domingo, 24 de marzo de 2013

MEMORIA: LA VOZ DE LA MUJER

En este «mes de la mujer», como gustan llamar quienes se llenan los bolsillos aprovechándose y reforzando estereotipos de comportamiento, recordamos el periódico comunista anárquico fundado por Virginia Bolten (ver LaOveja Negra nro.3) llamado La Voz de la Mujer (1896-97), del cual se recuerda su combativo lema «Ni dios, ni patrón, ni marido» tan chocante ayer y hoy para la sociedad normal como para los movimientos sociales que creen tener las cuestiones entre sexos solucionadas por la magia de la militancia. En el artículo «Apareció aquello (a los escarabajos de la idea)» las compañeras respondían:
 
«Cuando nosotras (despreciables e ignorantes mujeres) tomamos la iniciativa de publicar La Voz de la Mujer, ya lo sospechábamos ¡oh, modernos cangrejos! Que vosotros recibiríais con vuestra macanística y acostumbrada filosofía nuestra iniciativa porque habéis de saber que nosotras las torpes mujeres también tenemos iniciativa y ésta es producto del pensamiento; ¿sabéis?, también pensamos.
Apareció el primer número de La Voz de la Mujer, y claro ¡allí fue Troya!, “nosotras no somos dignas de tanto, ¡ca! No señor”, “¡emanciparse la mujer?”, “¿Para qué?” “¡qué emancipación femenina ni que ocho rábanos!” “¡La nuestra”, “venga la nuestra primero!”, y luego, cuando nosotros ‘los hombres’ estemos emancipados y seamos libres, allá veremos.
Con tales humanitarias y libertadoras ideas fue recibida nuestra iniciativa. Por allá nos las guarden pensamos nosotras.»
 
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Actualización 2022:
 
PRECISIONES ACERCA DE VIRGINIA BOLTEN. Sobre «La voz de la mujer», el 1° de mayo de 1890 y el "anarcofeminismo".

Compartimos lo escrito por el historiador anarquista Pas Kual Muñoz:

En el año 2014 publicamos junto a las investigadoras Laura Fernández Cordero  y Agustina Prieto  en la revista Políticas de la Memoria de Buenos Aires, una investigación sobre la vida de Virginia Bolten y su trayectoria anarquista.

La investigación hizo emerger dos conclusiones llamativas. Una de ellas fue la confirmación del protagonismo que esa llamativa mujer tuvo en el ambiente obrero, anarquista y revolucionario de la época, destacándose por su carisma, su agresividad revolucionaria y el avanzado contenido de su crítica ante las desigualdades de género en la sociedad y dentro del movimiento obrero revolucionario.

Pero también evidenció que varios datos de su biografía que circulaba en redes sociales, hojas de propaganda e incluso estudios históricos, parecían no ser ciertas.

En su momento aclaramos con énfasis que la veracidad o no de dichos sucesos no opacaban en nada la destacada participación de “la Bolten” en el movimiento revolucionario y su reivindicación histórica como pionera en la lucha por la emancipación femenina de la región.

Los sucesos que pusimos en duda fueron básicamente tres. Su fecha de nacimiento, su participación en el 1° de mayo de 1890 en Rosario, y su participación en la edición porteña del periódico “La Voz de la Mujer”.

Su fecha de nacimiento podría ser irrelevante pero refuerza y condiciona las otras dos.

Nuestras afirmaciones se sustentan en fuentes históricas, documentos, prensa de la época y relatos familiares de quienes convivieron durante años junto a ella.

Mientras nosotrxs sostenemos en base un censo en el que participó, un acta de bautismo y el relato de quien festejó varios cumpleaños junto a ella que nació en 1876, la versión más extendida la sitúa en 1870, sin conocerse en base a que fuente se adjudica dicha fecha.

Sobre su participación en el 1° de Mayo de 1890, todos los relatos parecen partir de los textos del historiador rosarino Placido Grela, quien cita como fuente las crónicas de la prensa rosarina, como el periódico La Capital. Sin embargo las crónicas de dichos periódicos sobre la manifestación obrera no la mencionan en absoluto. Sumado a esto, si damos por cierta la fecha de nacimiento de 1876, Virginia tenía tan solo 14 años.

Por otra parte, las fuentes consultadas parecen indicar que Virginia tuvo un punto de inflexión en sus convicciones durante las huelgas de 1895 y 1896. En 1894 se casó por iglesia, y a su primer hija nacida en 1895 la llamó María Milagra, la cual fue bautizada por la iglesia católica, y la cual contrasta con los nombres de sus siguientes hijxs: Urano Liber, Acracia, Hume Mayo o Themis, nombres típicos de las familias anarquistas de la época.

Esto no solo pone en duda que durante la edición bonarense de La Voz de la Mujer, Virginia estuviera involucrada en el movimiento anarquista, sino que no existe una sola referencia que pruebe su participación en la misma.

La confusión surge, posiblemente, porque Virginia Bolten editó y fue referente de la edición rosarina de La Voz de la Mujer publicada en 1899 y de la cual, a diferencia de la edición porteña, no se han conservado ejemplares.

A titulo personal agregaría otra discrepancia histórica, y es considerar a V. Bolten como anarco feminista, ya que dicha denominación aún no existía, y el concepto de “feminismo” se asociaba por esos años a las luchas sufraguistas de las damas burguesas que revindicaban su participación en las instituciones del estado, instituciones que las anarquistas como Bolten buscaban destruir.

¿Para quien es importante la veracidad o no de dichos datos? Para quienes hicimos la investigación, sin duda. Para lxs amantes de las precisiones históricas también. Imagino que también lo sería para la misma Virginia Bolten y su entorno cercano, que habrán preferido ser recordadxs por sucesos que acontecieron realmente.

Pero creo que también importa para la memoria colectiva de las luchas sociales. Porque el legado revolucionario de las luchas en nuestra región es tan rico, tan aguerrido, tan repleto de sucesos heroicos, de reflexiones y discusiones llenas de vigencia y actualidad, que no necesita que se le agregue nada que no sea real. La historia de las luchas locales está tan cargada de ejemplos a retomar y problematizar que merece el respeto y el cuidado para comprenderlos y profundizarlos tal cual sucedieron sin necesidad de inflar o maquillar su contenido.

Estamos muy lejos de pretender ser dueños de alguna verdad, todos estos estudios y reflexiones son aportes a la construcción colectiva de la memoria histórica revolucionaria, y son una invitación a debatirlos, cuestionarlos y perfeccionarlos.

Pero en tanto investigadorxs que trabajamos respetuosamente en la reconstrucción histórica, no por un interés material y económico, sino por el deseo de aportar herramientas teóricas y prácticas para la lucha social presente y futura, deseamos que quienes desde la lucha social y desde la reconstrucción de la memoria colectiva revindiquen las luchas pasadas, valoren, incorporen y se apropien del conocimiento que hemos generado, para afianzar una reapropiación del pasado seria y consistente.

El exceso de información disponible en la actualidad implica un esfuerzo adicional que implica seleccionar, apoyar y difundir las narraciones comprometidas por sobre la información fácil, rápida e inconsistente que solo genera más desinformación.

En un nuevo aniversario del nacimiento de Virginia Bolten; ¡Salud y Anarquía!

Pascual Muñoz.
26 diciembre de 2022. 

CRUZ Y FICCION

Para Nicolás Maduro –presidente encargado de Venezuela– «Hugo Chávez influyó en Cristo para que haya un Papa sudamericano», es así que El Comandante, luego de rogar públicamente a dios que no se lo lleve, sigue gobernando desde los cielos, es decir, su autoridad continúa aún muerto… Entre la risa y la rabia digerimos estas palabras y encontramos que la mentira generalizada es una triste realidad, que no se trata de forzar relaciones ocultas entre un engaño y otro, entre un tipo de dominación y otra, sino que ambas se nos presentan como una opresiva totalidad.
 
En una situación excepcional para la Iglesia Católica, Ratzinger renuncia a su cargo (un hecho de estas características no ocurría desde 1415) y con la proximidad de las Pascuas, se elige a los apurones un nuevo Papa que resulta ser el Cardenal argentino Jorge Bergoglio.
 

La noticia es recibida con un cóctel inigualable de fe y nacionalismo, incluso para los no creyentes, para quienes el estúpido orgullo nacional sale a relucir tanto si se trata de un gol récord de Messi o de un científico argentino reconocido mundialmente no importa por qué.
 
Una vez más, cuesta ver a tanta gente arrodillarse frente a semejante monstruo. Parecieran desconocer los innumerables exterminios, genocidios y guerras apoyadas e impulsadas por el Vaticano y la Iglesia Católica a lo largo de la historia. Y no se trata de si es un Papa bueno o un Papa malo ¡Es una institución que históricamente es cómplice de la dominación de una clase sobre la otra! Por ello es indiferente si el jefe-cura de turno ha colaborado o no con la dictadura cívico militar de su país de origen. ¿Qué otros argumentos hacen falta para sentir asco por el Papa, sus obispos y cada cura de sus sucursales repartidas por el mundo? Si la sola existencia de la Iglesia y el catolicismo son testimonios de su prédica de muerte, sacrificio, resignación y dolor. Si Bergoglio colaboró con los milicos en los 70 es un detalle más, obsceno y cruel, pero un detalle en la sangrienta historia de la Iglesia Católica.
 
Ante la creciente falta de interés hacia la institución religiosa por parte de los creyentes, esta aprovecha para lavarse la cara y mostrar una imagen diferente al estereotipo que se tenía. En poquísimos días se evita ostentar el lujo, se escoge por primera vez el nombre de San Francisco –típica referencia al «lado bueno» del cristianismo–, el Papa paga sus cuentas en el hotel, usa una pulsera de plástico, pide donar el dinero de los viajes a los pobres, desa­prueba a los pedófilos, se muestra tolerante hacia otras creencias y quizás en el futuro asistamos a actitudes que sorprenderán a más de uno. Y nos preguntaremos si Bergoglio es sincero o un hipócrita, si lo hace con convicción o es pura apariencia, como si la respuesta podría develar algo importante, como si algo de ello cambiase la esencia de la religión y sus instituciones.
 
En lo inmediato, habrá un resurgimiento de la Iglesia Católica en la región, se acelerarán los trámites de beatificación y santificación de unos cuantos candidatos locales, se reclamarán con más énfasis las Malvinas para el Estado argentino, todo gracias a la obra del Señor, del único Señor de este mundo de mierda: el Señor dinero.
 
Y como lo que nos preocupa derribar es el mundo del dinero, del cual las religiones y sus iglesias son su consuelo y justificación, no podemos detenernos en críticas parciales. Para ello, ya están otros defensores de este mundo, los progresistas con sus críticas «políticamente correctas», que se limitan a los excesos de la Iglesia Católica, disputando su poder pero sin descuidar el apoyo de los creyentes, haciendo hincapié en el problema institucional de la Iglesia pero defendiendo la libertad de culto y otros chamuyos por el estilo.
 
En el número 5 de La Oveja Negra decíamos: «las religiones son instrumentos de la clase dominante para mantener el orden y el conformismo» y desgraciadamente la crisis de la Iglesia Católica no se debe a la existencia de un fuerte desorden social que se esté generalizando y vaya a suprimirla, sino a que simplemente hay quienes vienen haciendo mejor su trabajo, por lo cual deberá ceder parte de su terreno a otras religiones de moda y otras creencias impuestas por el Capital para su desarrollo como la fe en el progreso, la ciencia moderna y la tecnología.
 
La vida eterna en el cielo parece prometedora, pero por las dudas nos seguimos inyectando lo que nos digan  por unos años más en la tierra. Rezar puede tranquilizarnos, pero nada lo hará mejor que unos buenos psicofármacos. Las estampitas siguen en las billeteras, pero generalmente salen cuando no hay billetes o la tarjeta de crédito comienza a rebotar. Los misterios de dios son comparables a los de los mercados, la ciencia se ha convertido en religión, los científicos en curas y la propia religión muta para adaptarse al pensamiento moderno. Así, curiosamente, un proceso de beatificación se parece más a un examen de laboratorio con diversas pruebas «empíricas» comprobando milagros que a un acto de verdadera fe.
 
No debemos luchar contra una garra del capital para ser atrapados por otra, no debemos oponer ciencia a religión, debemos desnudar sus roles complementarios (y compartidos) en la defensa de esta sociedad podrida. Debemos luchar por una espiritualidad y materialidad diferentes, que vuelvan a encontrarse en la plena realización de las necesidades humanas.

CAPITALISMO DEL SIGLO XXI

Cuando Chávez asumió el gobierno en el año 1999, en Venezuela, no hubo una ruptura en cuanto a lo que es el sistema capitalista y por lo tanto no existió un cambio profundo en las relaciones sociales de aquella región. Esta continuación capitalista, con sus distintivo patriotero, caudillista, demagógico y milico, bajo la denominación «socialista», fue lo suficientemente eficaz para desarrollar el negocio petrolero en aquel país, por lo cual todo asomo de crítica acerca de los efectos –tanto sociales como ambientales– de la explotación de hidrocarburos y minerales se han convertido en «contra-revolucionarios».
 
En este sentido, dos días antes del anuncio de la muerte del líder espiritual del proceso capitalista-bolivariano fue asesinado Sabino Romero, referente de las luchas del pueblo yukpa, que al último atropello que debieron responder fue al anuncio, realizado por Chávez, de la triplicación de la explotación del carbón a 36 millones de toneladas métricas anuales en territorios habitados por diferentes comunidades. Sabino Romero fue parte de las comunidades indígenas que se movilizaron para rechazar las consecuencias de la expansión de la megaminería en la región que habitan. Su lucha se enfocó en lograr la demarcación y titularidad de los territorios indígenas, para lo cual realizaron distintas movilizaciones tanto en el estado de Zulia como en Caracas, utilizando diferentes métodos de lucha, tales como la acción directa y la ocupación de tierras indígenas en manos de ganaderos (1). Como es costumbre, los burgueses se tiran la pelota: que «fue la derecha», que «fue culpa de políticos corruptos aún existentes entre las filas de la revolución bolivariana». Es que los sicarios que lo asesinaron, como el dinero y el petróleo, no son de derecha ni de izquierda. Es el aparato estatal capitalista, como una totalidad, el que garantiza y perpetua estos asesinatos. Un asesinato que muestra la continuidad de estas prácticas desde antes de la revolución bolivariana. Ya en el año 1995 la Guardia Nacional asesina a los yukpa Felipe Romero, Carmen Romero y José Vicente Romero, acusados de robo de ganado en un hecho conocido como la Masacre de Kasmera. Y podemos contar, desde aquel hecho hasta este, sucesivos asesinatos a manos de sicarios y ganaderos, además de palizas y campañas de difamación por parte de Venezuela como de Colombia. En cuanto a comercio y represión el Capital tampoco tiene patria.
 
A diferencia del funeral de Sabino Romero –donde las pocas fotos que circularon debieron ser sacadas a escondidas de las fuerzas de seguridad–, cuando muere un opresor los medios masivos de comunicación entran en sintonía para intentar machacarnos con lo mismo durante horas. Y la «opinión pública», en tanto que ideología dominante, se hizo eco en las redes sociales, en la calle, entre los conocidos. Lamentos y llantos desde el peronismo patotero y patriotero hasta autoproclamados grupos autónomos y muchas feministas llorando por quien representa a carta cabal «el Padre de la nación»: patriarca, cristiano, estatista, omnipresente. Sollozos de tantos y tantas que se posicionan contra el golpe del ‘76, pero como se confirmó una vez más, sus ídolos son generales, comandantes y coroneles.
 
El fondo de la cuestión, más allá de minuciosidades como la representatividad, es qué persiguen este tipo de procesos. Si el Socialismo del Siglo XXI solo quiere afianzar la democracia, el mercado y el nacionalismo, habría que preguntarse por qué pensarlo como revolución, si solo está afirmando aquellos nauseabundos valores en que nos movemos todos los días. Tanto Correa y su revolución ciudadana como Chávez y la revolución bolivariana (en un país donde el año pasado la desintegración social dejó alrededor de 21.000 muertes por homicidio) no hacen más que mostrar que el capitalismo cambia a una imagen bondadosa y popular pero no por ello abandona su esencia de muerte.
 
Lejos de querer dar un manual sobre revoluciones, ponemos en cuestión estos procesos al ver que no hacen más que ser aceites y remaches de la Normalidad. ¿Qué tienen de revolucionario las dádivas del Estado en un buen momento de la economía nacional o la espera de la palabra del Líder para saber qué hacer? ¿A quién asusta aprender a cantar más fuerte el himno nacional? ¿En qué nos diferencia eso de los burgueses?
 
La categoría Socialismo del Siglo XXI busca plantearse como novedad mientras mantiene las mismas falsificaciones que hizo la Socialdemocracia durante siglos anteriores. A su vez, el chavismo supo astutamente usar el tan en boga Poder Popular llegando a crear un Ministerio con ese nombre y así disfrazar mejor su caricatura revolucionaria, apoyado en la idea de quienes sostienen que este concepto vendría a ser combativo.
 
Se insiste en que Chávez o algún otro líder es quien va a devolvernos la dignidad como latinoamericanos, pues bien, no necesitamos ni líderes ni esa dignidad de ciudadano, de trabajador, de explotados y oprimidos, necesitamos dejar de serlo, a nivel mundial lejos de cualquier provincianismo. Más a la izquierda se insiste en que estos caudillos son solo el emergente de un movimiento social más grande, la cara visible, pero estos movimientos solo sirven de colchón para amortiguar y sostener las imposiciones del Capital administradas por tal o cual gobernante.
 
Seguir dando la mano a este tipo de procesos es continuar subestimándonos como explotados, subestimar nuestra capacidad de transformación, encerrar la imaginación revolucionaria en los moldes burgueses, lo que significa perpetuar estas relaciones sociales miserables, miseria que no hace referencia solo al aspecto económico.
 
Ningún explotado en el mundo debiese llorar la muerte de sus gobernantes. Si esto ocurre, no es más que por la racionalidad invertida que mantiene este sistema en funcionamiento. Y es que quienes están en la administración de cualquier Estado, no están sino en contra de nuestros propios intereses, digan lo que digan sus credos ideológicos. En los procesos sociales que van construyendo al proletariado en sujeto revolucionario, la identificación del mismo con caudillos de fraseología socialista no es sino un signo de debilidad, un límite que debemos contribuir a superar. Y es que, por lo demás, no se puede construir un movimiento revolucionario con posibilidades reales de victoria sino es a partir de un cuestionamiento y combate radical a toda mistificación, a toda idolatría (2)
 
El cambio por un mundo nuevo será obra de nosotros mismos y no el resultado de la claridad o beneficencia de algún militar, presidente, cura u otro representante del mundo burgués. A pesar de la mentira, a pesar de los líderes.

 
Notas:
(1)  “Capitalismo energético: Autor material e intelectual del asesinato de Sabino”, Periódico El Libertario (Venezuela). [leer texto]
(2) Extraído del blog El Radical Libre (Chile) [leer texto]

BREVES DE LA GORRA

PROYECTO X «Es un sistema informático de inteligencia criminal para la investigación de delitos complejos. Es una base de datos con vinculadores que permiten entrecruzar información y acelerar el análisis en determinadas circunstancias» deslizó la ministra de Seguridad Nilda Garré que busca ocultar lo evidente de lo cual tantos militantes sociales también se sorprenden: todo Estado espía, controla, vigila. La cuestión es ¿vamos a pedir que lo hagan pero en el marco de la legalidad?

RECLAMOS. Ante a las movilizaciones de trabajadores de diversos sectores por un aumento de salario que mínimamente compense lo que se come la inflación no hay respuesta. Pero cuando el reclamo viene de quienes reprimen a los anteriores es otro tema. Gendarmes y prefectos volvieron a reclamar aumentos, esta vez acompañados por la policía federal y las fuerzas armadas. En tiempo récord se dictaran los decretos 245 y 246: «Con el propósito del Gobierno Nacional de reconocer y mantener una adecuada jerarquización en relación con la capacidad, responsabilidad y dedicación que la correcta ejecución de la actividad propia del personal con estado militar de gendarme o policial de las Fuerzas de Seguridad exige, resulta necesario modificar sus condiciones remunerativas».

miércoles, 6 de marzo de 2013

Traducciones de artículos de La Oveja Negra


Compañeros del sitio Contrainfo han traducido el artículo de tapa del último boletín La Oveja Negra: La indignidad de los normales que en griego se publica como Αργεντινή: Η αναξιοπρέπεια των κανονικών y en inglés como Argentina: The Indignity of Normalcy. 

Anteriormente había sucedido con El Capital o la Tierra del nro.2 traducido al italiano por NexusCo: Il Capitale o la terra.

La crítica radical y la agitación acráta recorren el mundo entero, pese a las fronteras que imponen los Estados o incluso pese a las barreras idiomáticas, y poder contribuir a ello nos alegra enormemente.
¡Por la revolución mundial!

jueves, 10 de enero de 2013

LA INDIGNIDAD DE LOS NORMALES

Mientras en varios puntos del planeta una combatividad incipiente se viene materializando, mostrando y organizando, en el Estado argentino el grueso de la población vive en una especie de burbuja. Basta con insultar al gobierno para ser puesto de un lado o se es puesto del otro al hacer lo propio con las corporaciones. Así es, aunque no se sepa con certeza que es lo que determina un lado o el otro, parece haber dos lados...
En estos últimos tiempos, la política se desnuda con mayor facilidad como una mera cuestión de identidad. A la consigna del amplio espectro anti-k “8n: yo voy”, los oficialistas de todo pelaje opusieron “8n: yo no voy”. Pero, ¿desde cuándo es importante anunciar que no se participará de una convocatoria? Quizás desde la adicción a Facebook y sus costumbres, o desde que lo político se muestra en su aspecto más miserable: la asignación a cada uno de una identidad, el sentimiento de pertenencia a un grupo o sector. De este modo, los argumentos sólo son apéndices que vienen simplemente a reforzar la elección del bando ya escogido de antemano, que no ha sido elegido justamente por veracidad o refutabilidad de los argumentos. Porque estos pueden servir tanto para una cosa como para otra, no se trata de tener razón sino de imponer la razón propia. “Propia” es un decir, porque estas razones no son más que las razones de uno u otro bando burgués.
Estos “argumentos” que se presentan como el centro de la discusión, no son más que el relleno sin importancia de una identidad que cuando no consume una religión o un equipo de fútbol hace lo propio con la política. La discusión de entrecasa ha tomado la dinámica televisiva de la cual ha mamado: formato de noticiero, pseudo-investigación o programa de archivo. Los vecinos, los familiares, los compañeros de trabajo o los internautas discuten como si conformaran un panel televisivo, no hay en juego más que las opiniones, mientras tanto la vida cotidiana continua inmutable...
Sin el bombardeo de los medios masivos de comunicación esta puesta en escena sería otra de las tantas peleas interburguesas que se resuelven en oficinas a puertas cerradas, en las cuentas bancarias. Pero ambos bandos han apostado a la “presión ciudadana”, es decir a la reducción a ciudadano a quienes habitan la argentina, sin distinción de clase social, mareados entre dos opciones de opresión y explotación. Por ello la importancia del 7D o la “ley de medios”.
Incluso para los intelectuales bien pensantes -de un lado y del otro-, la criticada “caja boba” comenzaría a emitir algo mas que bobadas según quien tenga su propiedad.
La importancia dada al 7D, más allá del inconcluso resultado de la disputa, se debe a la utilidad para seguir fortaleciendo las distintas posiciones y por sobre todo la idea de que no se puede estar ajeno a la “discusión”. Así, tal como se defiende el derecho a votar, a pesar de que “son todos la misma mierda”, se habla en defensa de la libertad de expresión sin nada nuevo que expresar, ni mucho menos generar los propios “medios” para hacerlo. Como todas las libertades democráticas, la de expresión está controlada por el Estado y definida por el Capital. Si de criticar radicalmente al orden impuesto se trata, no es recomendable fiarse de ninguna legislación para hacerlo, así como “usar los medios del enemigo para hacer escuchar la propia voz” nunca trajo buenos resultados.
Nos encontramos cada día mas politizados, pero en el peor sentido del término, nos encontramos cada día mas ciudadanizados, mas institucionalizados. El rebelde “que se vayan todos” del 2001 es ridiculizado como infantil, como torpe, como ejemplo de “lo mal que estábamos antes y lo bien que estamos ahora” según el oficialismo. Y cuando la oposición lo trae a recuerdo lo hace construyendo el mito del glorioso pueblo argentino que tumbó un gobierno. Entonces las cacerolas son sacadas de su contexto de asambleas, de piquetes y organización; y privadas de su contenido, de su potencial “que se vayan todos”.
Así mismo, dos semanas después y antes del fin de año, suceden saqueos en varios puntos del país. Y traen consigo el fantasma del 2001; la concordancia de la fecha sugiere, pero no aporta nada a la comprensión de los hechos.
Se escucha lo de siempre, que los saqueos fueron organizados, que son obra de infiltrados y nuevamente Gobierno y oposición -esta vez encarnada en el Sindicalismo- cruzan acusaciones. Se habla de todo lo que se puede, se habla de a muchos, pero se oculta -voluntaria o involuntariamente- lo mas importante, llamar a las cosas por su nombre: capitalismo. Lo que significa, al menos por estas latitudes, punteros políticos pero tambien desesperación, hambre pero tambien frustración por las necesidades inculcadas por la cultura dominante, policía corrupta pero también atropellos legales. Las contradicciones capitalistas estallan y nadie quiere hacerse cargo. Quienes viven a costa de las mercancías que producimos y luego las promocionan diciéndonos que seremos infelices si no las tenemos, son los mismos que  se horrorizan cuando los pobres las roban.
El arrebato de querer opinar “como hacen en la tele” no deja pensar con claridad lo que pasó, que esta ola de saqueos dejó personas muertas, muertas porque para el sistema dominante la vida de una persona vale menos que un LCD, una caja de sidras o un paquete de fideos. Cuando no debería valer ni más ni menos, porque una vida humana jamás debería poder compararse a un objeto.
Posiblemente los saqueos no fueron más que un acto de desesperación ante las condiciones materiales de vida llegando la navidad y fin de año cuando la locura y la alienación generalizadas suben en proporción al bombardeo publicitario, el calor, la plata que no alcanza y la certeza de que se pasó un año más sumidos en la rutina del trabajo o la marginalidad. Lo que sí dijeron los saqueos es que a pesar de 10 años de circo progresista y derechos humanos las estructuras de explotación siguen intactas. Los saqueos pusieron de nuevo en el tapete a los que realmente sufren anulando la aburrida pelea burguesa “k y anti-k”. Hay pobreza, hay hacinamiento, hay drogas, e inseparablemente a ello una descomposición social donde importa lo mismo robarle al empresario supermercadista que al vecino, al explotador que al explotado. Pero esto no puede llevarnos a formar parte del coro de indignados que ponen el grito en el cielo con estos fenómenos que pasan pocas veces al año, y callan el resto de los meses frente al saqueo del planeta, y callan el resto de los días frente al saqueo de nuestras vidas.
Parece fácil ver en los saqueadores a los chivos expiatorios de esta sociedad decadente. Y siempre se escucha el mismo “argumento”: si tuvieran hambre no robarían un televisor. ¿Acaso quienes formulan esa pobre critica trabajan solo para comprar pan y fideos? Si vamos a ponernos detallistas, quienes compran un televisor y quienes lo roban, arriesgan ambos su salud y su vida, sino es frente a las rápidas balas policíales lo es frente al lento deterioro que la rutina ejerce sobre el cuerpo, poco les importa si lo ensambló un trabajador con obra social o un menor de edad engrillado, mirarán los mismos 11 imbéciles correr tras una pelota, o las mismas tetas operadas... entonces, el hecho de romper un vidrio o abrir la billetera es ya un detalle. La “indignación”, el “horror”, suceden cuando se está impregnado de la moral burguesa del sacrificio, bandera hasta el hartazgo de quienes no se cansan de hablar de esos “negros de mierda” mientras se relamen pensando en poder conseguir algún tele robado a precio de oferta en la villa más cercana.
Quienes se indignan por estos hechos y no por las verdaderas injusticias cotidianas odian a los pobres a priori. Nuevamente los “argumentos” son un apéndice para rellenar la identidad escogida, que tan bien le viene a los poderosos.
En el caso de Bariloche, una sociedad literalmente dividida: el Bajo rico, turístico, de perfil suizo y el Alto villero, trabajador, mapuche, boliviano y “chilote”. Dos años atrás bajaron “los negros” ante el caso de gatillo fácil de Diego Bonefoi, la policía reprimió dejando 2 muertos más, esclavos gastronómicos de los caros hoteles del Bajo. Ahora otra vez “las hordas bárbaras” que viven en casas precarias y soportan temperaturas bajo cero sin gas natural bajaron, acusados por el senador de Río Negro del Frente para la Victoria, Miguel Pichetto, como “grupos duros con posiciones anarquistas y origen en la extrema izquierda, que poseen características delictivas”. Mientras tanto, en Buenos Aires el viceministro de Seguridad Sergio Berni decía que “hay un sector que quiere el caos y teñir de sangre a la Argentina en estas fiestas”. El oficialismo, que repite como autómata que no reprime la protesta, no tardó en mandar 400 gendarmes para balear y gasear. ¿Que voltereta retórica habrán empleado en 678?
Mención aparte merecen las posibles soluciones que se tiraron en este mar de opiniones, reduciendo el problema a una cuestión de mala administración, “culpa de los K”, “culpa de los socialistas”. Se llama a “democratizar la democracia” como si esto no fuera democracia y como si la democracia no fuera un orden criminal. Luego los diversos eufemismos para decir que hay que disciplinar a los pobres, en eso están de acuerdo de derecha a izquierda: escolarización carcelaria y poco humana, deporte competitivo, arte como enajenación de la creatividad. Se llenan la boca hablando de los pobres pero solo los quieren normalizados, ordenados, cumpliendo la tarea democrática en silencio. Cada uno en su lugar: los que pueden comprando en efectivo o en cuotas y los pobres lejos para recordarles que siempre se puede estar peor.
Indignación es tener que trabajar todos los días para el Capital, o buscar ese trabajo, o mendigar. Indignación debería causar la normalidad, los muertos y encarcelados por el sistema de la propiedad privada. El “problema de los saqueos” es que aún no suceda el gran saqueo donde recuperemos nuestras vidas.

ROSARIO SE PONE LA GORRA

En esta sección “policiales”, que hemos bautizado a nuestra manera, así como hemos dado a entender que “ponerse la gorra” excede lo que puede ser la actitud formal de una autoridad instituída, también puede exceder el ámbito de la ciudad aunque las consecuencias de este hecho en ella estén a la vista. Extraemos a continuación un fragmento del Boletín informativo nº 677 de CORREPI: “La interna entre el gobierno nacional y el de la provincia de Santa Fe hizo que saliera a la luz uno de los cotidianos negociados de la policía con el narcotráfico. El manejo de la droga por parte de las fuerzas represivas en todo el país, y, en particular por la policía santafesina, es una realidad que nadie desconoce. Mucho menos el pueblo de Santa Fe, que vive cotidianamente los asesinatos por ajustes de cuenta en los barrios entre las bandas y la policía por sus negociados. (...)
Tanto el gobierno nacional como el de la provincia, se acusan uno a otro de no hacerse responsables de trabajar para “terminar con la criminalidad policial”. Lo cierto es que la cotidianeidad de hechos como éste, marca que estos movimientos no son más que un pase de factura en una interna política y que nada les interesa lo que sí sufre el pueblo a diario como consecuencia de los sucios y millonarios negocios que manejan sus perros guardianes.”
¡Y además! Luego de los saqueos, “a partir de información de la policía, los medios, el 0800, la web y la atención personalizada en sede de Gobierno” se realizaron allanamientos en domicilios de la ciudad con sus respectivas detenciones. Lo que no fue allanada es la fuerza acusada de pedir $5000 en efectivo a supermercadistas luego de que les llenaran el baúl de carne y sidras, estos saqueadores no se molestan ni en levantar una reja ni en hacer esfuerzo.