sábado, 6 de diciembre de 2014

UN AÑO MÁS EN EL REINO DEL CAPITAL

Es difícil, bajo la insoportable maraña de versiones y contraversiones que nos llegan desde los medios y los organismos estatales, sacar alguna conclusión sobre la verdadera actualidad del devenir económico. No obstante, es notable el decrecimiento de la capacidad de compra de los salarios que recibimos los proletarios.

Esta situación desfavorable, al menos, generó una pequeña brecha de luchas en el mar de paz social y civismo en el que se encontraba la región durante estos últimos años, luego de que el 2001 finalmente quedara en el olvido o fuera recuperado exitosamente por la burguesía.

Los últimos conflictos obreros que se dieron principalmente en el cordón industrial del norte de Gran Buenos Aires nos mostraron a toda una serie de personajes que aprovecharon para presentar sus discursos en radio y televisión. Burócratas sindicales, trotskistas en sus 15 minutos de fama y funcionarios kirchneristas, cada uno con su cuentito acerca de qué es lo que está sucediendo con la producción industrial. Los conflictos y las reivindicaciones quedaron, obviamente, en segundo plano y el aislamiento y la propaganda burguesas, sumadas a la fuerte represión, hicieron estragos en la lucha proletaria.

Las variantes de la explotación burguesa

La triste realidad es que hace siglos que, con algunas heroicas excepciones, venimos peleando por migajas, por aumentos de sueldo que ni siquiera cubren la inflación y por mantener las fuentes de trabajo ante los vaivenes de la economía. Como puntapié deberíamos luchar por nuestra fuerza de trabajo, y no por “nuestras” fuentes de trabajo; las fuentes de trabajo que las defiendan los patrones y los inversionistas. Para que no nos revienten el cuerpo trabajando, para que no nos atrofien la cabeza. Luchar para mantenernos sanos, física y mentalmente. Luchar para mantenernos organizados y listos para responder ante cada ataque de los burgueses. ¿Qué ganamos defendiendo la empresa en que nos toca trabajar?
Además de eso, deberíamos empezar a plantearnos verdaderamente la cuestión de qué y cómo producimos los materiales que requerimos satisfacción de nuestras necesidades humanas. Nos encontramos a merced de una clase que cada vez produce cosas más defectuosas, que se rompen más rápido y que ni siquiera son efectivas en lo que se supone que deberían hacer.

Esto, en parte, se suele combatir de una manera ciudadana extremadamente parcial, en los casos en los que se percibe “sobreprecio”, sea en las facturas de telefonía celular o servicios similares, pero la realidad es que sucede en todas y cada una de las cosas que consumimos para vivir. En mercados con pocos competidores es mucho más simple para la burguesía aumentar la tasa de ganancia subiendo el precio de los productos (formalizando o no arreglos con sus competidores de manera “ilegal”, según las leyes antimonopolio) antes que disminuyendo los salarios. Así mismo, es bastante más conveniente reemplazar ciertos insumos, diluir (o la vieja y conocida adulteración), engañar o confundir a personas que comprarán el producto y que los separan 2 o 3 intermediarios de su punto de producción; que intentar aumentar las horas de trabajo de sus empleados, con los cuales existe un nexo relativamente directo y cuya perspectiva de solidaridad antipatronal es, dado su vínculo material, mucho mayor que el de unos “consumidores” anónimos. En la actualidad, la burguesía sólo recurre a la confrontación directa con los trabajadores cuando las otras formas de maximización de la tasa de ganancia se tornan dificultosas.

Cuando los burgueses nos explotan no se desdoblan en dos roles. Uno cuando nos bajan el salario o nos fuerzan a trabajar más horas. Otro cuando aprovechan su condición de oligopolio para aumentar los precios de las mercancías que producen, o cuando deciden usar jarabe de maíz de alta fructosa en vez de azúcar, aunque sea un componente mucho más nocivo para los seres humanos. ¿Por qué entonces los proletarios asumimos roles al momento de plantear nuestras reivindicaciones? ¿Por qué somos trabajadores cuando reclamamos mejores condiciones laborales y consumidores cuando criticamos la pauperización de todos los aspectos de nuestra vida?

A veces parecería más fácil olvidar por un momento todas estas cuestiones e ir al supermercado a analizar los precios y organizar controles “antiinflación”, construir una cooperativa de consumo o mandar cartas a empresas con prácticas deshonestas. Hacer “algo” que pueda modificar algún aspecto concreto de nuestra existencia y la de algunos pocos cercanos a nosotros.

La dificultad radica en que no hay salidas particulares a esta problemática. La transformación social hacia una historia verdaderamente humana debe ser total o no será. La lucha contra el Estado y el Capital es la lucha por superar colectivamente una fase de la historia humana caracterizada por la enajenación, la alienación, el desdoblamiento en roles y estereotipos.

La responsabilidad de los proletarios en el presente

Otro año más termina y el horizonte de la revolución todavía parece muy lejano. El clima de represión se va recrudeciendo en la misma proporción que la situación económica. La burguesía está cargando sus armas para contener la posibilidad de una revuelta proletaria en la zona. Se acercan las fechas en las que, desde hace 2 años, algunos proletarios salen a la calle a saquear comercios para recuperar algo del plusvalor que se les extrajo, o bien lo hacen embriagados de publicidad capitalista para satisfacer sus falsas necesidades. Esperemos que no haya detenidos y que no tengamos que enterrar a ningún hermano.

Tenemos que afianzar los lazos de solidaridad y asociacionismo proletario para defendernos y contraatacar. La socialdemocracia nos intentará llevar al matadero, diciéndonos que aceptemos los aumentos que nos ofrecen, que trabajemos más, o que la gendarmería está en la calle para defender a los honestos trabajadores. Van a comenzar a usar la palabra austeridad, tan de moda en Europa desde hace unos años. Nos van a pedir que nos esforcemos por la economía, ¡por SU economía!
Van a tratar de desmembrarnos, de partirnos en mil categorías: los que roban, los que trabajan hasta deslomarse, los extranjeros, los jubilados, los estudiantes, los del interior. Van a darnos bocadillos para que nos traicionemos entre nosotros. La fortaleza y la solidaridad están a la orden del día, no podemos seguir agachando la cabeza viendo cómo nos derriban.

Mientras tanto, las caras de los políticos ya están en la calle nuevamente, la temporada electoral comienza y sus eslóganes intentan colarse en nuestro inconsciente. Ellos van a definir nuevamente cómo se organizan para organizar nuestra vida, nuestro futuro. Van a vendernos que “el futuro nosequé” o que “el cambio es posible”.

La única salida, el único “cambio”, ahora y siempre, es la revolución social. Una revolución profunda y total, que modifique todos los aspectos de la vida humana. Una revolución que no va a llegar sola, una revolución que no es una bella palabra para luego bajar la cabeza ante “el mal menor”. Para HACER la revolución hay que SER la revolución, desobedeciendo al mandato dominante, comprometiéndose, destruyendo el ideal burgués de felicidad, para crear otro que no sea miserable e individual, cuantificable y legal.

Contra el Capital, el Estado, la política y el mercado. Por la comunidad humana mundial. Por el Comunismo. Por la Anarquía. Siempre.

CHERNOBIL PARA TODOS

Entre el 17 y el 21 de noviembre se realizó en Bariloche la 16ta conferencia internacional del Grupo Internacional de Reactores Experimentales. Esta organización, que se reúne cada 2 años, es la vanguardia internacional científica en torno al estudio de la potencialidad de la fisión nuclear para uso de generación de energía.

No es ninguna novedad la intención del Estado Argentino en torno al desarrollo de la energía nuclear para uso comercial. Durante julio, en la visita de Putin, Cristina Kirchner declaraba «nuestro país es líder en generación de energía nuclear con fines pacíficos, y líderes no sólo científicos sino también en materia de no proliferación». Es tranquilizador saber que vivimos bajo el control de unas Fuerzas Armadas que actualmente aspiran solamente a comprar aviones caza y bombarderos israelíes, y no a armarse nuclearmente.

En los pasados días hubo además una declaración de los países del Movimiento No Alineado: «El MNA acentúa el derecho básico e inalienable de todos los países a desarrollar, investigar, producir y utilizar la energía atómica para fines pacíficos, sin ninguna discriminación y conforme a sus compromisos legales». Pareciera que ninguna burguesía nacional se quiere quedar sin la posibilidad de tener su propio Chernobil. En esta cruzada, están incorporando a premios Nobel y a ambientalistas que afirman que la energía nuclear brinda un apoyo considerable a la lucha contra el calentamiento global. ¿Será por esta razón que hace décadas que nos bombardean con esa baratija ideológica, con ese falso objetivo reformista?

Hace poco más de un mes se anunció que la Central de Fisión Nuclear Nestor Kirchner–Atucha II alcanzó el 75% de su máxima potencia esperada (525MW). Esta central, cuya construcción estuvo paralizada durante más de 20 años, recomenzó sus obras en 2006, y su conclusión a principios de este año fue motivo de celebración en las figuras del gobierno y de la burguesía industrial de la región.

En estos tiempos oscuros, en donde la ciencia ocupa el lugar que antaño tenía el catolicismo, y con la razón en la mano como la fe de sus predecesores, es sano para los proletarios que hagamos memoria de las luchas de nuestra clase contra la alienación, la destrucción del medio natural y la proliferación de tecnologías que claramente se escapan al control humano y se vuelven contra nosotros.

Recordamos cuando el proletariado del País Vasco pudo frenar la construcción de la central nuclear de Lemoniz en 1984, luego de años de luchas sociales generalizadas. No nos olvidamos tampoco del asesino Felipe González y de su genocida Partido Socialista Obrero Español que, en una deleznable jugarreta política, firmaron la moratoria nuclear, intentando llevarse los laureles de la valiente lucha proletaria.

También, en 1981 en Alemania, centenares de manifestantes atacaron a los policías que vigilaban el sitio de construcción de la central de Wackersdorf. Dos años después, la construcción fue abandonada.

En Italia, años de estrategia descentralizada de sabotajes sistemáticos al programa nuclear del Estado vieron sus frutos cuando, en 1990, luego de la controversia que siguió a Chernobil (1986), se cerró la última de las 4 centrales de ese país. Cabe remarcar que una perspectiva de lucha similar se lleva a cabo actualmente por decenas de grupos anarquistas y autónomos contra los Trenes de Alta Velocidad.

Hace más de tres años ocurría, luego de un terremoto y subsecuente tsunami, el desastre de la estación Fukushima I en el centro de Japón. Hasta el día de hoy la burguesía no puede dar versiones certeras de la verdadera magnitud del desastre. Nunca sabremos con certeza el número de muertos y heridos y la cantidad de matería filtrada a las napas y al Oceano Pacífico.

Nuestra única posibilidad de terminar con este magno desastre es desarmar, no las centrales y las armas nucleares, sino a la burguesía. Terminar con este horroroso reino de la ciencia, la tecnología y la razón burguesa para construir una relación íntegra de la humanidad comunista con su entorno, revinculándonos con la vida y decidiendo colectivamente y sin la injerencia de mercados y monedas cómo queremos que sea nuestro alimento, nuestro hábitat y la energía que necesitamos.

MEMORIA: DICIEMBRES

1907, desierto de Atacama, norte de Chile. Lejos de todo. Calor inhumano. Condiciones de trabajo insoportables.
 
Al Capital no le importa nada de esto, y a principios del siglo XX es una de las zonas más prósperas del país de explotación salitrera y marítima. El proletariado revolucionario también se pone en marcha desde fines del siglo XIX. Sociedades de resistencia, centros de estudios y periódicos agitan por mejorar la vida y por la Revolución Social.

En 1905 se da en Santiago «La Huelga de la Carne», ferozmente reprimida, cuyos destellos tambien llegaron al norte.

En 1906 estalla la huelga de los ferrocarrileros a La Paz pidiendo 1 hora y media para comer, entre otros puntos. Por burdo que parezca, esto cuesta, ademas de la huelga, tiroteos con la policía y saqueos.

1907 es la hora de los más olvidados. Los obreros de los salitres, los que trabajan tierra adentro en el desierto. Son popularmente llamados pampinos o calicheros. Sus condiciones de vida son de esclavos, trabajan entre 8 y 10 horas bajo el sol y cobran en vales que sólo pueden cambiar en los almacenes de las compañías. Además, las compañías salitreras tienen policía propia ejerciendo un control total en las minas.

El 10 de diciembre se desata la huelga en la mina San Lorenzo, y pronto se suma la de Altos San Antonio. Así se van sumando otras canteras e incluso otros gremios en solidaridad, por lo que la huelga es general en todo el norte. Los pampinos dejan su trabajo y caminan en masa hacia la ciudad de Iquique. Piden reemplazar los vales por dinero, la fundación de escuelas nocturnas, libertad para comprar en cualquier almacén, entre otros puntos. Otros trabajadores también viajan hacia Iquique a apoyar a sus hermanos. Los pampinos, los más explotados, los que el desierto se traga, convirtieron el norte en un polvorín.

El día 16 llegan a Iquique 7.000 trabajadores y la mayoría se alojan en la Escuela Domingo Santa María. El 20 de diciembre se declara el estado de sitio en un clima de tensión. El encargado de la represión será Roberto Silva Renard, militar “héroe” en la Guerra del Pacífico (1). Para el 21 siguen llegando obreros sumándose más de 10.000. Ese mismo día se da la orden de desalojar la escuela y volver al trabajo.

Los pampinos eran chilenos, argentinos, y en gran parte peruanos y bolivianos, además de inmigrantes europeos. Cuando los cónsules de cada país pidieron a “sus” trabajadores que se alejaran del conflicto, nadie acató la orden. Borrando estúpidas fronteras, el grito de guerra fue: ¡con los chilenos vinimos, con los chilenos vamos a morir!

600 balas por minuto podían disparar las modernas ametralladoras Maxim. Se calcula que fueron asesinados más de 2.000 trabajadores y trabajadoras. Exilio y vuelta al trabajo para los sobrevivientes.
 
1914, Antonio Ramón Ramón y su medio hermano Manuel Vaca migran —como tantos otros— de España a Brasil. Desde allí bajan a Argentina, donde parten rumbos y Manuel sigue viaje a Chile.

Desde fines de 1907 Ramón Ramón deja de recibir cartas de su querido Manuel. En junio de 1908 viaja a Chile y conoce lo sucedido 1 año atrás. Tras quedarse un tiempo más, vuelve a Argentina. En 1914 está de nuevo en Chile, esta vez en Santiago.

El 21 de diciembre, el general Silva Renard sale de su casa rumbo a la fábrica de cartuchos, la cual dirigía. Un día como tantos otros en la vida del héroe chileno.
Alguien se acerca.

—¿Es usted Silva Renard?
—Sí.

Antonio Ramón Ramón acuchilla al general asesino. Huye, intenta envenenarse pero no funciona. Lo atrapan. Al día siguiente las agrupaciones revolucionarias saludan el gesto generoso de Ramón Ramón a través de sus prensas, quien ha vengado a los pampinos y que declara que su acción no ha sido sólo por su hermano, sino por todos los trabajadores.

Está 8 años preso. Los anarquistas de Santiago juntan dinero y se lo entregan el día de su partida. Luego, su vida se perderá en el olvido en su España natal.

El asesino Silva Renard no murió por las heridas, sino en 1920, retirado ya de la vida militar, postrado y deforme en una silla de ruedas.


Nota:
(1)  La Guerra del Pacífico o Guerra del Salitre se produjo entre 1879 y 1883. Se enfrentaron Chile, Bolivia y Perú por el control de los yacimientos salitreros de la zona

A UN AÑO DE LA CONDENA A LOS PETROLEROS

En el año 2006 trabajadores petroleros de Las Heras organizados se encontraban luchando por mejores condiciones laborales. Las luchas se extendieron por 20 días, con huelgas y movilizaciones. Frente a ésto, el poder judicial de Santa Cruz ordenó la detención de varios trabajadores, desatando una pueblada que marchó a la alcaldía para exigir la liberación y que terminó con una brutal represión. En estas circunstancias, por demás de confusas, murió un policía. Con esta excusa fueron apresados más de 17 trabajadores y acusados por desmanes y asesinato. Además, Las Heras fue militarizada por la gendarmería que instaló un clima de terror en la población.

Este 12 de diciembre se cumple un año de la condena a cadena perpetua a cuatro trabajadores petroleros: Ramón Cortéz, José Rosales, Franco Padilla y Hugo González, acusados de asesinato. Durante el desarrollo del lento proceso judicial, estos trabajadores estuvieron encarcelados durante tres años (2006–2009). Sus testimonios fueron arrancados bajo tortura física y psicológica, con los que se rearmó la causa en el año 2010 y por la que, en el 2013 y sin ninguna prueba material, se hizo efectiva la condena.

No vamos a pedirle al Estado su indulgencia luego de que nos apalea, no vamos a reclamar una justicia más justa, una policía menos corrupta. Estas “injusticias” no son aspectos del sistema que pueden subsanarse, sino el aspecto más explícito de la violencia cotidiana a la que el Estado y el Capital nos someten.

Imbuidos en este clima de reorganización formal del aparato represivo, cada vez más especializado y tecnificado, y ante esta trágica situación que le toca a los petroleros, alentamos a la lucha por la destrucción de este sistema de explotación y miseria, porque no queremos ni vamos a aceptar que nos exploten y encima nos pudran en sus cárceles. 

En solidaridad con los petroleros, invitamos a la actividad que se realizará el próximo 12 de diciembre a las 18hs., en la Plaza Sarmiento, Entre Ríos y San Luis.
¡Abajo el Estado y sus cárceles, policías y milicos! ¡Abajo el Capital!

sábado, 8 de noviembre de 2014

¿HASTA CUÁNDO VAMOS A AGUANTAR? ¡BASTA DE ASESINATOS!

LUCIANO ARRUGA
El cuerpo de Luciano Arruga apareció sin vida el día de la lealtad peronista, el 17 de octubre del año 2014 de esta “década ganada”, tres días después de que aumentaran a un millón de pesos la recompensa por datos sobre su paradero. Es uno de los más de 4200 asesinados por las instituciones democráticas y uno de los más de 200 que se encuentran desaparecidos, aunque la presidenta afirme que «Hoy afortunadamente nadie desaparece de ningún lado, estamos vivitos y coleando», tal como dijo el año pasado en La Plata, en la inauguración de la biblioteca ‘‘Madres de Plaza de Mayo’’ del Colegio Nacional. 

Estaba desaparecido desde el 31 de enero del año 2009, cuando tenía 16 años. Fuentes judiciales determinaron que habría muerto atropellado por un vehículo el mismo día de su desaparición y enterrado como NN en el cementerio de la Chacarita. Pero esa no se la cree nadie... ¿Por qué? Porque a Luciano la policía lo tenía marcado desde antes. Fue detenido en septiembre del 2008 y llevado al destacamento de Lomas del Mirador, en donde, como no es comisaría ni cárcel, lo retuvieron en la cocina. Su hermana Vanesa lo escuchó: «Me están cagando a palos», y escuchó también la amenaza de las fuerzas del orden: «Negro de mierda, te van a violar en la 8ª y vas a aparecer en un zanjón».

Luciano les había contado a su mamá y a su hermana que la policía le había ofrecido "trabajar para ellos". Con 16 años y sin antecedentes era un buen candidato para el puesto que le ofrecían los responsables de la seguridad: era joven y fácil de sacar de la cárcel. Al no aceptar, comenzaron a hostigarlo y a detenerlo sin razón aparente. Decirle que no a la mafia policial tuvo su costo.

Según testigos, Luciano Arruga fue visto por última vez moribundo en el piso del destacamento de Lomas del Mirador, una comisaría que en la última dictadura cívico-militar funcionó como Centro Clandestino de Detención. Para agregar más datos a la continuidad burguesa de dictadura-democracia, comentamos que en el año 2007 fue reinaugurado como una dependencia de la Comisaría novena de esa localidad al calor de los reclamos de la agrupación Vecinos Alerta por Lomas del Mirador. Vanesa lo explica contundente y sintéticamente: «el grupo de vecinos pedía más policías y era la misma policía la que sembraba el terror en el barrio».


FRANCO CASCO
En la ciudad de Rosario, Franco Casco de 20 años estaba desaparecido desde el 6 de octubre. Había estado detenido en la Comisaría Séptima, pero desde allí aseguraban haberlo liberado por falta de antecedentes. Sus familiares y amigos, naturalmente, sospechaban de la policía.

Franco era de Florencio Varela y había venido de visita a Rosario. El mismo día de su desaparición había decidido tomarse un tren con destino a Retiro para volver a su casa, pero tal como lo expresó su madre Elsa, Franco nunca llegó. Dos días después su padre viajó a Rosario, y tras no obtener noticias ni en la estación de trenes ni en la de ómnibus se dirigió a la Comisaría Séptima, en donde le informaron que dos noches atrás Franco había sido detenido por resistencia a la autoridad, pero que, ante la falta de antecedentes, había sido liberado. A la semana siguiente, cuando Elsa decidió viajar en busca de respuestas, obtuvo una versión completamente diferente de la narrada a su marido por parte del personal de la Comisaría: ahora Franco había pasado por allí “para luego ser puesto en libertad” un 7 de octubre. En la fiscalía, contó, había visto dos fotos de su hijo con el rostro golpeado, así como también denunció que la firma del libro de guardia no coincidía con la de su hijo.

El día jueves 30 de octubre, durante la redacción de este número del boletín, y en plena movilización por su desaparición, apareció un cuerpo sin identificar en el río Paraná a la altura del parque España, luego de una denuncia telefónica. Horas más tarde, sus familiares reconocerían el cuerpo de Franco. Para suerte del gobierno socialista provincial, su policía encontró el cadáver en menos de un mes, por lo que ahora no tendrán que cargar con el peso de otro desaparecido en democracia.

Compartimos un fragmento del volante repartido en la concentración a la que convocamos el día viernes 31 de octubre tras enterarnos de la noticia en la zona centro de la ciudad de Rosario:

«¿Cuántos más tienen que morir? ¿Cuánta policía más hace falta en la calle? ¿Cuántos abusos tendremos que soportar? Digamos basta, pero entre todos, juntos, sin caer a pedirle nada al Estado que es el mismo que nos asesina. Del Estado, de los partidos y la policía no esperamos nada, más que muerte y explotación. Todos los explotados juntos tenemos que luchar y crear lazos humanos y solidarios para defendernos de los ataques de estas lacras. Todos juntos podemos vencerles. Para que ningún hermano, hijo, amigo, vecino, caiga de nuevo por las torturas y las balas de las fuerzas del Estado, llámese policía, policía comunitaria o Gendarmería. Ellos nos quieren muertos: de hambre, de trabajo, por sus golpes. ¡Basta! »

INTERNACIONAL: MASACRE EN GUERRERO

El 27 de septiembre en Iguala (Guerrero, México), en un corte de ruta en Ayotzinapa, 43 estudiantes normalistas fueron desaparecidos tras ser interceptados por la policía y un grupo de sicarios de los narcos locales (Guerreros Unidos). La búsqueda de los estudiantes desato aún mas el escandalo: se empezaron a encontrar cuerpos de otros desaparecidos.

En un llamado inmediato a salir a la calle podía leerse: «Si la ejecución de los compañeros normalistas fue llevada a cabo por supuestos comandos del narcotráfico o no, nos parece irrelevante, ya que esto no es más que una estrategia del Estado para desligarse de esta operación planeada y ejecutada desde sus distintos órganos políticos y policíacos. Esto revela, por si aún quedan ingenuos, el claro nexo entre esta burguesía ilegal (narcotráfico) y el aparato de dominación de capital: el Estado.» (1) Desde aquí podemos afirmar que las realidades no son tan distintas, tal como por esta región cuando atacan las patotas sindicales y politiqueras, deslindándose al Estado de su responsabilidad. No faltará mucho para tener nuestros sicarios locales atacando la protesta proletaria.

Desde otra parte del mundo se pronunciaban otros compañeros (2): «Los medios de desinformación españoles apenas han tratado la noticia y los que lo han hecho han lanzando el mensaje de que todo fue “cosa de narcos”, pero la realidad es bien distinta.» Nuevamente hay “coincidencias”, esta vez en cuanto a los medios masivos de (in)comunicación, sea acá o en España.

El panfleto continúa: «El asesinato de los compañeros no ha sido un asunto aislado, forma parte de la represión que el Estado Mexicano viene ejerciendo sistemáticamente contra todos los que se alzan contra el capitalismo, ya sea mediante la policía estatal o mediante fuerzas paramilitares. Este suceso ha desatado una reacción que ha sacado a miles de personas a la calle en todo México, mientras la lucha en el estado de Guerrero se agudiza. Desde aquí llamamos a solidarizarnos de la forma que sea posible con los compañeros, ya que la lucha que llevan a cabo es nuestra lucha, la lucha contra un mismo enemigo, el mismo en México, en España, en Turquía, en Brasil o en cualquier parte del planeta. Un mismo enemigo que nos roba la vida y no duda en reprimir duramente si se da la necesidad, como en el caso de Ayotzinapa, los 14 muertos en Turquía a manos de la policía esta misma semana, la represión brutal en Brasil a manos de otro partido izquierdista, el Partido de los Trabajadores de Lula y Dilma, o las leyes que
están imponiendo en España ante lo que se ve venir. No es hora de victimismos ni llantos, debemos comenzar a organizarnos seriamente ante la represión que viene, que sin duda se agudizará en todas partes, al igual que la lucha. La lucha en esas zonas es nuestra lucha, y sus muertos los nuestros. En todas partes el enemigo es el mismo: el sistema capitalista».

En medio de organización, movilizaciones y reclamos, el miércoles 22 de octubre un grupo de manifestantes rabiosos quemaron el ayuntamiento de Iguala. Al término de la marcha, en Galerías Tamarindos fueron saqueados y destrozados comercios propiedad del ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca, y su esposa María de los Ángeles Pineda Villa. Abarca cuenta con 31 casas y departamentos, además de 9 empresas y 13 joyerías sólo en Guerrero. Es dueño de la Universidad Benemérito de las Américas y en el DF cuenta con 10 propiedades más entre su vasta fortuna. Tras ser acusado como responsable de la masacre, se encontró prófugo hasta que el día 23 de octubre fue apresado e imputado por haber ordenado el ataque contra los normalistas y por sus presuntos vínculos con el cartel Guerreros Unidos, que dirigen hermanos de su esposa.

En el artículo ¿Hacia dónde dirigimos nuestra mirada cuando buscamos justicia? de Regeneración Radio (México) donde se explica la continuidad histórica del exterminio en Guerrero, expresan: «Las atrocidades de estos hechos no han destapado nada nuevo, nos recordó abruptamente la realidad en la que estamos sumergidos: asesinatos, fosas clandestinas, desollados, desapariciones; sin embargo, los hechos también dan pie a la memoria y al análisis, en este caso posibilitan un ejercicio para crear continuidades en la política asesina del Estado, particularmente en Guerrero, así como aportar elementos que nos permitan entender las reconfiguraciones del crimen organizado y su impacto en el movimiento social. Parecieran dos temas separados, sin embargo, el crimen organizado no está apartado de la clase política, es fundamental para la reproducción del andamiaje que se encuentra detrás del caos y violencia actual». Y finalizan el artículo: «Buscar justicia con ellos, los de arriba, es permitir que en un futuro estemos luchando a raíz de nuevas masacres e injusticia. Es permitir que
el de arriba se ría de nosotros, que los medios manipulen los hechos para poner en el pódium a sus héroes dejándonos con nuestro dolor. Y bajo estas líneas es fundamental que nos preguntemos: ¿hacia dónde dirigimos nuestra mirada cuando buscamos justicia?». El viernes 7 de noviembre por la tarde el Estado oficialmente reconocio que fueron ejecutados. Tres miembros de Guerreros Unidos confesaron el crimen pero aún los restos de los estudiantes no se hallaron.

El estado mexicano se quiere despegar del hecho, es obvio.

Organizándose, encontrándose en la lucha, confrontando al Estado y al Capital continúan muchos proletarios en la región mexicana; pese a los sicarios, a las fuerzas estatales, y al coro de reformistas represores que quieren que todo siga igual.

Notas:
1 Ni los muertos estarán a salvo… Pronunciamiento ante la masacre del 27 de septiembre en Iguala, Guerrero. Origen desconocido. Puede buscarse más información y pronunciamientos militantes sobre los acontecimientos en los sitios web mexicanos: www.antagonismo.net y www.proyectoferrer.wordpress.com

2 Solidaridad con los compañeros de México. Revista Racaille, octubre de 2014, Asturias, España. www.revistaracaille.wordpress.com

LOS CÓDIGOS DE LA DEMOCRACIA

Ante las nuevas reformas del Código Civil y del Código Penal, lo primero que sentimos es desconfianza. Mientras el debate transcurre entre la “inseguridad” reducida a los robos callejeros, si éste es o no “el gobierno de los derechos humanos” y otras vociferaciones, la realidad es que se está pergeñando otro episodio en el proyecto general burgués intentando hacer más eficiente y controlador su poder de clase, en este caso intentando perfeccionar su tentáculo judicial. Como sabemos, toda ley es expresión de los intereses de la clase dominante, y su objetivo último es mantener esos intereses.

Ante estos episodios se nos vienen a la mente las palabras de Rafael Barrett, que no dejaremos de repetir: «Por definición, la ley se establece para conservar y robustecer las posiciones de la minoría dominante; así, en los tiempos presentes, en que el arma de la minoría es el dinero, el objeto principal de las leyes consiste en mantener inalterables la riqueza del rico y la pobreza del pobre. Llega el instante de que la idea de justicia nazca porque la ley, que favorece al poderoso, habría de parecer justa al poderoso, y al humilde, injusta. Sin embargo, nace la idea en sentido contrario: el poderoso encuentra la ley todavía estrecha a su deseo, ya que él mismo la dictó y es capaz de hacer otras nuevas.» (Los jueces, publicado en “Germinal”, Asunción, 6 de septiembre de 1908)

Aunque las sufrimos en carne propia, a los proletarios las leyes se nos hacen difíciles de comprender. Es por esto que nos dispusimos a buscar de qué se tratan estas modificaciones. Las leyes viejas son los caprichos de los burgueses de ayer y por lo tanto no hay que luchar por volver a códigos anteriores. Abocar nuestras energías en la presión parlamentaria sería combatir a los poderosos con sus mismas instituciones.

CÓDIGO CIVIL
A comienzos de octubre fue promulgado el Código Civil por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner junto a los jueces de la Corte Suprema, bautizándolo como “hijo de la democracia”.
Después de dos horas de circo de cruces y acusaciones entre oposición y oficialismo en el Congreso Nacional, y tras 8 horas de debate, el oficialismo con 134 votos a favor, y la ausencia de la totalidad de la oposición, convirtió en ley la reforma del Código Civil y Comercial. "En tiempo récord" acusó la oposición.

ART.19. «LA LEY BERGOGLIO»: Las polémicas mediáticas se limitaron a la reforma del artículo 19 del viejo código, cuya nueva versión dictamina que «la existencia de la persona humana comienza con la concepción en el seno materno». Esto supondría un retroceso para garantizar la reproducción asistida y es, por sobre todo, un retroceso en el camino hacia la legalización del aborto, por la que muchas organizaciones luchan desde hace años. Si bien se remarcó en varias ocasiones la clara presión que ejerció la Iglesia con respecto a este artículo en particular, certificada con encuentro entre papa y presidenta, nada pudo escucharse en los debates sobre la artificialización de la vida, legalización de los cuerpos o la existencia de la Iglesia; eso sí, se repitió por enésima vez que «este gobierno que se dice progresista, bla, bla, bla». La declaración de la presidenta el día de la promulgación de este código dejó bien en claro que su proyecto es el mismo que la burguesía ha tenido siempre: “Ahora no sólo reconocemos el derecho a la propiedad privada, sino a otro tipo de valores como el cuerpo, los órganos, los genes”. Desde hace siglos los proletarios debemos entregar forzosamente nuestro cuerpo a la burguesía, como energía, fuerza de trabajo, descendencia o como fuera, es decir, desde hace siglos la clase dominante controla aquello que hacemos con nuestros cuerpos.

LEY PATRONAL: Según el análisis de la Asociación de Abogados Laboralistas de el Nuevo Código Civil y Comercial de la nación (octubre de 2014), las principales modificaciones que afectan a los trabajadores están orientadas a reducir sus posibilidades de extender sus reclamos contra los socios u otras empresas vinculadas al empleador, al reducir las posibilidades de cobrar las deudas que mantienen con sus empleadores, asegurando además a los grupos inversores que el resto de su patrimonio no se vea afectado por reclamos laborales. A su vez, se introducen nuevas figuras contractuales y modificaciones a las ya existentes que permitirían su utilización fraudulenta para ocultar relaciones laborales. De esta manera, las empresas podrán reducir costos, haciendo firmar a sus trabajadores nuevos tipos contractuales que esconden su carácter de trabajadores dependientes.
  • Se permite que las empresas que integran “contratos asociativos” no sean responsables solidarios por los contratos que celebran en nombre de la asociación, pudiendo ellas mismas establecer diferentes grados de responsabilidad y/o de distribución de las deudas entre las mismas.
  • La nueva legislación laboral no permitirá que los trabajadores de una empresa que tiene la franquicia de otra empresa puedan hacer responsable solidario también a la empresa franquiciante por la totalidad de las deudas laborales que tienen con la empresa franquiciada.
    Se permitirá que el empleador/persona física pueda crear dos patrimonios diferentes, de los cuales los trabajadores podrán acceder en sus reclamos sólo a uno de ellos, siendo el otro patrimonio inaccesible para los trabajadores. 
  • Los trabajadores estatales, quienes utilizan reglas del Código Civil en sus reclamos para hacer responsable a la administración pública por los accidentes de trabajo que sufren en sus lugares de trabajo, se verán en problemas ya que el nuevo Código Civil y Comercial establece que sus disposiciones no resultan aplicables al Estado y sus funcionarios, y que todo lo referente a su responsabilidad frente a las personas estará regulado exclusivamente por las reglas y principios del derecho administrativo.
  • Se flexibilizará el concepto de remuneración, entendida como la contraprestación propia del trabajador por haber puesto su fuerza de trabajo a disposición del empleador, ya que utiliza el mismo término para calificar a prestaciones que se dan en el marco de contratos no laborales, lo cual permitirá nuevas prácticas tendientes a eludir la protección constitucional del salario.
ART. 1762: «Si un grupo realiza una actividad peligrosa para terceros, todos sus integrantes responden solidariamente por el daño causado por uno o más de sus miembros. Sólo se libera quien demuestra que no integraba el grupo.» Es decir, se es culpable hasta que no se demuestre lo contrario. Toda ley es interpretable, y ésta se deja interpretar muy bien para criminalizar la protesta y la agitación social.

URBANISMO: Así como hay artículos de ley dictados por empresas religiosas, otros son dictados por los beneficiados del mercado inmobiliario. Investigando un poquito, uno se viene a enterar que en el vigente Código Civil, en sus artículos 2639 y 2640, se pronuncia que «los propietarios limítrofes con los ríos o con canales que sirven a la comunicación por agua están obligados a dejar una calle o camino público de 35 metros hasta la orilla del río, o del canal, sin ninguna indemnización» Con la reforma, estos caminos públicos de las orillas de los ríos de toda la Argentina desaparecerán, pasando a ser completamente privados.

AGUA: Si bien nuestro planeta no es una suma de recursos, así como el agua no es un derecho, sí lo es en una sociedad completamente invertida. El agua es simplemente agua, nosotros somos humanos y la necesitamos para vivir. Con la reforma del Código Civil se eliminará el acceso al agua como derecho humano fundamental. Este cambio servirá, entre otras cosas, para racionar el agua a la población, lo que seguramente no afectará a mineras, petroleras, papeleras y demás industrias.

CÓDIGO PENAL
Ya son de público conocimiento las declaraciones de Berni que vienen en sintonía con otras que apelan a la xenofobia para distraer las verdaderas causas de los conflictos sociales, la vieja táctica burguesa de personificar a los extranjeros como chivos expiatorios. «Estamos infectados de ladrones extranjeros» dijo el teniente coronel. No es sorprendente que todos los fervorosos anti–K, tan adeptos a los comentarios virtuales en los sitios web de los diarios, no critiquen esto sino que insulten pidiendo que se cumpla y que no sea otra “mentira del gobierno” esto de echar a los inmigrantes del país. Massa, uno de los líderes de la oposición y de toda esa masa opinóloga lo dijo bien clarito: «Estamos de acuerdo con herramientas que permitan expulsar a inmigrantes que cometen delitos», rematando que «Argentina necesita un sistema de justicia más estricto». Aquellos extranjeros que tengan una situación irregular de papeles en el país y sean sorprendidos in fraganti cometiendo un delito serán expulsados y no podrán reingresar por 15 años. Claro que cuando hablamos de extranjeros no nos referimos ni a George Soros, ni a Justin Bieber, ni a Dilma Rousseff, sino a los proletarios que migran de país a país tratando de sobrevivir.

«Por otro lado —señala la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional, Correpi—, se refuerza el concepto de prisión preventiva (herramienta infame en su esencia y, mucho más, en su utilización jurídico–política). (…) Se incluye a la conmoción social como una de las acciones de excepción que permite utilizar la herramienta que, según los propios autores del proyecto, debería ser la excepción y no la regla. ¿Se imaginan los usos políticos de la expresión “conmoción social”? ¿Se imaginan quiénes van a poner, una vez más, los presos?

Cabe aclarar que el proyecto oficialista no carece de un cínico humor. En el art. 15 se prescribe que no se podrán alojar presos en “lugares no habilitados o en sitios donde no reúnan las mínimas condiciones de salubridad”. ¿Qué piensan hacer entonces con todas las prisiones y comisarías del país?»

Las reformas del Código Penal tienen diversos argumentos: que es para cumplir con los derechos de las víctimas de delitos o para una justicia más rápida y eficaz. Pero el que más resalta es aquel que presenta la finalidad de estas reformas, como la de mejorar la seguridad para todos los ciudadanos. Nos parece importante retomar alguna de las frases de Marx en Sobre la cuestión judía para recordar que no somos ciudadanos y que estas categorías de derechos humanos y de seguridad no nos pertenecen:

«La seguridad es el supremo concepto social de la sociedad burguesa, el concepto de orden público: la razón de existir de toda la sociedad es garantizar a cada uno de sus miembros la conservación de su persona, de sus derechos, de su propiedad. (…) La idea de seguridad no saca a la sociedad burguesa de su egoísmo, al contrario: la seguridad es la garantía de su egoísmo. Ninguno de los llamados derechos humanos va, por tanto, más allá del hombre egoísta, del hombre como miembro de la sociedad burguesa, es decir, del hombre replegado sobre sí mismo, su interés privado y su arbitrio privado, y disociado de la comunidad. Lejos de concebir al hombre como ser a nivel de especie, los derechos humanos presentan la misma vida de la especie, la sociedad como un marco externo a los individuos, como una restricción de su independencia originaria. El único vínculo que los mantiene unidos es la necesidad natural, apetencias e intereses privados, la conservación de su propiedad y de su persona egoísta.»