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miércoles, 7 de marzo de 2018

Folleto: 8 DE MARZO CONTRA EL CAPITAL Y OTROS TEXTOS


Compartimos un folleto que preparamos con artículos del boletín La Oveja Negra y panfletos repartidos en la ciudad de Rosario:

El primer acto del 1ro de mayo en Rosario y Virginia Bolten
Memoria: La voz de la mujer
Las hogueras aún no se apagaron
Des-memoria: Homenaje estatal a Virginia Bolten
Hablando con las paredes: «Mi cuerpo es mío»
Memoria: Pepita Gherra... La voz de la mujer
Cultura machista y victimización
8 de marzo contra el Capital
Hablando con las paredes: «Mujer bonita es la que lucha»
Palabras de lucha hacia la raíz
Nos están matando
Hablando con las paredes: «...»
¡Abajo el trabajo doméstico!
¡Higui a la calle!
Memoria: «вниз с войной!»
La cultura de la violación
8 de marzo: Paro Internacional de Mujeres
Algunas reflexiones en torno al 8m 2018

miércoles, 7 de diciembre de 2016

LA MEMORIA COMO PRÁCTICA SUBVERSIVA

[Este texto fue difundido inicialmente en el I Congreso de investigadorxs sobre anarquismo. 26, 27 y 28 de octubre de 2016, Buenos Aires]

El movimiento anarquista que en Argentina cristaliza su mayor actividad entre 1890–1930, y, de manera minoritaria en las décadas posteriores, es un instante de nuestra propia clase en lucha contra la explotación capitalista.

Las y los militantes del movimiento social anarquista, sus organizaciones, las editoriales con sus programas de folletos, libros y periódicos, ocupan un espacio preponderante en la lucha revolucionaria. Experiencias que debemos continuar, regenerando constantemente nosotros este proyecto, enlazándonos con innumerables esfuerzos que atraviesan el tiempo y las fronteras.

La actividad desplegada por los revolucionarios, responde a las necesidades y posibilidades de cada momento, según las capacidades y experiencias acumuladas. Hay que recordarlas y comprenderlas en su contexto, pero siempre buscando aprendizajes para la lucha actual. La seguidilla de datos, lo curioso, los nombres de los periódicos, el hallazgo de algún folleto, la figura del panadero que bromea poniéndole nombres a las facturas, organizadores y anti–organizadores, protestistas y antorchistas, foristas y faquistas… no se puede dejar la cosa en la crónica. Necesitamos ir de la cantidad a la calidad, de las historias al pensamiento histórico. Ejercer la memoria desde y para la práctica subversiva.

Quienes buscan historizar situaciones, grupos, personas desde lo particular, como si estas hubieran estado inmóviles en parcelas, dejan de lado aquello que hay de universal en la actividad revolucionaria de la humanidad. Hacen un trabajo en vano, destinado al olvido como el de tantos otros roedores que vivieron del pasado a fuerza de carcomer madera y papel de archivo.

En mayo de 2014, escribíamos unas pequeñas líneas en nuestro boletín, comentando acerca de un nefasto homenaje estatal a la compañera Virgina Bolten

«Quienes abogan por la libertad de culto (sean religiosos o no), quienes dirigen a la sociedad desde sus asquerosas bancas, quienes defienden la institución familiar, no pueden estar de acuerdo con el viejo y pertinente lema «Ni dios, ni amo, ni marido». Sin embargo, este 1° de mayo inauguraron una placa conmemorativa a Virginia Bolten, aquella revolucionaria que editaba junto a otras compañeras el periódico comunista anárquico La voz de la mujer, y a quien pretenden presentar simplemente como una feminista y sindicalista que «nos invita a reflexionar sobre las desigualdades». ¡Qué infamia! ¡Qué asco!

Años atrás el consejo puso en el saladillo una placa conmemorativa para homenajear a Joaquín Penina, en ella se lamentaron de que el joven anarquista catalán “fue fusilado sin derecho a juicio” (sic).

Este nuevo “homenaje” es la mentalidad democrática en acción igualarlo todo a nada, vaciar de contenido toda expresión revolucionaria, reescribir la historia, generalizar la ignorancia.

Algunas buenas conciencias podrán decir que un homenaje es mejor a nada y que, de todos modos, nos recuerda la historia de Virginia Bolten… Y claro que nos la recuerda ¿pero de qué manera ¿Qué historia o incluso, ¿qué sentido tiene la historia de los revolucionarios para quien no quiere revolucionar la historia? Tiene el sentido de la democracia, que se presenta como un logro por el cual, dicen, lucharon hasta los mismos anarquistas sin saberlo. Los mediocres buscan así presentar su lucha por cambiarlo todo como una simpática ignorancia extremista que luego evolucionó hacia las vías reformistas y progresivas de la democracia. Así nos quieren convencer de que quienes luchaban contra el Estado lo hacían para mejorarlo o de que quienes combatían contra la explotación buscaban simplemente leyes y un “mejor reparto” del botín capitalista. (…)

La historia de lucha por la emancipación humana no ha terminado, se traza con palabras y hechos, en tiempo pasado, presente y futuro, agresiva y tímidamente; y no guardará espacio para ninguna placa homenaje a los “homenajeadores” verdugos del pueblo.» (Des-memoria: Homenaje estatal a Virginia Bolten, La Oveja Negra nro.16)

La vigencia de la lucha por el comunismo y la anarquía no está en lo viejo de ciertas ideas. Es la necesidad de una sociedad sin Estado, sin clases sociales y sin capitalismo lo que aun nos mueve como oprimidos. Frente a nosotros no tenemos algo histórico, ajeno y exterior, en lo que podemos buscar la imparcialidad, sostener una práctica académica por completo irreflexiva, establecer una narración detallada pero carente de contenido, sin vinculación con las necesidades de los explotados de ayer y hoy.

Mas que solidarizar con los vencidos o como búsqueda de una verdad en una batalla cultural con el presente, debemos buscar mas allá. Como sustrato que convoca a los vencidos de todos las épocas justamente, a interrumpir el tiempo del desarrollo capitalista con la fuerza de la revolución social.

lunes, 16 de marzo de 2015

MEMORIA: PEPITA GHERRA... LA VOZ DE LA MUJER

«…Odiamos la autoridad porque aspiramos a ser personas humanas y no máquinas automáticas o dirigidas por la voluntad de ‘un otro’, se llame autoridad, religión, o con cualquier otro nombre…» De esta forma Pepita Gherra encabezaba un artículo publicado el 27 de marzo de 1896 en el periódico comunista–anárquico La voz de la mujer. Con el seudónimo de Pepita se encarnan irreverentes y disruptivas las mujeres anarquistas, aquellas que a finales del siglo XIX jaquearon el poder del “confesionario y las sotanas”, se rebelaron contra el “destino cuasi ineludible del matrimonio” proponiendo el amor libre y denunciaron la opresión no sólo en las fábricas, sino también al interior del espacio doméstico, subvirtiendo lo íntimo y exigiendo libertad para sus cuerpos.

Después de ciento diecinueve años, Pepita Gherra nos sigue hablando: «Queremos hacerles comprender a nuestras compañeras que no somos tan débiles e inútiles cual creen o nos quieren hacer creer los que comercian con nuestros trabajos y nuestros cuerpos…» La debilidad y la inutilidad como supuesto inherente al ser femenino se ve reafirmado una y otra vez en el contexto de un capitalismo globalizado que tiende redes multinacionales en la trata de personas. Con Estados cómplices, uno de los mayores negocios del siglo XXI es el tráfico de humanidades. El Mercado reafirma estos estereotipos festejando el día de la mujer ofreciendo cual elixir cremas o zapatos… ¿acaso hay algo por festejar? Vivimos en un país en donde cada treinta horas una mujer es asesinada víctima de la violencia de género. El Estado sigue controlando úteros y cuerpos.

Y vuelve Pepita a decirnos: «ni Dios, ni ley…queremos libertarnos, rompiendo, deshaciendo y destrozando, no sólo nuestras cadenas, sino también al verdugo que nos las ciñó». Da estupor ver tanta imagen del nuevo Papa argentino, es la más rancia espiritualidad del poder conservador–opresor que históricamente supuso la Iglesia, haciendo resurgir el fervor mítico que inmoviliza las acciones a expensas de la “voluntad de Dios”. Y henos aquí diciendo otra vez junto a Pepita «ya no queremos  iglesias», queremos «derrumbar el mundo de la explotación».

Las redactoras de La voz de la mujer se sentían «hastiadas de tanta injusticia». Inmigrantes o nativas, fueron trabajadoras que tomaron la pluma como látigo para una sociedad que se les presentaba hipócrita y hostil.

Sólo han sido hallados nueve números del periódico en el Instituto de Historia Social de Amsterdam, que la Universidad Nacional de Quilmes compiló en un libro del mismo nombre hace algo más de una década. De esta forma nos llegan desde una noche larga de silencio; «Aparece cuando puede…» y sus voces volvieron a aparecer  para decirnos, para volvernos a contar, para ayudarnos a pensar en clave libertaria.

Nosotras a vosotras, así se llama el artículo escrito por Pepita Gherra hace más de un siglo. Tomamos el legado,  somos eco de sus voces, somos como lo fueron sus suscriptores: «Un pintor sin pintura», «Un amante de la libertad de la mujer», «La compañera del tigre de debajo de los sauces», «Una prostituta», «Un explotado», «Un grupo de miserables», «Hacha y veneno», «Una que no precisa ni curas ni jueces para casarse cuando lo tenga por conveniente»… Salud.

domingo, 24 de marzo de 2013

MEMORIA: LA VOZ DE LA MUJER

En este «mes de la mujer», como gustan llamar quienes se llenan los bolsillos aprovechándose y reforzando estereotipos de comportamiento, recordamos el periódico comunista anárquico fundado por Virginia Bolten (ver LaOveja Negra nro.3) llamado La Voz de la Mujer (1896-97), del cual se recuerda su combativo lema «Ni dios, ni patrón, ni marido» tan chocante ayer y hoy para la sociedad normal como para los movimientos sociales que creen tener las cuestiones entre sexos solucionadas por la magia de la militancia. En el artículo «Apareció aquello (a los escarabajos de la idea)» las compañeras respondían:
 
«Cuando nosotras (despreciables e ignorantes mujeres) tomamos la iniciativa de publicar La Voz de la Mujer, ya lo sospechábamos ¡oh, modernos cangrejos! Que vosotros recibiríais con vuestra macanística y acostumbrada filosofía nuestra iniciativa porque habéis de saber que nosotras las torpes mujeres también tenemos iniciativa y ésta es producto del pensamiento; ¿sabéis?, también pensamos.
Apareció el primer número de La Voz de la Mujer, y claro ¡allí fue Troya!, “nosotras no somos dignas de tanto, ¡ca! No señor”, “¡emanciparse la mujer?”, “¿Para qué?” “¡qué emancipación femenina ni que ocho rábanos!” “¡La nuestra”, “venga la nuestra primero!”, y luego, cuando nosotros ‘los hombres’ estemos emancipados y seamos libres, allá veremos.
Con tales humanitarias y libertadoras ideas fue recibida nuestra iniciativa. Por allá nos las guarden pensamos nosotras.»
 
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Actualización 2022:
 
PRECISIONES ACERCA DE VIRGINIA BOLTEN. Sobre «La voz de la mujer», el 1° de mayo de 1890 y el "anarcofeminismo".

Compartimos lo escrito por el historiador anarquista Pas Kual Muñoz:

En el año 2014 publicamos junto a las investigadoras Laura Fernández Cordero  y Agustina Prieto  en la revista Políticas de la Memoria de Buenos Aires, una investigación sobre la vida de Virginia Bolten y su trayectoria anarquista.

La investigación hizo emerger dos conclusiones llamativas. Una de ellas fue la confirmación del protagonismo que esa llamativa mujer tuvo en el ambiente obrero, anarquista y revolucionario de la época, destacándose por su carisma, su agresividad revolucionaria y el avanzado contenido de su crítica ante las desigualdades de género en la sociedad y dentro del movimiento obrero revolucionario.

Pero también evidenció que varios datos de su biografía que circulaba en redes sociales, hojas de propaganda e incluso estudios históricos, parecían no ser ciertas.

En su momento aclaramos con énfasis que la veracidad o no de dichos sucesos no opacaban en nada la destacada participación de “la Bolten” en el movimiento revolucionario y su reivindicación histórica como pionera en la lucha por la emancipación femenina de la región.

Los sucesos que pusimos en duda fueron básicamente tres. Su fecha de nacimiento, su participación en el 1° de mayo de 1890 en Rosario, y su participación en la edición porteña del periódico “La Voz de la Mujer”.

Su fecha de nacimiento podría ser irrelevante pero refuerza y condiciona las otras dos.

Nuestras afirmaciones se sustentan en fuentes históricas, documentos, prensa de la época y relatos familiares de quienes convivieron durante años junto a ella.

Mientras nosotrxs sostenemos en base un censo en el que participó, un acta de bautismo y el relato de quien festejó varios cumpleaños junto a ella que nació en 1876, la versión más extendida la sitúa en 1870, sin conocerse en base a que fuente se adjudica dicha fecha.

Sobre su participación en el 1° de Mayo de 1890, todos los relatos parecen partir de los textos del historiador rosarino Placido Grela, quien cita como fuente las crónicas de la prensa rosarina, como el periódico La Capital. Sin embargo las crónicas de dichos periódicos sobre la manifestación obrera no la mencionan en absoluto. Sumado a esto, si damos por cierta la fecha de nacimiento de 1876, Virginia tenía tan solo 14 años.

Por otra parte, las fuentes consultadas parecen indicar que Virginia tuvo un punto de inflexión en sus convicciones durante las huelgas de 1895 y 1896. En 1894 se casó por iglesia, y a su primer hija nacida en 1895 la llamó María Milagra, la cual fue bautizada por la iglesia católica, y la cual contrasta con los nombres de sus siguientes hijxs: Urano Liber, Acracia, Hume Mayo o Themis, nombres típicos de las familias anarquistas de la época.

Esto no solo pone en duda que durante la edición bonarense de La Voz de la Mujer, Virginia estuviera involucrada en el movimiento anarquista, sino que no existe una sola referencia que pruebe su participación en la misma.

La confusión surge, posiblemente, porque Virginia Bolten editó y fue referente de la edición rosarina de La Voz de la Mujer publicada en 1899 y de la cual, a diferencia de la edición porteña, no se han conservado ejemplares.

A titulo personal agregaría otra discrepancia histórica, y es considerar a V. Bolten como anarco feminista, ya que dicha denominación aún no existía, y el concepto de “feminismo” se asociaba por esos años a las luchas sufraguistas de las damas burguesas que revindicaban su participación en las instituciones del estado, instituciones que las anarquistas como Bolten buscaban destruir.

¿Para quien es importante la veracidad o no de dichos datos? Para quienes hicimos la investigación, sin duda. Para lxs amantes de las precisiones históricas también. Imagino que también lo sería para la misma Virginia Bolten y su entorno cercano, que habrán preferido ser recordadxs por sucesos que acontecieron realmente.

Pero creo que también importa para la memoria colectiva de las luchas sociales. Porque el legado revolucionario de las luchas en nuestra región es tan rico, tan aguerrido, tan repleto de sucesos heroicos, de reflexiones y discusiones llenas de vigencia y actualidad, que no necesita que se le agregue nada que no sea real. La historia de las luchas locales está tan cargada de ejemplos a retomar y problematizar que merece el respeto y el cuidado para comprenderlos y profundizarlos tal cual sucedieron sin necesidad de inflar o maquillar su contenido.

Estamos muy lejos de pretender ser dueños de alguna verdad, todos estos estudios y reflexiones son aportes a la construcción colectiva de la memoria histórica revolucionaria, y son una invitación a debatirlos, cuestionarlos y perfeccionarlos.

Pero en tanto investigadorxs que trabajamos respetuosamente en la reconstrucción histórica, no por un interés material y económico, sino por el deseo de aportar herramientas teóricas y prácticas para la lucha social presente y futura, deseamos que quienes desde la lucha social y desde la reconstrucción de la memoria colectiva revindiquen las luchas pasadas, valoren, incorporen y se apropien del conocimiento que hemos generado, para afianzar una reapropiación del pasado seria y consistente.

El exceso de información disponible en la actualidad implica un esfuerzo adicional que implica seleccionar, apoyar y difundir las narraciones comprometidas por sobre la información fácil, rápida e inconsistente que solo genera más desinformación.

En un nuevo aniversario del nacimiento de Virginia Bolten; ¡Salud y Anarquía!

Pascual Muñoz.
26 diciembre de 2022.