme sino un gendarme es una ilusión óptica. Al igual que no ver en una ministra de seguridad del Estado sino una ministra de seguridad del Estado. No señalar a los responsables directos de la represión con el pretexto (exacto por cierto) de que los mismos no son sino un engranaje en un conjunto que los supera, equivaldría a ver la sociedad como un todo sin poder abordar una parte de esta totalidad. Despersonalizar la historia, es renunciar a actuar. No detestar a los que nos explotan y reprimen lleva a la peor de las resignaciones, en el mejor de los casos a la reforma. Quien no conoce o no se atreve a experimentar un rechazo hacia aquellos que le oprimen, no va a cambiar nunca muchas cosas. Sin embargo, quienes se quedan simplemente en las figuras, en los “responsables políticos” (especialmente cuando no son del gobierno de su agrado) tampoco.

Decir que “a Santiago lo mató el Estado y el Capital” no tiene nada que ver con los intentos de desresponsabilizar a los asesinos tal como cuando Clarín publicó en su tapa «La crisis causó dos nuevas muertes» ante la ejecución policial que terminó con las vidas de Maxi Kosteki y Darío Santillán en junio del 2002. Expresiones como la primera buscan criticar la forma de sociedad que permite a los asesinos actuar, mientras que el recordado titular no fue más que un intento por encubrirlos para, por el contrario, salvaguardar el orden existente.

SOLIDARIDAD
Durante todo el tiempo que el Lechu estuvo desaparecido, mientras se señalaba el carácter terrorista del Estado y del Capital, había que escuchar las mierdas más reaccionarias, las mentiras de Clarín, Infobae o La Nación. En esta sociedad en lo que todo debería hacerse por dinero no se concibe nada fuera de ello. En aquellos momentos se escuchaba sin cesar que los manifestantes eran pagos y que ¡hasta la familia de Santiago recibía dinero a cambio de la búsqueda! Al mismo tiempo, había que combatir la recuperación y el uso político que “por izquierda” se estaba haciendo del compañero.

Cuando su cuerpo fue plantado en el Río Chubut y “apareció”, esto último quedó bien claro, al menos para nosotros en Rosario. En plena noche, los oportunistas de los partidos políticos que emplearon la figura de Santiago, aprovecharon para sacar sus banderas a la calle en plena veda electoral, para seguir haciendo campaña electorera pese a la ley que ellos mismos defienden. No se veía nada reivindicando al compañero, ni carteles ni consignas, solo banderas partidarias. Quisieron incluso hacer una conferencia de prensa en plena plaza para seguir con su miserable campaña.

El “apoyo” de partidos y sindicatos no tiene nada que ver con la solidaridad que buscamos practicar. No se trata de adhesión, sino de cohesión. No se trata de apoyar, sino de ser parte. Santiago era de esos solidarios, y por eso estaba con los compañeros mapuche.

Solidaridad significa también comprender, respetar, defender, confiar. Eso fue lo que nos tocó hacer desde nuestras ciudades a muchísimos compañeros y compañeras. Desde el primer momento defendimos la versión de los mapuche rebeldes, y comprendimos su punto de vista respecto de la intervención de la Justicia en el territorio recuperado con sus allanamientos disfrazados de rastrillajes. También nos tocó defender al Brujo anarquista y luchador frente a las versiones de la opinión pública.

En el acto masivo del 11 de agosto su hermano Sergio leyó el texto «Hola querida población» escrito por Santiago. Para las personas que desconocían fue quizás la primera oportunidad para tomar noción de quién era él. Así y todo, incluso algunos bienpensantes sostuvieron hasta el hartazgo que las canciones de Santa Blasfemia (su proyecto de rap) que circularon posteriormente, donde insultaba y se burlaba de autoridades políticas y eclesiásticas, eran toda una operación mediática para “desprestigiar al inocente artesano”. Por varios rincones muchos seguimos (y seguiremos) ampliando su voz. Pero la voz de un compañero, no la voz de un mártir, ni de un ídolo. Por las oscuras circunstancias es difícil, pero a la vez necesario, tomar conciencia de esto, que la solidaridad no significa una relación acrítica con quien uno se solidariza.

Podríamos señalar lo mismo sobre la solidaridad con las comunidades mapuche en lucha. La solidaridad a la que hacemos referencia, como decíamos, no tiene que ver con la pasividad, con ayudar a los que luchan, sino luchar con quienes luchan. No tiene que ver con la caridad, ni con la lástima, la solidaridad tiene que ver con reconocernos en los compañeros como desposeídos y proletarios en lucha, reconocernos como parte de una misma clase, y aportar en base a las condiciones y posibilidades concretas, que también se fueron desarrollando en la lucha y que difieren de las que tienen los compañeros mapuche. Mucho menos tiene que ver con un ideal exotista, que nos lleva a solidarizarnos con lo que se nos presenta como raro y alejado. No es esa distancia geográfica y cultural lo que nos acerca sino su lucha contra la propiedad privada y su resistencia ante la represión estatal.

A lo largo de estos años fue muy recurrente la cuestión de la identidad originaria o “lo mapuche” como una especificidad incómoda de abordar. Cuando expresábamos la solidaridad desde una perspectiva común de lucha radical, se escucharon ridiculeces como que “influenciar” a los mapuche sería neocolonialista, como si estos fuesen algo puro y como si los no mapuche estuviésemos infectados de algo. Esa mentalidad democrática no busca respetar a los mapuche en lucha, sino respetar a todas las expresiones por igual, en tanto “pueblo oprimido”. En realidad, es una justificación para no luchar junto a los rebeldes y para no reconocer la existencia de dos clases antagónicas.

También escuchamos de manera recurrente lamentos porque “no se hizo lo mismo por Rafael que por Santiago”. Recordemos que no fue lo mismo agosto que noviembre de 2017, así como recuperar tierras a Benetton no es lo mismo, socialmente, que a Parques Nacionales, ni un asesinato lo mismo que un desaparecido. Por otra parte, si las luchas de recuperación de tierras por parte de los compañeros mapuche fueron ampliamente ninguneadas durante los reclamos por la aparición de Santiago ¿por qué eso de un momento a otro cambiaría? Tenemos que exigir al movimiento social, por más difuso que sea, de acuerdo a lo que efectivamente hace y no a lo que suponemos que, moralmente, debería hacer.

A su vez, solidarizarnos con un conflicto latente, defendiendo ciertas prácticas y acciones, no significa tener que replicarlas en lo inmediato. No puede significar una imitación descontextualizada. En esta zona plagada de soja y veneno, por ejemplo, la recuperación de tierras deberá tomar, evidentemente, otras formas. Tampoco es necesario un éxodo urbano hacia zonas en conflicto o una identificación con lo originario como única forma posible de radicalidad.

Quienes no somos mapuche, sino nietos de inmigrantes de cualquier rincón del planeta, mestizos, mezcla de inmigrantes e indios, no debemos olvidar que también somos desposeídos, que nuestros ancestros fueron separados de sus tierras, de sus formas de vida y de producir, que fueron llevados a ciudades y barrios marginales por el desarrollo capitalista.

Nos une ese pasado de desposesión y la certeza de que la humanidad precedió al Estado y al dinero, a la propiedad privada y la avaricia. Esas son nuestras raíces comunes y por lo cual nos sentimos parte de una misma clase sin patria. Comprendemos y gozamos nuestras diferencias sin por ello suponer que una identidad particular sea una premisa necesaria para luchar. Si no podemos volver a nuestras raíces originarias, sí podemos atacar la raíz de la dominación actual.

Por algún tiempo, situamos la solidaridad con Santiago y la lucha mapuche en el centro de nuestra práctica, aunque comprendiéndola siempre como un aspecto inseparable de una lucha total. Es por esto que queremos ahondar también en las probables derivas que socialmente pueden traer luchas específicas donde prima lo inmediato frente a lo global.

Por ejemplo, seguir los mismos procedimientos campañistas del marketing electoral, de la “movilización social” parcial, dependientes de la política o del clientelismo, pero separados de sus motivaciones iniciales. ¡A tal punto que en algunas ciudades los “organizadores oficiales” les negaron la palabra a voceros mapuche pero sin dejar de intentar sacar su tajada a costa de ellos!

Reproducir simplemente por herencia política o imitación pasiva los gestos y consignas, los modos de organizarse y reflexionar porque “es lo que hay” es lo que justamente queremos combatir. Claro que no podemos esperar que de un día para el otro se rompa con la pasividad social que nos ha traído hasta acá. Pero sí podemos desenmascarar una serie de rituales y procedimientos rutinarios que sirven principalmente para constituir una identidad colectiva supuestamente rebelde, más aparente que real. Que sirven más para hacer política partidaria, legalista y por tanto defender lo existente, que para superarlo. Nos referimos concretamente a las multisectoriales, a los actos masivos con pliegos vacíos, a las marchas infinitas y con una impronta pacifista, a la “militancia” en las redes sociales, así como a las campañas de difusión donde prima lo cuantitativo (“llegar a más gente”) frente al contenido.

La represión y desaparición de las que hablamos surgen en condiciones específicas que las hacen posibles: la legitimidad de las fuerzas armadas, la capacidad del poder económico de afirmar sus intereses por sobre todo lo imaginable, un montaje jurídico y mediático inédito, es decir, el modo capitalista de producción.

Entonces, aunque se hubiese cumplido nuestro anhelo de ver a Santiago con vida, sentimiento que perdura en muchos corazones, esas condiciones seguirían intactas. De aquí la necesidad de luchar contra todas esas condiciones sin poner en el centro una sola razón, injusticia o persona. Lo que a su vez sin movilización y, sobre todo, sin reflexión es algo imposible de conseguir.

Se hizo muy poco por desafiar a las leyes y tribunales, y mucho por demostrar las operaciones estatales asesinas y los montajes criminalizantes sobre lo ocurrido. Esto fortalece el concepto de víctima, o peor aún, la idea de que el problema es un gobierno y no los gobiernos.

En términos generales debemos reflexionar críticamente: ¿Por qué existe semejante confianza ciega en las instituciones estatales? ¿No es acaso el común denominador de las dos luchas más masivas de los últimos años (por Santiago Maldonado y por el aborto legal) el reclamo al Estado, el reclamo de leyes, de fortalecer el aparato jurídico y a la vez representativo de la democracia?

REBELDÍA
En los momentos decisivos es preciso hablar sin pelos en la lengua sobre la necesidad de una crítica radical en hechos y en palabras, sobre la relación con la totalidad que esconde cada “injusticia” particular. En los tristes días de septiembre, cuando su foto estaba recorriendo tímidamente el mundo decíamos: «La desaparición de Santiago, la cárcel de Facundo y la represión al movimiento mapuche son parte de una totalidad, de un conflicto violento, histórico y social que excede a los mapuche, un conflicto entre la vida y el capitalismo, imposible de ser resuelto al corto o mediano plazo.»

Son las debilidades, las dudas y las insuficiencias de aquellos momentos de lucha colectiva, las que nos incitan a continuar regenerando los esfuerzos rebeldes y seguir levantándonos contra la opresión. Claro, no es posible sugerir en cada contexto diferente cómo responder a la agresión, que se tome tal o cual forma de acción práctica.

Aprendimos que parte de la lucha es siempre intentar que la voz de nuestros compañeros y la lucha revolucionaria sean colocadas en el centro. No banderío, no política, no personalismo sino, por respeto y por necesidad, que su palabra se escuche.

También comprendimos que es en el desarrollo del conflicto donde es posible descubrir o ampliar nuestros medios de acción, intentando superar el lenguaje de la conciliación y las peticiones respetuosas para con los explotadores y opresores.

Esto nos empuja a pensar también en un futuro no muy lejano. ¿Es posible coordinar a mayor amplitud tales acciones? Que dichas acciones converjan en un mismo objetivo específico, como ocurrió por ejemplo en la lucha de estos dos años, proclamando sus fines revolucionarios en todo momento y multiplicándose con el tiempo ¿es esto suficiente?
Independientemente de si un objetivo preciso se haya alcanzado o no, ¿se verá que una lucha revolucionaria activa ha reaparecido, y se reconocerá y se conocerá a sí misma? ¿De qué modo, se iniciará un movimiento general, que podrá coordinarse mejor y alcanzar una gama de objetivos cada vez mayor?

Consideramos, por lo pronto, que es necesario seguir apostando a la necesidad de revolución, que es posible accionar sobre un tema particular sin perder de vista lo global. Pero es necesario criticar cuando esto no sucede, como los rasgos masivos de la lucha por Santiago. Recordemos una vez más cuando de la exigencia “Aparición con vida…” se pasó a la pregunta “¿Dónde está…?” No son procesos del todo conscientes para quienes participan de las movilizaciones muchas veces de manera genuina y desinteresada, pero sí dejan en evidencia la conciencia ciudadana y la ideología dominante que los determinan. La primera consigna clama por un compañero con vida, la otra por un dato. Una quiere arrancarle al Estado una persona secuestrada, la otra plantea una conversación, quiere información. Como decíamos antes, una vez aparecido el cuerpo, pareciera que solo queda bregar por justicia. Pero para nosotros se trata de otra cosa completamente diferente.

Desde el boletín La Oveja Negra insistimos con una frase de un rap de Santiago: «Aquí y ahora la lucha continúa». Una manera de afirmar la vida y la lucha contra la muerte, contra su muerte. Una manera de afirmar que era además un luchador. Sin embargo, ese «aquí y ahora» también remite a cierto “inmediatismo” que evidentemente es muy propio de nuestra época, no reprochable ya que la realidad es a menudo desesperante. Pero esa inmediatez, si se vuelve permanente y excluyente de otros tiempos para actuar, hace que las posibilidades de intervención reales sean prácticamente nulas, o que remitan simplemente a un desahogo individual o grupal, lo cual no es poco pero no es suficiente para transformar la realidad. Y así, a fuerza de voluntarismo, se llega voluntariamente a la frustración, la desesperanza o la imposibilidad de un cambio social.

Porque el activismo sin perspectivas es pasividad, y la pasividad es la normalidad del Capital. No nos autoengañemos reduciendo la lucha a un solo aspecto del capitalismo: mostremos a cada instante nuestra relación viva con la totalidad del antagonismo de clases y con su historia. Limitar nuestra acción únicamente a un momento del todo social, sin plantear claramente nuestro objetivo que es el fin de la sociedad de clases, sería cavar nuestra propia tumba.

Quien haya participado en las presentaciones del libro Wenüy o haya oído algún audio de Temperamento, o leído algunos números del boletín, sabe que nuestro punto de partida es la necesidad de revolución, aunque esté pasado de moda. La lucha revolucionaria por destruir aquello que impide una vida radicalmente distinta.

Sin entrar en un estado de fascinación por cualquier lucha o cualquier cosa que se le asemeje, es importante advertir por qué se lucha, para qué se lucha y cuáles pueden ser las consecuencias de luchar. Son preguntas que en la exaltación competitiva y guerrera tan en sintonía con la razón dominante de estos tiempos capitalistas quedan sin formular, pues lo importante parece ser “dar pelea”, “salir a la calle”, aunque esto signifique solicitar el mantenimiento del actual estado de cosas.

Sea en el caso de la valentía mapuche, del solidario Santiago o del luchador anónimo de cualquier parte, la exaltación de la lucha sin preocupaciones por el cómo o el porqué, a veces se nos pinta como una virtud frente a la aparente quietud del momento, como algo rebosante frente al aparente vacío de la vida cotidiana.

Si hoy estamos hablando de esto es porque no estamos proponiendo esperar, “tomar conciencia” y recién así entrar en acción. En los hechos nada sucede así. El contenido social de una lucha puede radicalizarse en la misma práctica, con aciertos y con errores, con experiencias cercanas y lejanas (en tiempo y espacio), con los balances necesarios. También se puede hacer una apología de la conflictividad o de la valentía evitando dirigirse hacia los objetivos necesarios. No es nuestra intención, lo urgente no es lo que los oportunistas nos presentan como “lo posible”, lo urgente es ir más allá de lo existente, comprender el conflicto y la valentía en una lucha global contra el estado de cosas.

La lucha contra el capitalismo es comenzar a romper con la lógica que nos impone a los oprimidos. Más allá de cuestiones necesarias como el uso de la violencia y los gestos simbólicos, la visibilidad y lo fácilmente reconocible, debemos prestar atención a que la posibilidad de terminar con esta sociedad mercantil generalizada incluye también momentos menos fotografiables, ceremoniales o catalogables que son imprescindibles. Muchas veces lo que está en movimiento no sale en la foto o no llega a comprenderse.

No llamamos a hacer abstracción de nuestras debilidades, sino justamente a visibilizarlas para superarlas colectivamente. Este, como tantos textos y reflexiones revolucionarias, no fue escrito para ser enseñado de manera pedagógica según los dictados escolares o expuesto de manera utilitaria, funcional y eficientista según las leyes del mercado. Esto no es una mercancía ni un objeto de estudio, solo es accesible a través de la puesta en común, de la implicación que no se reduce al grupúsculo o al culto a lo identitario sino al todo social.

Esperamos haber brindado elementos para la reflexión y el debate.

¡SANTIAGO PRESENTE! ¡TERRORISTA ES EL ESTADO!

A Santiago intentaron desaparecerlo dos veces: primero Gendarmería el 1° de agosto de 2017 tras la represión del corte de ruta en el que estaba participando, y luego otros que, aun hoy, ocultan su lucha, su vida. Santiago era una persona sensible, anarquista, un rebelde cuyos escritos y rapeos hablan tan fuerte que el viento no los lleva. Agita y nos conmueve, contra el papa, los presidentes, los megaproyectos, contra el progreso y el orden existente.

El compañero buscó una vida fuera de lo establecido, se solidarizó con los presos, luchó en las asambleas y barricadas de Chiloé contra las salmoneras, cortó la ruta 40 por la liberación de Facundo Jones Huala y en solidaridad con los mapuche en lucha.

¡Santiago presente! ¡Terrorista es el Estado!


** En esta edición hemos vuelto a difundir, luego de dos años, «Hola querida población». Texto de Santiago leído en la movilización masiva del 11 de agosto por su hermano Sergio.

WENÜY SIGUE ENCONTRÁNDONOS

A poco de haber sido editado, este libro colectivo nos llevó por diversos lugares con una calurosa recepción por parte de muchos compañeros y compañeras. En enero dábamos cuenta de los primeros recorridos en el número 60 de La Oveja Negra. Las presentaciones continúan y las propuestas desde diversos lugares siguen llegando.

Luego de las primeras presentaciones realizadas por las sierras de Córdoba durante el mes de enero, hubo una más en la localidad de La Bolsa el 9 de febrero. El día 16 fue presentado en la Biblioteca Popular Chinaski de González Catán en el Gran Buenos Aires. Durante el mes de febrero se concretaron también las presentaciones patagónicas que habíamos anticipado, visitando las localidades de Puerto Madryn, Trelew, Playa Unión, Puerto Pirámides, Caleta Olivia, Trevelin, Esquel, Puerto Deseado, Neuquén, Senillosa, Cipolletti y Fiske Menuco (General Roca). Agradecemos a los compañeros que difunden Wenüy por la región y pedimos disculpas si nos olvidamos de nombrar alguna de las tantas actividades.

El viernes 12 de abril fue presentado en La Plata y el día 13 en Berisso en la hermosa Biblioteca Anarquista de La Ribera. Fue emocionante poder encontrarnos una vez más con compañeras y compañeros del Brujo.

Luego viajamos hasta La Pampa con tres presentaciones en General Pico, Santa Rosa y la pequeña localidad de Anguil, los días 11, 12 y 13 de mayo respectivamente. Allí fuimos acompañados con la música de Desobediencia Civil, banda de amigos del Lechu que se arrimaron desde La Plata.

El 1° de junio fue por partida triple. En Las Rosas, interior de Santa Fe, se realizó en el Centro Cultural Al Horno, una bonita actividad que incluyo también lecturas y teatro. En Capital Federal se presentó en el nuevo Ateneo Anarquista de Constitución. Y en Comodoro Rivadavia en el marco de la Feria del Libro Usado.

El 12 de junio participamos de una presentación-taller junto a los integrantes del Bachillerato Popular La Grieta en Pergamino. Localidad que ya habíamos visitado el 17 de marzo, hablando sobre el libro en el marco de una FLIA en la plaza Atahualpa Yupanqui.

En Rosario, el viernes 14 de junio Wenüy se hizo presente en la Biblioteca El Hormiguero.

Más allá de las fronteras impuestas, el día 26 de junio fue presentando en Santiago de Chile con una gran concurrencia. A su vez, se realizaron nuevas presentaciones en Madrid y Barcelona.

Durante agosto viajaremos a Paraná y Santa Fe los días 3 y 4 respectivamente. También estaremos en las cercanas localidades de Capitán Bermúdez el 9 y San Lorenzo el 30. Los días 23, 24 y 25 volveremos a Córdoba, con presentaciones en la capital y en el espacio compañero Catalina Clandestina de Laguna Larga. 


Desde su publicación en diciembre de 2018 el libro se ha difundido ampliamente por diversos ámbitos contestatarios y anticapitalistas en la región argentina y otros lugares del mundo, realizándose a la fecha más de sesenta presentaciones.

La primera impresión de Wenüy y su difusión, se financiaron principalmente desde el grupo editor, y los libros se distribuyeron a un precio bajísimo para alentar su llegada.

Hoy nos quedan solo algunos ejemplares y para poder volver a imprimirlo, así como seguir viajando para presentarlo, se nos hace necesario repartir el esfuerzo.

Por eso próximamente estaremos solicitando la colaboración con este proyecto, sea a través de donaciones, así como con la compra anticipada de libros para su distribución.

Agradecemos una vez más a quienes hacen posible este ejercicio de memoria rebelde. ¡La lucha continúa!

domingo, 30 de junio de 2019

TEMPERAMENTO RADIO NRO.36

En esta nueva edición actualizamos las presentaciones del libro Wenüy. Por la memoria rebelde de Santiago Maldonado y el conflicto entre isleros y parques nacionales en Santa Fe. Charlamos sobre la masacre en San Miguel del Monte y entrevistamos a Vanesa Orieta de Familiares y amigos de Luciano Arruga. En el último bloque, hablamos sobre los asesinatos en el mundo laboral.

Este y todos los programas de Temperamento, así como los registros de las charlas realizadas en la Biblioteca Alberto Ghiraldo pueden escucharse y descargarse en: blog.temperamento-radio.com

sábado, 26 de enero de 2019

WENÜY PRESENTE

Tras el lanzamiento el 1º de diciembre en la Plaza Bélgica de Rosario, hermosa fue la repercusión del libro Wenüy. Por la memoria rebelde de Santiago Maldonado en todo el país y en algunas otras regiones del mundo. Solo en Rosario se hicieron seis presentaciones por diferentes espacios y bibliotecas. El 2 de diciembre comenzó la gira patagónica en la Biblioteca del Río de El Bolsón, para seguir por Lago Puelo, Viedma, Pigüé y Río Gallegos.

Veinticinco de Mayo: el 9 de diciembre en Lo de Cacho, bello bar y peña, se realizó una emotiva presentación en la ciudad natal de Santiago con la presencia de sus amigos y familiares. Allí se proyectaron también sus pinturas y murales, escuchamos su voz en una de sus canciones, cerrando el propio Cacho con unos versos que nos emocionaron a todos.

Capital Federal: el libro fue presentado con gran asistencia el 15 de diciembre en C.S.O La Sala/ Biblioteca La Caldera en Caballito. Jornada especial que contó con música en vivo por parte de amigos del Lechu y recitado de sus propios escritos. Una tarde de gran alegría. Al otro día se presentó en la Feria del Libro Punk en Flores. El 23 de diciembre, en otra jornada emotiva, lo presentamos en el Festival por la China Cuellar, a 6 años de su asesinato a manos del Estado en la cárcel de Ezeiza.

Europa: el libro fue impreso por compañeros de esta región y presentado en Vallecas (Madrid), Bilbao, Vitoria y Santander. También fue el argumento para un excelente programa radial de parte de La Linterna de Diógenes, que recomendamos. Luego, saliendo de España, se presentó en Toulouse (Francia), y próximamente en Bruselas (Bélgica) y Amsterdam (Holanda).

Chile: el 28 de diciembre en la localidad de San Antonio, cerca de Valparaíso, se realizó una lectura colectiva, iniciativa propia de la Biblioteca La Tendenciosa. Además, ya hay una edición en la ciudad de Santiago a cargo de Chucao Ediciones para evitar que el libro sea frenado por las fronteras.

Córdoba: al momento del cierre de este boletín, fue presentado el 13 y 14 de enero en San Marcos Sierras en el marco de la FLIA. Además, se aprovechó para escrachar y boicotear una vez más el documental El Camino de Santiago de Tristán Bauer. Las presentaciones continuaron por Nono, San Javier, Las Rosas y Los Hornillos.

De nuevo por la Patagonia: por Punta Arenas (Chile), Wenüy pasará el 25 de enero. Y en febrero, de este lado de la Cordillera, continuará por Puerto Deseado, Caleta Olivia, Puerto Madryn, Trelew, Fiske Menuko, Cipoletti y Neuquén.

Es un orgullo poder resaltar que todo esto se hizo sin publicidad ni repercusión en la prensa comercial, sin intrigas, ni becas. Y demás está decir que sin ningún ánimo de lucro. Fue gracias al compañerismo y la complicidad, el esfuerzo y el placer, la confianza y los lazos fraternales.

En menos de dos meses se distribuyó gran parte de la primera edición. De muchos lugares nos escribiben solicitando el libro y quedan todavía más fechas de presentación por toda la región argentina y el mundo. Vamos a estar en todos los lugares que podamos e invitamos también a ponerse en contacto para difundir el libro, que puede descargarse completo en la página de Lazo Ediciones.

Un agradecimiento a quienes con su amor permitieron esto. Que la lucha colectiva nos siga moviendo y encontrando. ¡Por la memoria rebelde!

domingo, 30 de diciembre de 2018

RECIBIMOS: MANUAL DE POESÍA NRO.2

Publicación periódica de agitación y propaganda impresa Buenos Aires:
Su nro.2 (diciembre de 2018) puede leerse y descargarse en: manualdepoesia.tumblr.com
 
En este nro: Democracia es Represión - Hasta el coño del Capital - Aborto cuándo y cómo se me da la gana.Las trampas de la legalidad - Actualidad Económica - Carta a los proletarios en Grecia - No somos usuarixs, somos ganado camino al matadero - No hay accidentes, hay desidia - No conocí a Santiago - El socio nro. 14 - Carta abierta a la madre de Rémi Fraisse - Palabras de Mónica Alegre - El proletariado de Brasil fue derrotado por la democracia, no por la dictadura.
 
Contacto: manualdepoesía@riseup.net

domingo, 2 de diciembre de 2018

Nuevo libro: Wenüy. Por la memoria rebelde de Santiago Maldonado

DESCARGAR EL LIBRO

Santiago Maldonado fue un joven anarquista desaparecido por la Gendarmería argentina el 1º de agosto de 2017. Tras la represión al corte de ruta en el que participaba, su paradero resultó desconocido durante 77 días, hasta que su cuerpo fue plantado en el río Chubut.

En ese periodo, se sucedieron innumerables manifestaciones exigiendo su aparición con vida y en solidaridad con la lucha mapuche. Pero a medida que el caso se fue haciendo masivo todo tipo de mentiras y ocultamientos comenzaron a circular en torno a Santiago, sus compañeros, familiares y amigos, tanto por parte del gobierno de turno como de sus mezquinos opositores.

Estas páginas buscan que hable Santiago, así como todos aquellos que fueron callados, ninguneados y reprimidos. Para los mapuche wenüy significa amigo. Una amistad que floreció en la lucha.

Luego de algunos meses de actividad colectiva hemos reunido testimonios, crónicas, fotos, dibujos y canciones. El proyecto fue creciendo. Charlando entre compas, proyectando, profundizando. Buscando siempre la memoria rebelde.

Entrevistas, viajes, mensajes que iban y volvían, textos para corregir, fotos de aquí y allá, pruebas de imprenta. Una actividad colectiva fraterna que unió diversas historias y kilómetros.

Este libro busca hacer ejercicio de una memoria rebelde que, más allá de recordar, tiene que aprender de todo lo sucedido, para fortalecer y dar continuidad a la lucha.

Noviembre de 2018. Rosario, región argentina.


viernes, 19 de octubre de 2018

SANTIAGO Y LA LUCHA POR LA VERDAD

¿Por qué insistimos con Santiago Maldonado quienes no queremos héroes ni mártires, quienes rechazamos los personalismos? Porque insistir con Santiago Maldonado y su lucha es insistir con la lucha por la verdad. Aunque hablar de verdad suena mal en estos tiempos posmodernos donde cada quien crea su propia interpretación de la realidad. Aunque “propia” es un decir, porque ésta suele ser la interpretación dominante. Porque hay dominantes y dominados, y esa es una verdad. Como que Santiago no se ahogó solo y eso también es una verdad, aunque los ciudadanos obedientes digan lo contrario. Como que estaba cortando la ruta encapuchado reclamando por la libertad de Facundo Jones Huala cuando fue desaparecido y que venía de participar en otras luchas, que también es una verdad irrefutable. Lo sucedido no puede cambiarse, aunque claro que cada cual puede contar la versión que se invente de los hechos, ocultar lo que sucedió, tergiversarlo o hasta usarlo para su propio beneficio.

En su novela 1984, George Orwell dice que si todos los testimonios dicen lo mismo, entonces la mentira pasa a la Historia y se convierte en verdad. Luego lanza la ya conocida frase: «El que controla el pasado, controla también el futuro. El que controla el presente, controla el pasado.» Y nosotros no podemos permitir eso. No podemos permitir que la mentira nos ahogue. Que triunfe la mentira es la victoria de los mentirosos.

Luchamos por la verdad, pero una verdad que no sirve ni en los tribunales ni para ganar votos. Porque es una verdad inútil para los jueces, fiscales y dirigentes (o aspirantes a serlo). Luchamos por la verdad, y con la verdad como arma. Porque no podemos partir de la mentira ni del ocultamiento para transformar el mundo.

La familia de Santiago luchó cada día contra las mentiras de los medios de comunicación. A nosotros desde un comienzo nos bastó con las palabras de los compañeros que estaban ahí, que sobrevivieron a la represión del 1° de agosto en Cushamen. No es su versión de los hechos, son los hechos contados por boca sincera y combativa. Sin embargo, comprendemos el empeño de los familiares en rebatir cada estupidez, cada mentira planificada, cada imbecilidad de estos falsificadores a sueldo, que en todos estos meses y según los intereses de sus jefes, ya ni siquiera se dedicaron a la falsificación de los hechos, sino sencillamente a sustituir una mentira de su autoría por otra. La familia Maldonado no pudo tolerar la mentira. Aunque se vaya la vida en ello, es la lucha por la verdad.

«En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario», es una frase atribuída a Orwell. La han utilizado diversos mentirosos de la política, del periodismo o del intelectualismo. Sin embargo, no pierde vigencia ni deja de ser, justamente, una verdad.

PRÓXIMAMENTE: WENÜY. POR LA MEMORIA REBELDE DE SANTIAGO MALDONADO

Estamos finalizando un libro que compilará testimonios, crónicas, fotos, poesías y canciones. Para que hable Santiago y quienes fueron callados, ninguneados y reprimidos el año pasado. El proyecto fue creciendo charlando entre compas, proyectando, profundizando.Buscando siempre la memoria rebelde. Contactando a quienes habían sido sus compañeros y compañeras de lucha. Entrevistas vía telefónica, viajes a distintos lugares, mails que iban y volvían, fotos de aquí y allá, pruebas de imprenta. Una actividad colectiva fraterna que unió diversas historias y kilómetros. Para los mapuche wenüy significa amigo. Una amistad que es afecto y compañerismo. 

¡Aquí y ahora, la lucha continúa!

SANTIAGO MALDONADO: THE PRESENCE OF AN ABSENCE

Just short of the anniversary of that 1st of August in which they took Santiago, it's important that the commemoration be accompanied by revolutionary memory and the extension of the social conflict. Santiago was a sensitive person, a rebel, his writings and raps speak so strongly that the wind doesn't carry them. They agitate and move us, against the pope, the presidents, the megaprojects and against the existing order, with humor, with certainty.

They tried to make Santiago disappear two times: firstly the armed forces and later others, hiding his struggle, his life, his ideas.

For Santiago, the anarchist who stood in solidarity with the prisoners for the sackings in Bariloche, who fought in the assemblies and the barricades of Chiloé, who cut the route 40 for the liberation of Facundo,(1) they organized church masses and they inserted him into electoral discourses. They tried to reduce him to a victim: of the gendermes, of Bullrich,(2) of Macri, or even of the mapuches themselves as the officialist slant pushed. Meanwhile, his comrades in struggle were pursued by the police and branded as infiltrators in the mobilizations, which still continues today.

"It's notable, that the repression suffered dialy by the mapuche communities in the south, imprisonment of Facundo Jones Huala, and above all, the profound social content of the Autonomous Mapuche Movement of Puelmapu, is in the same or worse grade of obscurity and misinterpretation as before the disappearance of Brujo." We said this last year, and it hasn't done anything more but get worse since then.

Recently, we are being witness to a new campaign of lies in which they try to establish the mapuche as those who fooled and abandoned Santiago, at the same time as they lied to the family. Santiago was not fooled in Cushamen, he knew what he was doing and not doing. Those that don't know anything are the killers and their accessories who think that with force and lies they can stop the struggle and the solidarity. For that reason they publish phone-taps made on Sergio Maldonado and on Ariel Garzi, who has already come out to say that those transcriptions are in part false. These phone-taps are one more part of the permanent mafioso message of the State, not only to the mapuche, but to the whole social movement. Like when they planted the dead body of Santiago, they want to sow the example of what can happen to us when we disobey, when we fight for a different reality. Just like on the other side of the the wire, it is sought to break apart the groups that tender support to the territorial recuperations, to isolate the communities in conflict, their authorities, spokespersons and combatants.

Like a year ago, like always, the State, it's Justice and its jails can't give any other response but violence, against all those who confront their terrorism and their world of death and misery.

Notes:
1: Facundo Jones Huala, incarcerated mapuche activist and tribal leader
2: Patricia Bullrich, Argentine Minister of Security


Traducción de La presencia de una ausencia, La Oveja Negra nro. 56.
Bajo el título One Year Later: Santiago Maldonado Presente! también fueron incluídos textos y canciones de Santiago: The god of business (El dios empresarial), Vote for me (Votame) y Argsesina (Argsesina).

jueves, 9 de agosto de 2018

ILLUSIONE DI MOVIMENTO. INTORNO AI FILM «SOLEDAD» E «EL CAMINO DE SANTIAGO»


Ad un paio di chilometri dal territorio ribelle di Cushamen dove hanno ammazzato Santiago c’è il museo Leleque, appartenente alla fattoria Benetton e dedicato alle ‘culture aborigeni’. Con quella messa in scena il gruppo imprenditore italiano e lo Stato argentino intendono ridurre le comunità in fantasmi senza voce né memoria. Oggetti inanimati inondano le loro vetrine, foto in bianco e nero. Testi che non dicono nulla. Un’atmosfera senza vita che fondamenta la ragione statale. Fuori dal museo e la fattoria, il macchinario capitalista si manifesta in modo meno sottile ma complementario: sparatorie, incendi delle rukas, tentative di sgomberi, torture e la scomparsa ed assassinio di compagni delle comunità.

Dire che la storia la scrivono i vincitori è un luogo comune ma non per questo meno vero.

Questo primo agosto, nel teatro di Buenos Aires ND Ateneo, ci sarà l’anteprima del documentario El camino de Santiago (Il cammino di Santiago) diretto da Tristán Bauer con sceneggiatura di Florencia Kirchner.

Il 20 settembre debutterà il film Soledad intorno a Soledad Rosas e il suo compagno Baleno, diretta da Agustina Macri, figlia dell’attuale presidente.

Come se fosse un macabro scherzo, due figlie dei cognomi più potenti della borghesia e della politica attuale hanno scelto la vita di questi compagni anarchici per i loro prodotti.

In entrambi casi hanno trovato elementi che, ridotti a circostanze cinematografiche, risultano seducenti: la ribellione giovanile, il viaggio iniziatico, la lotta per una causa, la fine tragica. In aggiunta, nel caso di Soledad Rosas, il romanticismo appassionato.

Il cammino della bugia
La scelta del titolo del documentario, così ovvio per questi amici del Papa, non deve essere giudicata sbagliata o poco profonda. Il cammino di Santiago esiste. È un’enorme rotta di pellegrinaggio cattolico, tra la Francia, la Spagna ed il Portogallo che porta alla città di Santiago de Compostela in Galizia, dove i fedeli onorano il martire Santiago il Maggiore, uno dei dodici apostoli. Titolo eloquente, riflette fedelmente la cosmovisione progressista: la riduzione di una persona a personaggio di finzione e poi a martire e santo, cioè non umano. Per rendergli omaggio ai suoi fedeli solo tocca pregare e rimpiangerlo; ammirano solo l’irreale, quello che è impossibile da capire e accompagnare. Tutto ben cristiano.

L’anno scorso hanno già voluto impadronirsi della figura del nostro compagno: con le loro manifestazioni come processioni, hanno tentato di trasformare il Brujo in martire della democrazia, mettendolo nell’imbroglio politico che così tanto ha disprezzato con la sua lotta, con le sue canzoni, con i suoi scritti. Senza pudore hanno sottovalutato la lotta mapuche radicale –“poveretti gli indiani”– quelli a chi Santiago sarebbe andato ad aiutare, come chi fa carità cristiana. Nelle loro manifestazioni non parlavano della prigione di Jones Huala, né della situazione di Cushamen, né della proposta del MAP (Movimento Mapuche Autonomo del Puelmapu). Riguardo la RAM (Resistenza Ancestrale Mapuche) solo potevano concepire che fosse una creazione dei servizi d’informazione. Cristina Fernández, madre di Florencia, si è presentata con totale sfacciatezza in una messa portando la foto di Santiago al tempo che invitava i suoi seguaci a tradire e punire compagne e compagni, accusati di infiltrati, terroristi, o impiegati di Macri. Eretici, iconoclasti che non volevano processioni ma che bloccavano autostrade e strade, e lapidavano poliziotti e chiese.

Un buon prodotto per il mercato, El Camino de Santiago è stata promossa da una strategia di marketing contemporanea. Nelle strade di Buenos Aires sono apparse locandine anonime, dall’estetica militante, illustrate con gli occhi del nostro compagno. E recitavano: “Dove finisce il cammino di Santiago?” Altrettanto sulle reti sociali. Diversi spot con immagini della Patagonia con la stessa domanda. Tante persone hanno cominciato a diffonderlo senza sapere nemmeno di cosa si tratasse e chi ci fosse dietro.

Il regista della pellicola è Tristán Bauer, uno dei migliori cantastorie del governo precedente. Ex direttore di Canal Encuentro, ha anche diretto, tra altri: Evita, la tumba sin paz (1997), il noto Iluminados por el Fuego (2005) sulla guerra di Malvinas e Che, Un Hombre Nuevo (2010) che ha avuto la sua prima strapiena nel Monumento alla Bandiera di Rosario. Uno dei produttori è il Topo Devoto, che ha già lavorato in Néstor Kirchner, la película (2012), diretta da Paula Luque.

Oggi questi esseri orribili hanno prodotto un’immagine scemata del compagno Brujo, mettendolo accanto a tutte queste figurine, icone del progressismo.

Per di più, Clarín e altri mezzi reazionari sono saltati su ad attaccare il documentario, per continuare ad inzigare che la scomparsa e assassinio di Santiago sono stati solo un una storia da operetta dei ‘K’ (i kirchneristi) contro il governo di Macri, che in realtà Santiago è semplicemente affogato e che poi è stato ingannato dai mapuche terroristi. Il discorso della ‘grieta’ (la ‘crepa’) che conviene tanto agli affari elettorali di entrambi i gruppi.


Ideale. Amore. Ingiustizia 
Nel 1998, in mezzo ad un montaggio giuridico-poliziale dove sono accusati di appartenere ad un gruppo ecoterrorista chiamato ‘Lupi Grigi’, Baleno per primo e Soledad Rosas dopo, compagni di lotta e di vita, si sono impiccati nel loro isolamento. “Crimine di stato” l’hanno chiamato i compagni, perché sono stati spinti a prendere quella decisione. Nel contesto di questo montaggio tanti altri sono stati incarcerati, squatters e locali monitorizzati in un tentativo di intimidazione. La lotta in difesa della terra, così come si presenta la storica campagna contro i treni ad alta velocità in Europa, trovava un rovesciamento storico.

Al successo dello Stato è seguito quell’altro del sensazionalismo e del commercio. Sia in Italia che in Argentina ha avuto un’importante ripercussione mediatica. Anarchici e squatters di quegli anni hanno avuto qualche pagina o minuto all’aria nei media di questa regione per parlare di Soledad. “La nuova forma di guerriglia”, intitolava il giornalista Chiche Gelblung nel suo programma Memoria mentre intervistava squatters a Rosario. A battere il ferro ancora caldo è stata anche l’associazione imprenditrice Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota che ha nominato Soledad in una delle loro canzoni: “La Sole se fue de lo linda que era” (“La Sole è partita da quanto era bella”). No, l’ha suicidata lo Stato.

Nel 2003 viene pubblicato il libro Amor y Anarquía, la vida urgente de Soledad Rosas di Martín Caparrós, una delle faccie in quegli anni del giornalismo serio e progressista assieme a Jorge Lanata. Il libro è stato un successo e le parole di amore e anarchia circolavano nella tv.

Ma il peggio stava per arrivare, con la realizzazione di Soledad da Agustina Macri e certamente la riedizione del libro. Caparrós, con insopportabile cinismo, difende la realizzazione del film perché nel suo ruolo di bravo uomo d’affari sa adattarsi a ciò che vende nei tempi che corrono, “donne protagoniste” secondo i pubblicitari e gli sceneggiatori.

La complessa e necessaria lotta anticapitalista incarnata da Soledad e Baleno la si vuole far diventare “un ideale, un amore, un’ingiustizia”, come recita il sottotitolo del film.


Atto finale
 
Non smettiamo di chiederci, anche se inutilmente, cosa passa per la testa di qualcuno come Agustina Macri o Florencia Kirchner. Ma non ha senso l’avventurarci ad abissi così scuri. Da nostra parte invitiamo a non assistere alle proiezioni di entrambi i film e a difondere la verità su questi compagni. Esercitiamo una memoria attiva e ribelle.

Ci rallegra sapere che in Italia, compagne e compagni hanno boicottato le riprese di Macri che ha dovuto spostare le sue locations a Milano, mentre che a Roma si sono dovute realizzare sotto la sorveglianza della polizia antisommossa.

Questi compagni non appartengono a nessun gruppuscolo, non vogliamo esercitare su di loro il diritto alla proprietà che ci impone il Capitale. Le loro lotte, le loro vite antagoniche, appartengono ormai a tutta la memoria anticapitalista di tutto il pianeta. I loro sguardi, le loro azioni e le loro parole ci nutrono oggi e lo faranno domani con le nuove generazioni di lottatrici e lottatori. Tanto meno c’entrano in qualche romanzetto borghese.

In quelle pellicole non ci saranno il Brujo, né Sole, né Baleno. Non c’è niente da vedere.

Soltanto una rappresentazione di una falsificazione precedente al prezzo di un biglietto. Soltanto un montaggio di immagini morte animate da un’illusione di movimento.

Testo elaborato tra compagni di Rosario e Buenos Aires (Argentina)

domingo, 29 de julio de 2018

ILUSIÓN DE MOVIMIENTO EN TORNO A LAS PELÍCULAS «SOLEDAD» Y «EL CAMINO DE SANTIAGO»

A un par de kilómetros del territorio rebelde de Cushamen donde mataron a Santiago está el museo Leleque, perteneciente a la estancia Bennetton y dedicado a las "culturas indígenas". Con esa escenificación el grupo empresarial italiano y el Estado argentino pretenden reducir a las comunidades en fantasmas sin voz ni memoria. Objetos inanimados inundan sus vitrinas, fotos en blanco y negro. Textos que no dicen nada. Una atmósfera sin vida que fundamenta la razón estatal. Fuera del museo y la estancia, la maquinaria capitalista se manifiesta de manera menos sutil pero complementaria: tiroteos, incendios de las rukas, intentos de desalojos, torturas y la desaparición y asesinato de compañeros de las comunidades.

Decir que la historia la escriben los que ganan es un lugar común pero no por ello menos cierto.

Este 1 de agosto se estrenará en el teatro porteño ND Ateneo el documental El Camino de Santiago dirigido por Tristán Bauer con guión de Florencia Kirchner.

Para el 20 de septiembre se estrena la película Soledad en torno a Soledad Rosas y su compañero Baleno, dirigida por Agustina Macri, hija del actual presidente.

Como un chiste macabro, dos hijas de los apellidos más poderosos de la burguesía y la política actual han elegido la vida de estos compañeros anarquistas para sus productos.

En ambos casos, han encontrado elementos que al reducirlos a circunstancias cinematográficas, resultan seductores: la rebeldía juvenil, el viaje iniciático, la lucha por una causa, el final trágico. Añadiendo, en el caso de Soledad Rosas, el romance apasionado.

El camino a la mentira
La elección del título del documental, tan obvio, no debe ser acusado de erróneo o poco profundo, para estos amigos del Papa. El camino de Santiago existe. Es una enorme ruta de peregrinación católica, entre Francia, España y Portugal que lleva a la ciudad de Santiago de Compostela en Galicia, donde los fieles honran al mártir Santiago el Mayor, uno de los doce apóstoles. Elocuente título, refleja fielmente la cosmovisión progresista: la reducción de una persona a personaje de ficción y luego a mártir y santo, es decir no humano. A sus seguidores para honrarlo solo les toca rezar y llorarlo, admiran solo lo irreal, aquello que es imposible entender y acompañar. Todo muy cristiano.

El año pasado ya se quisieron apropiar de la figura de nuestro compañero: con sus marchas como procesiones, el intento de convertir al Brujo en mártir de la democracia, metiéndolo en la rosca política que tanto despreció con su lucha, con sus canciones y en sus escritos. No tuvieron tapujos en subestimar la lucha mapuche radical – “pobrecitos indios”- a quien Santiago habría ido a ayudar, como quien hace caridad cristiana. En sus marchas no hablaban de la prisión de Jones Huala, ni de la situación de Cushamen, ni de la propuesta del MAP. De la RAM, solo podían concebir que eran una creación de los servicios de inteligencia. Cristina Fernández, madre de Florencia, apareció con toda su caradurez en una misa portando la foto de Santiago a la par que invitaba a sus seguidores a delatar y castigar a compañeras y compañeros, acusados de infiltrados, de terroristas o de empleados de Macri. Herejes, iconoclastas que no querían procesiones si no que cortaban rutas y calles, y apedreaban policías e iglesias.

Como buen producto para el mercado, El Camino de Santiago, se promocionó con una estrategia de marketing contemporánea. En las calles de Buenos Aires aparecieron afiches anónimos, con estética de agrupación militante, ilustrados con los ojos del compañero. Y rezaba: « ¿Dónde termina el camino de Santiago?» Lo mismo en las redes sociales. Varios spots con imágenes de la Patagonia con la misma pregunta. Muchas personas comenzaron a difundirlo sin saber de qué se trataba y quién estaba detrás.

El director de la cinta, es Tristán Bauer, uno de los mejores cuentacuentos del anterior gobierno. Ex director de Canal Encuentro, también dirigió entre otras, Evita, la tumba sin paz (1997), la exitosa Iluminados por el Fuego (2005) sobre la guerra de Malvinas y Che, Un Hombre Nuevo (2010) que tuvo su debut multitudinario en el Monumento a la Bandera de Rosario. Uno de los productores es el Topo Devoto, que ya trabajó en Néstor Kirchner, la película (2012) dirigida por Paula Luque.

Hoy, estos seres horribles, han producido una imagen lavada del compañero Brujo, poniéndolo al lado de todas esas figuritas, íconos del progresismo.

Como rebote de esto, Clarín y otros medios reaccionarios han salido a pegarle al documental, para seguir machacando que la desaparición y asesinato de Santiago fue toda una opereta K contra el gobierno de Macri. Que en realidad, Santiago solo se ahogó y que además fue engañado por los mapuche terroristas. El discurso de la grieta que tanto conviene a los negocios electorales de ambos grupos.

Ideal. Amor. Injusticia
En 1998, en medio de un montaje jurídico-policial donde son acusados de pertenecer a una agrupación ecoterrorista llamada «Lupi Grigi» (Lobos Grises), Baleno primero y Soledad Rosas después, compañeros de lucha y de vida, se ahorcaron en su encierro. «Crimen de Estado» lo llamaron sus compañeros, porque fueron empujados a tomar aquella decisión. En el marco de este montaje otros tantos fueron encarcelados, okupas y locales monitoreados en un intento de amedrentamiento. La lucha en defensa de la tierra, como es la histórica campaña contra los Trenes de Alta Velocidad en Europa, encontraba un revés histórico.

Al éxito del Estado, le siguió el éxito del sensacionalismo y el comercio. Tanto en Italia como en Argentina tuvo una importante repercusión mediática. Anarquistas y okupas de aquellos años tuvieron algunas páginas o minutos al aire en medios masivos de esta región para hablar de Soledad. «La nueva forma de guerrilla», titulaba Chiche Gelblung en Memoria mientras entrevistaba a okupas en Rosario. Ni lerdos ni perezosos, la asociación empresarial Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota nombra a Soledad en una de sus canciones: «La Sole se fue de lo linda que era». No, la suicidó el Estado.

En el 2003 se publica el libro Amor y Anarquía, la vida urgente de Soledad Rosas de Martín Caparrós, una de las caras en aquellos años del periodismo serio y progre junto a Jorge Lanata. El libro fue un éxito y las palabras amor y anarquía circulaban por la tele.

Pero lo peor estaba por venir con la realización de Soledad de Agustina Macri y por supuesto la reedición del libro. Caparrós, con un cinismo agobiante, defiende la realización de la película porque como buen empresario sabe adaptarse a lo que vende en los tiempos que corren, “mujeres protagonistas” según los publicitarios y guionistas.

La compleja y necesaria lucha anticapitalista encarnada en Soledad y Baleno quiere ser convertida en «un ideal, un amor, una injusticia» como reza el subtítulo de la película.

Acto final
Aunque inútil el ejercicio, no dejamos de preguntarnos qué pasa por la cabeza de alguien como Agustina Macri o Florencia Kirchner. Pero no tiene sentido aventurarnos a tan oscuros abismos.

Por nuestra parte invitamos a no asistir a las proyecciones de ambas películas y a difundir la verdad sobre estos compañeros. Ejerzamos una memoria activa y rebelde.
Nos alegra saber que en Italia, compañeras y compañeros sabotearon la filmación de Macri que tuvo que mudar sus locaciones en Milán, mientras que en Roma tuvo que realizarse bajo la protección de policías antidisturbios.

Estos compañeros no pertenecen a ningún grupúsculo, no queremos ejercer sobre ellos el derecho a la propiedad que nos impone el Capital. Sus luchas, sus vidas antagonistas, pertenecen ya, a toda la memoria anticapitalista de todo el Planeta. Sus miradas, acciones y palabras nos nutren hoy y lo harán mañana con las nuevas generaciones de luchadoras y luchadores. Por eso, mucho menos caben en ninguna novelita burguesa.

En esas cintas, no estarán el Brujo, ni Sole, ni Baleno. No hay nada que ver ahí. Solo una representación de una falsificación previa, a precio de una entrada. Solo un montaje de imágenes muertas animadas por una ilusión de movimiento.

Texto elaborado entre compas de Rosario y Buenos Aires.