Mostrando entradas con la etiqueta panfleto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta panfleto. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de diciembre de 2023

Contra el liberalismo y todas las variantes de la sociedad capitalista

La megadevaluación y el decretazo del gobierno son un ataque de clase. Contra quienes trabajamos, alquilamos, usamos transporte, salud pública,  recibimos ayudas sociales y/o protestamos.

La burguesía, nacional o extranjera nos explota y nos oprime de diferentes maneras. Tengamos o no trabajo. De cualquier género, de todos los colores y diferentes capacidades.

Es momento de explorar nuevas perspectivas, nuevas maneras de luchar. Más allá de la patria, del Estado, de la democracia, de la lógica de la mercancía, de los partidos políticos y de los sindicatos.

Contra el liberalismo y todas las variantes de la sociedad capitalista. Por el comunismo y la anarquía.

La Oveja Negra, 23/12/23


*

Against liberalism and all the forms the capitalist society takes

The mega devaluation and the mega decree from the government are a class attack. Against everyone who works, rents, uses public transport, public health, receives social aid and/or protests.

The bourgeoisie, national or foreign, explodes us and oppresses us in various ways. Wether we have jobs or not. Of any gender, any color, and in different capabilities.

The time has come to explore new perspectives, new forms of fighting. Beyond homeland, the state, democracy, market-logic, political parties and unions.

Against liberalism and all the forms the capitalist society takes.
For communism and anarchy.

La Oveja Negra, 23/12/23

miércoles, 21 de junio de 2023

Jujuy: Represión y lucha en tiempo de campaña electoral

La clase capitalista, sus políticos y su policía reprimen ferozmente a quienes protestan contra la reforma y las pésimas condiciones de vida en Jujuy. El Estado festeja democráticamente el día de la bandera a palo, bala y secuestro. Allanan el camino para reprimir con más leyes a su favor de cara a los necesarios desalojos que trae la extracción de litio en la zona y a una profundización en el empeoramiento de las condiciones de supervivencia.

Los precandidatos presidenciales de Juntos por el Cambio apoyan abiertamente al gobernador Gerardo Morales. Lo mismo que la derecha liberal. Nos dicen que la gente es tonta y que entonces son manipulados por el kirchnernismo y la izquierda, que hay que mantener la paz y el orden. Desde el Frente de Todos, que también están para mantener la paz y el orden, aseguran que los represores son otros y dan lecciones de moral. Parecen ignorar que a largo plazo también se beneficiarán de estas leyes.

Esta es una democracia capitalista, no es ni se parece a una dictadura. Hace casi cuarenta años que hay elecciones. Basta de chantajearnos con el objetivo de defender el “mal menor”.

Capitalismo no es simplemente deuda con el FMI y extractivismo. El Capital siempre es extractivista, depredando el territorio y también la especie humana, extrayendo nuestra energía, tiempo y cuerpos para generar ganancia.

La lucha está en las calles, pero no es solo contra los excesos de esta sociedad mercantil sino contra la normalidad de la paz social, del intercambio, del comercio, de la compra y venta de nuestras vidas. Esa es la base para que exista la represión, los Morales, los desalojos, la destrucción de un territorio, así como también y por sobre todo, el trabajo y el desempleo, los ricos y los pobres.

Acá hay una cuestión de fondo que no cabe en los discursos y polémicas entre candidatos de uno y otro bando. Y mientras nos entretengamos en sus campañas y sus puestas en escena lo fundamental permanecerá intocable: una forma de sociedad que necesita que unos pierdan para que otros ganen.

Abajo la reforma. Arriba los salarios
Abajo las reformas. Arriba la revolución social

viernes, 7 de octubre de 2022

LIBERTAD A LAS PRESAS MAPUCHE. TERRORISTA ES EL ESTADO

El 4 de octubre por la mañana el Estado argentino desalojó la lof Lafken Winkul Mapu, a 35 kilómetros de Bariloche. El operativo involucró más de 200 efectivos del “comando unificado de seguridad zona Villa Mascardi” creado recientemente por el ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández.

Dos días antes “vecinos de Bariloche” realizaron una caravana bajo el lema “basta de terrorismo en la Patagonia”. Había consignas como “Roca volvé, terminá lo que empezaste”. A la cabeza iba la presidenta del PRO y exministra de Seguridad Patricia Bullrich, quien el 1° de agosto del año pasado fue hasta donde secuestraron y asesinaron a Santiago Maldonado para festejar su victoria.

Si se quiere seguir el lenguaje presidencial se puede decir que hay discursos de odio. Pero acá lo importante son las acciones, las acciones perpetradas por el Estado argentino, donde los discursos solo vienen a justificar lo ya sucedido o planificado.

Esta vez no hubo asesinados como cuando los disparos de las fuerzas del orden dieron muerte a Rafael Nahuel de la lof Lafken Winkul Mapu o Elías Garay de la lof Quemquemtrew. Esta vez la demostración de fuerzas fue la represión, desalojo y el posterior traslado de mujeres y niños hasta Buenos Aires.

El traslado de las mujeres mapuche detenidas hasta Ezeiza fue bajo el argumento que en Bariloche y cercanías no hay dónde alojar a presas amamantando. La situación es muy dolorosa e indignante. Trascendió que una lamgen fue trasladada sola a un hospital en  trabajo de parto y dio a luz en el cautiverio. Por su parte, niños y niñas mapuche fueron obligados a estar solos durante más de 12 hs. dentro del territorio, resguardándose de las fuerzas policiales que los quería detener también montaña adentro.

Hay quienes dicen que estamos en el siglo XIX o en la dictadura de los 70. ¿Y se preguntan que viene después? Después vienen, juicios y elecciones, cárcel y alguna renuncia de algún que otro funcionario estatal. Porque estamos en democracia. Y esto es también la democracia.

El gobierno nacional no está siguiendo la agenda de Patricia Bullrich, es una política de Estado.

Esto no es como “en la época de Roca”, acá reprime un gobierno elegido libremente, con la ley en la mano, en defensa de la propiedad privada de la burguesía nacional y extranjera.

Los mapuche y otras comunidades que habitaron lo que bajo sangre y fuego hoy se llama Argentina fueron exterminados para el desarrollo de la sociedad capitalista. Hoy no son perseguidos por SER mapuche, son perseguidos por HACER. Hay cientos de miembros de otras comunidades que no son perseguidos. Lo que se intenta reprimir, encarcelar y asesinar es el desprecio por la propiedad privada y el Estado, la firme oposición contra lo que nos arruina la vida.

Si compartimos estas reflexiones es porque pensamos posible acabar con todo esto. Para que, de cara al futuro, no haya injusticias que señalar ni Estado asesino al cual implorar clemencia.

Boletín La Oveja Negra
07/10/2022

jueves, 26 de noviembre de 2020

A tres años de su asesinato ¡Rafael Nahuel Presente!

El tercer aniversario del asesinato de Rafael Nahuel nos encuentra atravesando una situación de control y confinamiento que, aunque parece atenuarse, durante todo el año ha agudizado aún mas las miserables condiciones de vida en esta región.

La violencia policial se ha disparado y como corolario el Estado argentino ha comunicado su decisión de profundizar el avance sobre el territorio, a fin de acrecentar la producción agroindustrial. Apoyo a la megaminería, licencia para la instalación de megagranjas porcinas y el compromiso según el ministro Basterra de llegar a las 200 millones de toneladas en las próximas cosechas de granos.

A pesar del aislamiento oficial y del fogoneo a la delación, miles de personas en toda la región han salido a la calle para expresar su disconformidad con este ataque generalizado contra la vida.
Multitudinarias manifestaciones se han vivido en Mendoza y Chubut contra la megaminería y aquí en el Litoral, contra los incendios en las islas.

La miseria ha obligado a miles de personas a tomar tierras  en las periferias de grandes centros urbanos soportando la violencia policial.

Y en la Patagonia, a pesar de la represión de los últimos años las recuperaciones territoriales mapuche tampoco han cesado.

En este contexto, donde la defensa de propiedad privada por parte de la burguesía se expresa sin tapujos, es indispensable traer la memoria viva del compañero Rafael Nahuel.

Rafael Nahuel, parte de la humanidad despojada, arrinconada en los cordones de miseria de las ciudades, luchó en comunidad por restablecer un vínculo directo con la tierra. Siendo parte, habitándola, buscando lo colectivo en ella.

Sus asesinos son los que operan en el espejismo de las “áreas protegidas”, formas que tiene el Capital para lavarse la cara y seguir destruyendo todo.

A Rafael Nahuel lo mataron por encargo de quienes pretenden transformar la naturaleza en una postal vacía, que se vende a precio de entrada. Parques Nacionales, empresas turísticas y el ecologismo ciudadanista coinciden en esto.

¿Será por eso que las últimas manifestaciones contra la comunidad Lafken Winkul Mapu en Bariloche se escudaron con el argumento  de la defensa de los bosques nativos?

Lo mismo sucedió contra las tomas de tierra que se dieron este año en El Bolsón.

La industria del turismo es destructiva como cualquier otra rama productiva. Lo saben aquí también los isleños de Puerto Gaboto, desalojados y amenazados al instalarse el Parque Nacional “Islas de Santa Fe”.

Rafael Nahuel, weichafe mapuche, seguirá viva su memoria cada vez que intentemos una y otra vez sacar del medio a quienes solo nos reducen a recursos y mercancías.

Esta lucha tiene que ser también contra los se quieren mostrar como defensores de la tierra y no son más que mercachifles vestidos de verde.

Estrechemos lazos de solidaridad activa, desde el Paraná al Relmu Lafken y a cualquier lugar del mundo donde se resista el avance del Estado y el Capital.

¡Rafael Nahuel y Santiago Maldonado viven en la lucha!
¡Solidaridad con la clandestinidad de Lautaro Curruhuinca!
¡Libertad a Facundo Jones Huala!
¡Tierra y Libertad!

Rosario - 25 de noviembre del 2020

Al cierre de este texto, el día martes 24 de noviembre la comunidad de Rafael Nahuel, Lafken Winkul Mapu, fue tiroteada con balas de plomo por parte de la policía.

* este volante se repartirá en las lecturas y proyecciones que realizaremos en el Acampe por los Humedales.

viernes, 29 de mayo de 2020

Folleto: REFLEXIONES SOBRE EL PARO DEL 8M Y OTROS TEXTOS

DESCARGAR EN PDF
Este folleto es una continuación del titulado 8 de marzo contra el Capital (2018), en el cual recopilamos diferentes textos realizados respecto de la “cuestión de las mujeres” en el capitalismo.

Dos meses después, durante el acto del primero de mayo, reunimos algunas reflexiones sobre el paro del 8M, que en esta ocasión publicamos como texto central. Consideramos que estas reflexiones mantienen su vigencia antagónica respecto del enfoque que continúa dándose mayoritariamente a la problemática.

Para complementar la edición, hemos agregado artículos seleccionados de nuestro boletín La Oveja Negra publicados desde la recopilación anterior a la fecha, así como algunos que habían quedado afuera.

Por último, incluimos también extractos de la revista Cuadernos de Negación nro. 13: Notas sobre el patriarcado, publicada en junio de 2019, para dar a conocer de manera más abarcativa el abordaje que venimos realizando.

Biblioteca y Archivo Alberto Ghiraldo
Rosario, marzo de 2020

Índice:
• Reflexiones sobre el paro del 8M
• Memoria: «¡Maldito foo-ball!»
• Hablando con las paredes: «Somos las nietas de las brujas que no pudiste matar»
• Palabras de lucha: Cárcel de mujeres de Ezeiza
• Aborto: Cuestión social
• Hablando con las paredes: «Hay mujeres con pene»
•¿Ideología de género?
• Memoria: 8 de marzo
• ¿Deconstrucción?
• Cuadernos de Negación nro.13: Notas sobre Patriarcado (extractos)
• Anexo: ¿Yo decido? (Boletín Alta Tensión nro.9)

domingo, 24 de junio de 2018

PANFLETO: ¡MUNDIAL ES LA MISERIA! ¡NADA QUE FESTEJAR!

Una vez mas, como cada 4 años, el Mundial de Fútbol nos invade. Otra vez la burguesía internacional hace correr a sus soldaditos del deporte y el comercio. Otra vez el deporte como disciplina de control de los cuerpos y como mejor camino hacia el bombardeo mediático de mercancías.

Cada país participante aprovechara mejor la actuación de su equipo. Empezando por Rusia, en el ojo del turismo mundial para tapar con dinero y fanatismo la sangre que derramó bombardeando Siria.

Del lado argentino la hiper-explotación del empresario Messi, como ejemplo del débil que se convierte en fuerte y tiene que hacer lo imposible para triunfar… y la exigencia constante de que gane un titulo para Argentina, la sed de tener un fundamento para sentirnos “los mejores del mundo”. Que más puede querer el Estado argentino... en estos años marcados por la expansión de la miseria y la represión. Nada mejor que una pelota de fútbol para complementar el palazo del policía. Aunque no tengamos que comer, brindaremos en unidad nacional con quienes nos cagan, en un éxtasis de patriotismo, xenofobia y machismo.

En el caso ruso, la apología de una masculinidad competitiva, agresiva, fundada en el individuo que todo lo puede y que siempre tiene que dar más es complementaria con la hostilidad hacia la comunidad gay y trans característica de la Federación Rusa. Esta llega a su punto máximo en Chechenia con sus campos de concentración, donde se encierra y se tortura e incluso, según algunas versiones, se ha llegado a ejecutar a disidentes sexuales.
También en campos de concentración se hacina a los trabajadores nepaleses en Qatar- la próxima sede- durante la construcción de los estadios. Engañados para viajar, y una vez allí se les retiene pasaportes y documentos para mantenerlos cautivos entre larguísimas jornadas bajo un calor sofocantes. Ya son mas de 2000 las personas que han muerto construyendo esos estadios.

Contra los festejos de los explotadores gritamos bien fuerte: ¡Mundial es la miseria! ¡Nada que festejar!

Junio de 2018. Región argentina.



Textos relacionados:
¡NÃO VAI TER COPA! (Brasil 2014) La Oveja Negra nro.17
MUNDIAL ES EL CAPITAL, MUNDIAL SERÁ SU DESTRUCCIÓN. Panfleto de Proletarios Internacionalsitas, 2014
MEMORIA: OLIMPIA (México 68) La Oveja Negra nro.43
LA GENUINA FUNCIÓN DEL DEPORTE La Oveja Negra nro.13
MEMORIA: «¡MALDITO FOO-BALL!» La Oveja Negra nro.17
CITIUS, ALTIUS, FORTIUS. EL LIBRO NEGRO DEL DEPORTE. Libro deFederico Corriente y Jorge Montero

miércoles, 7 de marzo de 2018

Folleto: 8 DE MARZO CONTRA EL CAPITAL Y OTROS TEXTOS


Compartimos un folleto que preparamos con artículos del boletín La Oveja Negra y panfletos repartidos en la ciudad de Rosario:

El primer acto del 1ro de mayo en Rosario y Virginia Bolten
Memoria: La voz de la mujer
Las hogueras aún no se apagaron
Des-memoria: Homenaje estatal a Virginia Bolten
Hablando con las paredes: «Mi cuerpo es mío»
Memoria: Pepita Gherra... La voz de la mujer
Cultura machista y victimización
8 de marzo contra el Capital
Hablando con las paredes: «Mujer bonita es la que lucha»
Palabras de lucha hacia la raíz
Nos están matando
Hablando con las paredes: «...»
¡Abajo el trabajo doméstico!
¡Higui a la calle!
Memoria: «вниз с войной!»
La cultura de la violación
8 de marzo: Paro Internacional de Mujeres
Algunas reflexiones en torno al 8m 2018

martes, 6 de marzo de 2018

Panfleto: ALGUNAS RELFLEXIONES EN TORNO AL 8M 2018

Este 8 de marzo parece ser distinto a los de algunos años atrás: se reivindican algunas recientes conquistas consideradas fundamentales y se prometen otras tantas, nuevas y briosas. Es cierto que hace menos de una década la sociedad se hallaba rememorando esta efeméride como una celebración de la femineidad tradicional, alentando al consumo y a la reafirmación del estereotipo de la mujer cosificada y sumisa mediante regalos frívolos y demás artilugios mercantilistas. En aquel entonces nos hallábamos muy lejos de un llamado al cese de actividades productivas, como impulsa la consigna de este año, pero ¿realmente queremos que este sistema siga, ya sea con o sin nosotras? Nos parece muy necesario, dada la importancia del movimiento social que se generó para cambiar las condiciones de vida de las mujeres, repensar y criticar el contenido de estas luchas. No por el gusto de la crítica en sí, sino para que el movimiento tome fuerza y se profundice, para no caer en las viejas canalizaciones de la ideología dominante, en las reformas que cambian algo para que todo siga igual. Nos queremos enfocar entonces en el contenido que está en el fondo de la movilización y el paro internacional de mujeres.

Cuando se llama a producir sin nosotras para visibilizar nuestro “valor”, se pasa por alto la obscena facticidad de las cosas: que se nos considera valiosas, básicamente, en términos productivos y reproductivos de este sistema de muerte. Esta consigna no solo deja de lado un cuestionamiento fundamental –¿por qué debiéramos siquiera tener asignado un valor? –, sino que alienta a la perpetuación de las actuales relaciones económicas y productivas de modo irreflexivo y conformista. La ausencia de una crítica al sistema que somete a la totalidad de la humanidad a sus perversas instituciones (en este caso, el trabajo asalariado) es alarmante, y debiera advertirnos sobre la peligrosa tibieza del contenido de consignas similares, tan fervorosamente enarboladas para esta fecha.

Era de esperar… “el feminismo” ha llegado a los medios: los programas con el más alto rating (y la mayor tradición misógina) invitan a sus paneles a las representantes del movimiento a debatir (y sobre todo a banalizar) la despenalización del aborto y otros temas que verdaderamente nos preocupan e importan. La democracia funciona. El enemigo quiere hacer las paces y, en señal condescendiente, nos abre la puerta al mundo del espectáculo.

Ante los continuos y crecientes daños a todos aquellos que se reconocen por fuera del género masculino heterosexual, se pide mayor intervención estatal: más legislaciones, más programas gubernamentales de contención, más seguridad, más trabajo, más punición, más control. Lo que no se ve es que donde «el Estado está ausente» es donde más está el Estado. ¿No es ya lo suficientemente clara la vinculación entre la violencia de género y el monstruoso aparato ideológico que la produce y reproduce cada día, bajo las más variadas formas? ¿Qué es lo que hace falta para hacer estallar finalmente estas insoportables tensiones que nos atraviesan?

Sabemos que las condiciones a las que nos enfrentamos no son nada sencillas y nos movilizan a preguntarnos muchas cosas. Que quede claro: queremos mejorar nuestras condiciones en lo inmediato. No queremos ser encarceladas por abortar, tratadas como cuerpos–objetos a los que violar y traficar, usadas para publicitar mercancías y otras tantas aberraciones. Pero, ¿para qué nos sirve pedirle al sistema que nos reduce a estos roles, nos encarcela y subyuga que cambie esta situación? ¿Por qué no pensar en la posibilidad de superar de raíz este estado de cosas? Esto también lo tenemos que pensar mientras nos encontramos en la calle, a esto nos referimos cuando proponemos profundizar la lucha. Fundamentalmente, para no desperdiciar tantos esfuerzos de compañeras del pasado que, como nosotras hoy, pararon y salieron a la calle masivamente, logrando parciales avances que por sus límites no cambiaron la situación de la mujer, porque es imposible que se transforme sin transformar todo, porque nuestra lucha se opone prácticamente a este sistema cosificador y valorizador de nuestras vidas.

Las diversas expresiones de bronca, el aliento a la venganza o al escrache público, en respuesta a hechos de violencia de género son necesarias, pero devienen en medidas ineficientes por ser aisladas. Debemos atacar las relaciones sociales de las que nace la violencia de género en primer lugar. Cuando una gran cantidad de energía se ve dedicada a resolver problemas de tipo legal o procedimental (qué hacer con el abusador, cómo castigar al violador, cómo deben redactarse protocolos institucionales contra la violencia machista) se está perdiendo de vista la causa fundamental de la problemática: la violencia general y sistemática en nuestra sociedad, por qué se genera y cómo destruirla. Identificarla es necesario para terminar de una vez por todas con las condiciones materiales que la posibilitan y que reducen nuestra vida a un producto aprovechable o prescindible según las circunstancias, que instrumentalizan nuestros cuerpos y los someten a las necesidades de este sistema que nos deshumaniza y atomiza hasta la muerte.

La lucha que ahonde en la raíz del problema no bregará por la igualdad de derechos en un sistema que nos oprime y aliena a todos los desposeídos por igual, sino por la verdadera emancipación de la mujer, entendida como parte fundamental de la lucha por la emancipación total de la especie humana. Para ello es necesario salir a la calle y formar lazos por fuera del Estado y la política, no permitiendo que estos intervengan y transformen el contenido de la lucha para su conveniencia y para la continuación de nuestra explotación. Pero también, dejando de externalizar los problemas, haciéndonos cargo de lo que nos toca: como parte de esta sociedad capitalista la reproducimos, aun sin querer. Hablando en los propios términos que el enemigo (los de la reforma), reduciendo nuestras perspectivas revolucionarias a una lucha por una ley o por un salario más justo, aferrándonos a lo inmediato y dejando para nunca lo que es urgente desde hace tanto tiempo: la destrucción de lo que nos destruye y la creación de un mundo nuevo.
Son estas condiciones de existencia siempre contradictorias las que nos impulsan a luchar y es en la lucha donde vamos encontrándonos e inventando algunas respuestas. Hoy nos movilizamos, no para exigir que se nos considere y se nos visibilice en tanto que víctimas, ciudadanas y productoras y reproductoras serviles de esta sociedad. Estamos en la calle porque creemos y luchamos por un cambio sin vuelta atrás.


Boletín La Oveja Negra - 8 de Marzo de 2018
www.boletinlaovejanegra.blogspot.com 

jueves, 4 de enero de 2018

PANFLETO: ¿QUIENES SON LOS INFILTRADOS?

* Difundido el 19 de diciembre de 2017

Infiltrado es el Estado, que nos reprime con todo el peso de su ley y su fuerza, matando y encarcelando a los insurrectos que en estos días han dado el ejemplo combatiendo en las calles.
Infiltrados son lo que nos cagan todos los días en el trabajo asalariado.
Infiltrados son los que se meten en las luchas del pueblo para hacer campaña electoral.
Infiltrados son los que nos fumigan, son los que nos envenenan con cianuro, son los que destruyen los montes y el río, son lo que privatizan la tierra.
Infiltrados son lo que asesinan a nuestros hermanos de los pueblos ancestrales, y también son infiltrados los que los victimizan, los que quieren apagar su lucha por medio de plata y asistencialismo.
Infiltrados son los que ahora se rasgan las vestiduras por la represión pero cuando ellos estuvieron en el poder también balearon y encarcelaron a luchadores y luchadoras.
Infiltrados son los que promulgaron la Ley Antiterrorista.
Infiltrados son los medios de comunicación de la burguesía.
Infiltrados son los que mintieron sobre el compañero Santiago Maldonado y los que señalaban de violentos a los que salimos a las calles a luchar por su memoria militante.
Infiltrados son los que nos separan con discursos patriotas de los explotados de otras latitudes del Planeta.
Son aquellos a los que les aterra la revuelta, porque sus discursos quedan vacíos y sin sentido.

Infiltrados son los que inventaron la teoría de los infiltrados.
¿Por qué son infiltrados? Porque son los que se escurren en nuestras luchas para diluir cualquier iniciativa de Acción Directa fuera y contra el Estado y el Capital. 
La calle es nuestra, lo hemos demostrado en estos días de lucha.
No caigamos en su juego. Que en estos momentos de lucha tan grande no nos dividan.
Salir a la calle, aunque no se tiren piedras, aunque no se confronte de manera directa con las fueras del Estado, ya es violento, porque estamos cortando de forma abrupta la rutina del Capital. Cuidémosnos entre todas y todos.

¡Mantengamos vivo el fuego de la revuelta!

lunes, 18 de diciembre de 2017

PANFLETO: ¡QUE SE VAYAN TODOS!

* Repartido el lunes de 18 de diciembre de 2017 en Rosario y Buenos Aires

Este lunes 18 de diciembre la Cámara de Diputados intentará nuevamente convertir en ley la propuesta de modificación del sistema de actualización de los haberes jubilatorios. Tras una seguidilla de arremetidas exitosas contra el salario del proletariado, esta reforma se convirtió en el punto de discordia del plan de austeridad y acumulación, y en muchas ciudades del país la furia se ve en las calles.
 
Pero tenemos que ser sinceros, y es por eso que afirmamos que estamos movilizados en solidaridad con nuestros viejos, ya que para los y las trabajadoras jóvenes las jubilaciones parecen un cuento de otra época. Quienes hace dos, cinco o diez años ingresamos al mercado laboral no podemos ni concebir que pasará en nuestra tercera edad, si en nuestra inmediata cotidianidad saltamos de un trabajo precario y mal pago a otro.
 
Fue la CGT —que hoy nos invita a salir la calle— la que hace solo unos días puso su firma para una reforma que hace de esa precarización ley. Y son ahora ellos, junto a otros reformistas varios, los que no cuestionan ni por un momento el corazón de la actual reforma: el aumento de la edad jubilatoria. Esto, que para empresarios y administradores del Estado se define como un problema demográfico y de recaudación, lo debemos traducir en la realidad de que la cantidad de dinero que debe recibir la población jubilada excede al dinero que aporta la población laburante.
 
Para la burguesía el problema es que la gente está viviendo más y no quiere seguir trabajando. Para nosotros es que cada vez pauperizan más nuestras condiciones de vida, extendiendo e intensificando nuestras jornadas de trabajo y matándonos mes a mes con los impuestos y las expensas. Y encima de todo eso, quienes tienen un trabajo en blanco deben aportar mensualmente para engrosar el aparato de intermediación y represión que son los sindicatos.
 
El sistema jubilatorio está en crisis, pero esa crisis es una parte de la inestabilidad general de esta fase de acumulación capitalista en la región. Esta situación no comenzó con el gobierno de Macri y tampoco es algo de escala nacional. Va más allá. Es producto del proceso general de crisis y recomposición del Capital a nivel mundial.
 
Queremos ser claros: esta situación económica no es pasajera. No es un problema de gestión política. No hay ningún caudillo que pueda salvarnos de esta. Compartimos como muchos el rechazo hacia todo lo que expresa y representa el gobierno de Cambiemos, pero también rechazamos las falsas soluciones que nos proponen peronistas, izquierdistas y sindicalistas. La solución al problema jubilatorio y a todos los problemas de origen económico, es la abolición misma de todo lo económico. Fin del trabajo asalariado y del dinero. Estas reflexiones pueden parecer extremas, pero son imprescindibles si queremos que nuestra agitación comience a conformar una verdadera salida de fondo a la miseria capitalista.
 
Mientras tanto, no podemos dejar de lado que en las calles la represión se está agudizando. En los disturbios del jueves 14, por la sesión parlamentaria, el saldo fue de 46 detenidos y detenidas. Gendarmería practicó una verdadera cacería hacia los militantes más combativos que pusieron el cuerpo en las calles aledañas al Congreso. También levantaron gente que solo pasaba por ahí, plantándole “pruebas”, como piedras y panfletos. Los milicos, como siempre, después de pegar también aprovecharon para manosear a las compañeras.
 
A la militante anarquista y delegada de Ademys Susana Vidal, no solo la golpearon durante la represión sino que fue detenida al otro día, junto a otras personas que se llegaron hasta las puertas de Comodoro Py para solidarizarse con los presos por luchar. Fue allanado su domicilio junto al de otros compañeros, en busca de información y material subversivo —los afiches por el compa Santiago Maldonado entre ellos. La Ley Antiterrorista impulsada por el gobierno kirchnerista sobrevuela a estos luchadores. En la madrugada del domingo 17 de diciembre fueron liberados gran parte de los detenidos pero quedan todavía seis personas adentro. ¡No los dejemos solos!
 
Estamos a horas de que se cumplan 16 años del 19 y 20 de diciembre del 2001, jornadas históricas en la región. Tomemos de esos días lo mejor que nos dejaron. La organización autónoma, la lucha callejera directa contra los perros del Estado, el sabotaje frente a la mercancía, la solidaridad humana entre desconocidos, la calle como lugar de fiesta, encuentro y resistencia.
 
Por eso, si hoy, mañana y cada vez que sea necesario nos convocamos a tomar el terreno para enfrentarnos a la imposición del Estado y el Capital, lo haremos bajo nuestras propias condiciones, organizándonos, cuidándonos y no permitiendo que nuestra vida sea la justificación para pequeños juegos estratégicos de los políticos de mierda. Porque para nosotros lo que está en juego es la vida misma, en confrontación con lo que nos destruye. Porque hoy somos nosotros, nuestros compañeros y compañeras los que han sido sometidos al rigor de la violencia de la represión.
 
¡LIBERTAD A LOS 6 DETENIDOS DE COMODORO PY!
¡LIBERTAD A FACUNDO JONES HUALA!
¡SANTIAGO MALDONADO Y RAFAEL NAHUEL
VIVEN EN LA LUCHA!

martes, 28 de noviembre de 2017

PANFLETO Y AFICHE: SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO MAPUCHE EN LUCHA


Las recuperaciones territoriales por parte del pueblo mapuche en lucha a ambos lados de la cordillera continúan creciendo y extendiéndose, a la vez que la represión se agudiza. El día sábado 25 de noviembre fue asesinado por Prefectura el compañero Rafael Nahuel, joven mapuche de 22 años que se encontraba resistiendo en la lof Lafken Winkul Mapu a 35 Km de Bariloche. Rafael junto a otros compañeros se encontraban defendiendo la reciente recuperación territorial frente a un mega operativo represivo iniciado el día jueves 23. La región está saturada de fuerzas represivas y los compañeros continúan resistiendo pese a la brutal represión y la muerte.

Facundo Jones Huala, lonko de la comunidad en resistencia de Cushamen, continúa preso desde junio en Esquel a la espera de un inminente juicio con el que buscan extraditarlo a Chile.

Nuestro compañero Santiago está muerto, asesinado por las fuerzas represivas y lo único que ha hecho la justicia es manosearlo, con infinitas autopsias que solo buscaron frenar la bronca para seguir mintiendo y protegiéndose.

No podemos esperar nada del Estado, que solo reprime, asesina y nos trata de estúpidos. Luchemos por Rafael y por Santiago. Continuemos movilizados por la libertad de Facundo Jones Huala y contra la represión hacia las comunidades mapuche. 

SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO MAPUCHE EN LUCHA
LIBERTAD A FACUNDO JONES HUALA
SANTIAGO MALDONADO Y RAFAEL NAHUEL PRESENTES
¡VIVA LA LUCHA REVOLUCIONARIA!

------------------------------------------------------------------------------------------------------

Compartimos en formato pdf el volante y el afiche para difundir por donde se considere necesario.

lunes, 27 de noviembre de 2017

PANFLETO POR RAFAEL NAHUEL

* Repartido el domingo 26 de noviembre en Rosario

Ayer los perros guardianes del Estado hicieron bien su trabajo: mantener a fuego y sangre los privilegios de quienes todos los días nos aplastan las cabezas.
 
Ayer, mientras familiares, amigos y compañeras velaban a Santiago Maldonado, la Prefectura asesinaba en las proximidades de Villa Mascardi al compañero mapuche Rafael Nahuel, que junto a otros weichafes había estado refugiándose en los cerros, luego de la brutal represión y desalojo del jueves pasado a la Lof Lafken Winkul Mapu.
 
Ayer le toco a él, hace casi cuatro meses a Santiago y si retrocedemos en el tiempo podemos nombrar miles de rebeldes que se opusieron a esta vida mercantilizada, donde el Estado no dudo un segundo en cortar el latido de sus corazones. Poniéndoles un tiro, tirándolos al río, encarcelándolos, torturándolos… Así nació esta nación, así se consolidó la Argentina, a fuego y sangre desde hace dos siglos.
 
Quienes nos oponemos de raíz a esta realidad social sabemos que no es una medida extrema del gobierno actual, sino que es la continuidad de un proyecto donde la propiedad se reafirma sobre la vida. Un proyecto que tiene siglos y que arrasa todo el planeta, progreso lo llaman algunos…
Amamos este territorio, mas no este país. Somos enemigos de quienes dicen amar estas tierras y las envenenan con glifosato en los campos, cianuros en los ríos y deforestan miles de hectáreas en pos de la avaricia ganadera. No son “nuestras tierras”, no solo porque son propiedad de unos pocos y tenemos que pagarlas hasta después de muertos, sino porque no queremos que nuestra forma de vida este basada en la posesión. ¡Son tierras con las cuales queremos convivir!
 
El Estado y sus reformistas hablan de derechos, nosotros de necesidades. Necesidad de alimentarnos, vestirnos y poder pisar un suelo sano para subsistir.
 
¡RAFAEL NAHUEL, PRESENTE!
¡SANTIAGO MALDONADO, PRESENTE!
¡LIBERTAD A FACUNDO JONES HUALA!
¡POR LA TIERRA Y CONTRA EL CAPITAL!

domingo, 22 de octubre de 2017

PANFLETO POR SANTIAGO MALDONADO

AHORA YA SOS PARTE DE LA TIERRA A LA QUE TANTO AMABAS

Tristes son las horas que estamos viviendo. Ayer 20 de octubre Sergio Maldonado confirmó  lo que tanto temíamos. El cuerpo plantado por la Gendarmería en el rio Chubut es el compañero Santiago Maldonado.

Gendarmería es responsable. El Estado es responsable. Porque fueron ellos los que se lo llevaron del territorio rebelde de Cushamen el primero de agosto.

Santiago Maldonado ya no es un desaparecido, ahora es un asesinado. Pero no tenemos que olvidarnos nunca de lo más importante. A Santiago Maldonado lo mataron por luchar, por ser solidario, por enfrentar a Gendarmería al lado de los weichafes (guerreros) del MAP, el Movimiento Mapuche Autónomo del Puel Mapu, exigiendo la libertad de Facundo Jones Huala.

A Santiago Maldonado lo mató la propiedad privada. No conforme con desaparecerlo y matarlo, quisieron y aun intentan tergiversar su figura. Y muchos quienes dicen honrar su memoria también.

Hay que tenerlo siempre en nuestros corazones como un luchador, como alguien que intentó al lado de otros cambiar esta sociedad de mierda donde prima la mercancía por sobre la vida.

Nuestro mejor homenaje será seguir luchando, seguir desafiando al Estado y al Capital como lo hacía él. Santiago Maldonado el que peleó en las barricadas de Chiloé, defendiendo el mar. Santiago Maldonado el que luchó por la inmensa tierra sureña.

Cada vez que el fuerte viento patagónico sople, el estará allí. Cada vez que los rebeldes del mundo intenten tomar el cielo por asalto, el estará allí. Descansa compañero, el mar, la tierra y los bosques por la que diste la vida te estan esperando para cobijarte.


Repartido en las calles de Rosario, 21 de octubre de 2017.



Traducciones:
AGORA JÁ FAZES PARTE DA TERRA QUE TANTO AMAVAS
NOW YOU ARE PART OF THE EARTH THAT YOU LOVED SO MUCH

sábado, 19 de agosto de 2017

PANFLETO REPARTIDO EN ROSARIO EL 8 DE AGOSTO

Recientemente el Estado argentino inició una nueva avanzada represiva contra la comunidad mapuche en lucha en Cushamen, Chubut. En junio, Facundo Jones Huala, referente de la comunidad, fue detenido nuevamente, esta vez de forma ilegal. Facundo ya enfrentó este proceso, pasando cuatro meses preso, hasta que en septiembre de 2016 se lo declaró nulo por una serie de irregularidades, que van desde el espionaje ilegal de un agente de inteligencia hasta la tortura a un miembro de la comunidad mapuche por parte de la policía de Chubut.

A fines de julio, en Esquel y Bariloche, se llevaron a cabo dos movilizaciones en repudio a esta situación, siendo reprimidas y varios manifestantes encarcelados e inclusive desaparecidos durante horas.

A raíz de todo esto Facundo inició una huelga de hambre que mantiene hasta el día de hoy.

El corolario represivo tuvo lugar el martes primero de agosto, cuando Gendarmería Nacional y la policía provincial irrumpieron en la zona de tierras recuperadas a Benetton por el Lof en resistencia de Cushamen, allanando, reprimiendo e incendiando. Todo esto sin orden judicial.

En esta represión desapareció Santiago Maldonado, quien no siendo mapuche se solidarizó cuerpo a cuerpo con esta lucha. Fue visto por última vez huyendo de las balas y luego apresado por Gendarmería. Ahora está desaparecido.

Desde marzo de 2015 se viene llevando a cabo una persecución despiadada a esta expresión del pueblo mapuche en lucha. El Estado los persigue por la recuperación de tierras ancestrales de las que fueron privados por medio de la violencia.

Nos solidarizamos, apoyamos y luchamos junto a quienes se rebelan contra este orden, junto a quienes luchan por la vida y contra el Capital.

¡Terrorista es el Estado!

PALABRAS DE UN COMPAÑERO

Palabras de un compañero en la manifestación del lunes 7 de agosto, por la aparición de Santiago Maldonado en Capital Federal:
El Estado y no solo el gobierno de turno, como muchos dicen para ocultar la verdad, viene secuestrando, torturando y asesinando personas desde que existe, en todas las regiones del mundo.

Su poder se reafirma ante la sociedad mediante el uso de las fuerzas represivas. Puntualmente en el territorio mapuche, desde el regreso de la democracia, el Estado ha desaparecido a un centenar de personas. Los sectores que compiten por el poder buscan utilizar la desaparición de Santiago, un compañero anarquista, siendo que cualquier grupo que busca el poder lo que hace es reafirmar este mundo opresivo y sus relaciones, sus instituciones, la explotación de los cuerpos por la jerarquía, la policía.

Anarquistas, personas solidarias y luchadoras, con pensamientos y voluntad propias, fueron perseguidas y asesinadas en todos los gobiernos dictatoriales y democráticos, fascistas, leninistas o peronistas.

La desaparición de Santiago nos indigna, nos duele, pero, al fin de cuenta, no nos sorprende, reafirma lo que sabemos del Estado: una institución para explotar y reprimir. Y por eso es que constantemente desaparecen mujeres y niñas, por la explotación sexual o hacinando las cárceles con personas marginalizadas por la pobreza. Frente a esto, la lógica de los Derechos Humanos, pidiéndole justicia al torturador declarado, afirma la impotencia de luchar en el terreno de lo que impone el Estado, el respeto a las normas del poder y la institucionalidad que esconde la brutalidad de la explotación. 

Situarse en la crudeza del conflicto implica rechazar la realidad construida por la jerarquía y propiciar las formas organizativas que propician la libertad. Hay que extender la solidaridad, que siente las bases para una sociedad libre, sin Estado, sin políticos, sin empresarios, sin cuerpos policiales.

¡Por la organización de la sociedad sin gobierno! ¡Viva la lucha social de la Revolución!

PANFLETO ANÓNIMO DE COMPAÑEROS CERCANOS A SANTIAGO

El 1 de agosto, como tantas otras veces, el Estado argentino hizo uso del monopolio de la violencia.

Desde ese día buscamos a Santiago Maldonado, el Lechuga o el Brujo, para nosotros. Un joven anarquista que se encontraba por solidaridad en la comunidad mapuche de Cushamen.

La Gendarmería atacó a la comunidad, que viene resistiendo con dignidad una pelea por su vida, teniendo que enfrentar al Estado argentino, el chileno y a una multinacional como Benetton. El Estado ataca, como lo hace con cualquiera que levante la cabeza. No le importa que sea un pibe o una piba de barrio, laburantes que se organicen, comunidades originarias o militantes sociales. Atacaron, quizás sin saberlo, a la solidaridad porque no la entienden, no les entra en la cabeza que una persona tenga convicciones, quiera cambiar este mundo de mierda y actúe en consecuencia.

Que digan lo que quieran, que inventen las historias que más les sirvan para encuadrarnos en su Código Penal. Sabemos que el Estado secuestra, mata o tortura para conservar el privilegio, los medios de vida y la tierra en manos de sus socios. No nos importa, porque no somos estadísticas. 

Santiago, el Lechuga, no es un número en la lista de la que se pueda jactar el Estado. Es una persona de carne y hueso que falta a la familia y, a la vez, un compañero que estamos buscando.

La comunidad permanece en el territorio, con la dignidad que jamás va a tener un burócrata del Estado, sea del color que sea, y mucho menos esos tipos armados al servicio del poder de turno o al patrón de siempre. Facundo Jones Huala sigue preso y en huelga de hambre, jugándose su propia existencia por su gente y sus formas de ver y entender la vida. Santiago Maldonado, el Lechuga, sigue desaparecido por ser solidario.

A Facundo: como dicen ustedes, newen peñi, seguimos en la calle.
A Lechuga: te estamos buscando compañero y no vamos a bajar los brazos.

domingo, 16 de octubre de 2016

Recomendamos: PALABRAS DE LUCHA HACIA LA RAÍZ

[Este panfleto fue repartido por las calles de la ciudad de Rosario en Octubre de 2016 en el marco de Encuentro Nacional de Mujeres]

En los últimos años asistimos a todo un movimiento social que aborda la “cuestión de la mujer” desde distintas ópticas, vértices y formas. Así, libros, páginas webs, agrupaciones de todo tipo, marchas, programas de televisión, diarios y también los ámbitos cotidianos hacen presente este tema, generan opinión, debates, algunos encuentros y desencuentros.

Esta cuestión muchas veces se presenta aislada del resto de las problemáticas con que nos encontramos cada día sobre–viviendo en el capitalismo. Sin desconocer las particularidades y especificidades, es importante luchar contra la lógica capitalista, casi como una advertencia, al momento de pensar estas realidades.

La ideología dominante nos dice que el capitalismo siempre estuvo acá, que siempre hubo escuelas, que siempre trabajamos y morimos en los trabajos, siempre formamos familias, parejas monógamas y heterosexuales y que, además, siempre hubo una diferencia radical entre una esfera pública y una privada, en la cual los problemas “personales” e “íntimos” no tienen origen social (son naturales) y, por tanto, son problemas individuales y deben ser solucionados de esa forma.

Tirando por tierra toda esta basura, podemos empezar a pensar desde una perspectiva que no atomice los problemas, sino que los historice y los ponga a jugar como parte de lo que son: un sistema de muerte, de ganancia y valorización constante en el que las necesidades y padecimientos de los seres humanos no son relevantes. Porque el capitalismo no es solo un modo de producir objetos–mercancías, es una relación social y como tal se ha desarrollado y modificado a lo largo de la historia, moldeando la explotación de todos y los vínculos que establecemos, impregnando incluso aquellos ámbitos o actividades que parecieran escapar a la lógica capitalista.

La mujer ha sido explotada y subordinada por el capitalismo desde sus inicios y de distintas formas a lo largo de la historia. Este desarrollo no es lineal ni exento de contradicciones. El Capital y el Estado fueron diseñando ideales y roles femeninos diversos según sus propias necesidades, sostuvieron y reforzaron la subyugación e invisibilización del trabajo doméstico de la mujer, naturalizándolo al mero rol femenino en un “equilibrio armónico” con el masculino, ambos necesarios al sistema productivo. Acompañando este proceso se separó hombres de mujeres y se los enfrentó en polos opuestos y funcionales. El hombre como trabajador fue el administrador principal del salario que repartía en el seno familiar para la reproducción de la futura fuerza de trabajo. Por lo tanto, se lo concibió como el protagonista principal de la producción social. Sin embargo, la reproducción de la sociedad capitalista corrió por cuenta de todos los explotados y explotadas.

Esto no ocurrió siempre del mismo modo, antes hubieron de sucederse otras muchas separaciones en la reproducción de cada ser humano y de la sociedad en su totalidad. La tierra y los cuerpos fueron sometidos al principio de la propiedad privada, enajenados y regulados desde la Iglesia y el Estado.

La división social del trabajo, los ciclos históricos de exclusión e inclusión de la mujer en el mercado de trabajo asalariado, la caza de “brujas” y la imposición de atributos diabólicos que culminarían en su contrario, en la mujer virginal y pasiva, determinaron los roles adecuados al proyecto de sociedad que se instauraba a la fuerza. Yendo un poco más lejos aún, hoy encontramos otro rol que coexiste y que presenta a una “supermujer” que mientras no abandona su “vocación” maternal en la esfera privada, busca posicionarse, en la esfera pública, como profesional exitosa y que aprendió a ciencia cierta lo que el sistema dicta: pisotear cabezas, ser egoísta y competir en el sistema.

Votar, tener un salario y, por lo tanto, penetrar en el mundo de la explotación laboral —el tiempo muerto en el que nuestra vida depende de un horario, un patrón y obligaciones impuestas para poder consumir lo que el mercado nos ofrece—, ser profesionales, formar parte de las fuerzas represivas del Estado, son actividades que a lo largo de estos años nos han ido incorporando. Todo lo cual encima es propagandeado como un cambio en la sociedad, como un logro de las mujeres, como si nos susurraran al oído: «¡Muy bien! Pueden ser iguales a nosotros. Nuestro mundo es la única realidad posible, gracias por sumarse a contribuir a su crecimiento».

Mucho se ha dicho y se ha hecho en pos de la “liberación de la mujer”, mucho de eso sigue significando una mejor integración y adaptación en este mundo impuesto. La liberación y resistencia de la mujer ante un sistema que la necesita aplacada luchando por una ilusión de empoderamiento muy difícilmente podrá escapar de la lógica capitalista.

No se trata de estar agradecidas al sistema por permitirnos vendernos igual que los hombres en el mercado laboral o romper un poco el esquema psíquico de la pasividad que nos han inculcado resquebrajando el rol que nos impusieron para acomodarnos al siguiente que nos darán.

Sabemos que estos roles y relaciones sociales en las que estamos inmersas no están aquí desde siempre y no son eternas. Podemos destruirlas. Esa ha de ser la base que nos permita reflexionar sobre las particularidades de este tema y su imbricación con la totalidad del sistema que nos oprime.

Sabemos que las condiciones a las que nos enfrentamos no son nada sencillas y nos movilizan a preguntarnos muchas cosas: ¿Queremos mejorar nuestras condiciones en lo inmediato? Sí, claro, no queremos ser encarceladas por abortar, tratadas como cuerpos–objetos a los que violar y traficar, usadas para publicitar mercancías y otras tantas aberraciones. Pero, ¿para qué nos sirve pedirle al sistema que nos reduce a estos roles, nos encarcela y subyuga que cambie esta situación? ¿Por qué no pensar en la posibilidad de superar de raíz este estado de cosas? Son estas condiciones las que nos impulsan a luchar y es en la lucha donde vamos encontrándonos e inventando algunas respuestas. La imaginación y la creación son nuestras, destruyamos esta realidad y construyamos el horizonte que queramos.

Rosario. Octubre de 2016.
Contacto: palabrasdelucha@riseup.net

domingo, 27 de julio de 2014

Recomendamos: CUANDO LOS MALES LLEGAN...

Alerta antirrepresiva para contagiarla, mejorarla y hacerla práctica. Sobre la invasión de Gendarmería y la represión del Estado capitalista en la región argentina.

Julio de 2014, en algún lugar del estado argentino.

Disponible en la feria de la Biblioteca Alberto Ghiraldo, en algunos de los puntos de distribución de La Oveja Negra y aquí el archivo para descargar e imprimir (ya impreso se dobla una vez al medio y luego otra quedando los tres verdugos al frente y el burgués y su perro guardián al dorso).

* * *

«Cuando los males llegan, no vienen separados como espías, sino reunidos en batallones.» (Shakespeare, Hamlet)

Varias de las ciudades controladas por el Estado argentino finalmente tienen los espacios verdes que los ciudadanos reclamaban: cientos de milicos invaden las calles, los uniformes crean un paisaje desolador, hay verde pero no es césped ni son árboles. Sumándose al azul, ya no del cielo, sino de las diversas policías que organizan día a día la industria del delito, gendarmería invade el territorio y no tarda en instalarse para, en pocas semanas, entrar en confianza y empezar la represión, los chanchullos y los “abusos de autoridad”.

¿Quién puede confiar en quienes escriben las leyes y son dueños de las armas? Los ciudadanos, es decir los seres humanos ciudadanizados, no solo confían sino que orgullosamente los mantienen y, en el máximo de la estupidez, les aplauden. Pudo verse con la llegada de gendarmería a algunos barrios, puede verse en cada período de elecciones cuando se festeja al verdugo de turno o a los aspirantes a ello.

Quienes llegamos a fin de mes con lo justo, si es que llegamos, sabíamos que este iba a ser un año difícil. Los gobernantes también lo sabían y redoblaron la apuesta represiva, sin descuidar el proyecto represivo a largo y corto plazo. Del otro lado, la gran mayoría de los explotados y oprimidos indiferentes en el “mejor” de los casos, aplaudiendo en los peores, ni piensan que la represión les puede tocar a ellos, que mañana podríamos tener que salir masivamente a reclamar como sucedió y sigue sucediendo.

Para apelar a un mínimo de entendimiento de los “honestos ciudadanos que no se meten en nada” hay que tirarles en la cara «el próximo podés ser vos» o «la próxima puede ser tu hija» lo cual es angustiante, ya que no debería ser necesario apelar al dolor propio para poder comprender el ajeno. No hay que enfrentar la situación porque «el próximo puedo ser yo». Que le pase algo a mis semejantes es motivo suficiente. ¿Pero quiénes son mis semejantes? Aquí el concepto de clase social nos parece el más oportuno: semejantes somos quienes tenemos que vender nuestro tiempo y fuerza para vivir, quienes no vivimos de las demás personas. Pero no se trata de una realidad local sino mundial, nos define ser esa clase internacional que en su propia existencia se opone a las ganancias de los explotadores y opresores de todo el planeta, porque a mayor ganancia de ellos mayor es nuestro padecimiento. Es una gran mentira que si les va bien a los ricos nos va bien a todos, que los intereses de la nación son los intereses de todos quienes habitamos allí. Los burgueses ganan más dinero cuando nos dejan sin laburo, cuando nos hacen trabajar más tiempo, más duro, comer peor comida y vivir en peores condiciones. Entonces cuando nosotros, proletarios, aceptamos sin rechistar toda la ideología de la burguesía estamos yendo contra nuestros intereses de clase y nuestras propias necesidades.

La delincuencia existe. Existe uno que te roba el teléfono en la calle y también otro que roba desde su despacho. Al primero se lo culpa de todos los males y al segundo se lo elige, se lo aplaude, se lo vota, se le compran sus productos y se le creen sus mentiras. La ideología del “sálvese quien pueda” es repugnante, tanto cuando un pobre roba a otro como cuando un empresario contamina un río por sus ganancias, aunque claro, hay una pequeña diferencia de condiciones, de billetes y de daños a corto y largo plazo.

El fenómeno de la delincuencia que muestran día y noche por la tele no es una sensación pero tampoco es lo único que sucede. Bien se podrían mostrar constantemente la destrucción del planeta, el robo diario a millones de trabajadores por sus patrones o noticias de personas movilizadas no por su egoísmo sino por un sentido de comunidad. Sin embargo, la publicidad de la inseguridad tiene una utilidad, porque cuantos más crímenes haya, más miedo tendrá la población y cuanto más miedo tenga la población, más aceptables se volverán todas las medidas represivas del Estado y el Capital. Se concede tanto espacio a la “inseguridad” como si se tratase de una novedad cada día. Esto sirve a toda una serie de medidas para reprimir ya no sólo a quienes se manifiestan abiertamente contra este sistema sino también, y especialmente, a todas las mujeres y los hombres que por su condición social son los explotados y oprimidos en este antagonismo de clases. Estas medidas preventivas sirven para el fichaje y el control de quienes tarde o temprano tendrán que rebelarse si no quieren perecer, de quienes no tienen salidas individuales como prometen en la televisión, de quienes deben luchar como un solo ser para poder vencer.

*

LEY ANTITERRORISTA: es una reforma al código penal que tipifica el terrorismo y define las “asociaciones ilícitas terroristas” como las que tienen como propósito «aterrorizar a la población u obligar a un gobierno o a una organización internacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo». A partir de ahora, puede ser “terrorista” cualquier persona u organización acusada de promover el odio, el terror o que según el poderoso de turno ejerza “coacción agravada”, definición que queda abierta para que, según la ocasión, los jueces puedan calificar así la conducta que crean oportuna castigar. Este tipo de leyes son impuestas a los mismos gobiernos por las empresas que vienen a invertir en la región para asegurarse un mínimo de paz social y de herramientas de castigo ante las probables protestas por despidos, sueldos, desalojos y destrucción que la avaricia de cualquier empresa multinacional genera.

PROYECTO DE LEY ANTIPIQUETES: esta es una muestra de cómo la burguesía actúa como una misma clase frente a la clase de los explotados y oprimidos. Diversas empresas y partidos del gobierno nacional y de la oposición están de acuerdo con el pedido, que hiciera la presidenta, de un proyecto de ley para facilitar aún más la represión de la protesta social. El primer proyecto del Frente para la Victoria establece qué diferencia una protesta “legítima” de una “ilegítima”: la clave es que no entorpezca el transporte público y que no se cometan delitos. Teniendo en cuenta que interrumpir el tránsito es un delito en el código penal y obstaculizarlo una contravención, cualquier manifestación puede ser definida como ilegítima. Por lo cual, si no tenemos la suficiente fuerza un pequeño reclamo puede ser disuadido y sus participantes procesados. Esta ridícula ley también estima, no sólo pedir permiso para protestar, sino pedir permiso con días de anticipación, a sabiendas de que muchos reclamos se dan espontáneamente de acuerdo a lo sucedido.

CONDENA A LOS PETROLEROS DE LAS HERAS: el 12 de diciembre de 2013, el Poder Judicial de Santa Cruz condenó a cadena perpetua a cuatro trabajadores petroleros –Ramón Cortez, José Rosales, Franco Padilla y Hugo González– y a otros seis a cinco años de prisión por supuesta coacción agravada, lesiones y asesinato de un policía. El conflicto se remonta al año 2006, cuando los petroleros de Las Heras reclamaban por su encuadramiento sindical en la rama productiva que les corresponde para poder incorporarse a un convenio colectivo que cuenta con mejores escalas salariales y condiciones de trabajo. También demandaban la suba del mínimo no imponible, monto a partir del cual los asalariados tributan el impuesto a las ganancias. Luego de 20 días de huelga y movilizaciones, el poder judicial ordenó la detención de varios trabajadores. Los petroleros reaccionaron marchando sobre la alcaldía a exigir su liberación, siendo brutalmente reprimidos. En circunstancias por demás de confusas, murió un policía. Fueron apresados más de 17 trabajadores y acusados por desmanes y asesinato.

Durante los tres años de detención (2006–2009) les arrancaron testimonios a través de tortura física y psicológica, con los que se rearmó la causa en el 2010, por la cual hoy el Estado intenta encarcelarlos de por vida. Estos hechos no sólo sientan un precedente para el resto de los trabajadores a la hora de luchar por nuestras necesidades, sino que además desenmascaran el verdadero rol del Estado: reprimir ante los conflictos que ponen en riesgo los intereses de quienes nos explotan.

PROYECTO X: es una unidad especial de Gendarmería Nacional Argentina que cuenta con una base de datos creada en el año 2002 y actualizada en el año 2006, obtenida mediante inteligencia y espionaje a militantes y organizaciones sociales. Esta base de datos permite entrecruzar información y acelerar su análisis. No es ninguna novedad que el Estado, tanto en democracia como en dictadura, espía, controla y vigila. Por lo tanto, no vamos a solicitar que lo hagan en un marco de legalidad. Mientras haya Estado habrá servicios de inteligencia y, en consecuencia, espionaje.

*

Todo esto se trata de leyes, y no confiamos en que nuestra libertad esté garantizada por escribir unas nuevas, pero tampoco podemos permitir estos atropellos. La ley se establece para conservar y robustecer las posiciones de la minoría dominante. Así, en los tiempos presentes, en que el arma de la minoría es el dinero, el objeto principal de las leyes consiste en mantener inalterables la riqueza del rico y la pobreza del pobre. La idea de justicia que favorece al poderoso habría de parecerle muy justa a éste e injusta al humilde. Sin embargo, nace la idea en sentido contrario: el poderoso encuentra la ley todavía estrecha a su deseo, ya que él mismo la dictó y es capaz de hacer otras nuevas. De todos modos, qué importa que los poderosos juzguen a los débiles según su capricho o según la ley, que no es más que el capricho de los poderosos de ayer.

A estos sucesos no tan extraordinarios cabe sumar otros que, decididos deliberadamente o no, sirven a los mismos fines: mantener el orden de los burgueses para que puedan seguir enriqueciéndose a costa nuestra. El encuadramiento de los proletarios en diversos partidos y sindicatos u otras organizaciones con otros nombres, pero que cumplen sus mismas funciones, han sido y son un freno y un obstáculo para la lucha, una ayuda para que todo este entramado de muerte continúe con normalidad. En los peores casos estas organizaciones llegan a negociar la vida y la existencia de sus miembros, en un sistema de delegación que permite que unos astutos dirigentes se llenen los bolsillos a costa de sus dirigidos. Cuando esto no sucede, estas formas organizativas buscan canalizar toda la rabia, el amor y la creatividad de los proletarios en “políticas serias” o “reclamos entendibles”, lo cual quiere decir buscar en el enemigo un interlocutor válido y hablar su propio lenguaje, entrar en su propio terreno (una de las peores decisiones en cualquier combate). Así, empantanados en una lógica paternalista, se le pide al político que nos de soluciones y al empresario que no nos explote, es decir, dos contradicciones irrealizables. En todo caso, se solicita al primero que emparche un poquito los problemas y al patrón que explote menos, lo cual es un pedido “más realista” así como miserable y asqueroso.

Luchar para transformar la vida es una necesidad vital, así como una posibilidad real que precisa de apoyos y simpatías, pero también de participación, compromiso y decisión. Las luchas deben dejar de entretenerse con lo superficial e ir a la raíz de los problemas. El lenguaje común debe compartirse entre nosotros y no con el oponente. Cuando hay un lenguaje común con el enemigo es porque hay un objetivo común y solo diferimos en cómo alcanzarlo. Al enemigo no se lo dialoga, se lo combate. Decidamos no dejar canalizar nuestras necesidades de manera democrática: la necesidad de organizarse en “derecho a reunión” o “libertad sindical”, la necesidad de expresarse en “libertad de prensa”, la huelga en “derecho a huelga” o la satisfacción de nuestras necesidades humanas como “derechos básicos”.

Alguno pensará que «suena muy bien pero es irrealizable», ¡lo que es irrealizable es modificar timidamente un poquito del sistema! ¡lo que es irrealizable es una revolución parcial, meramente política, económica o cultural, que deje intactos los pilares donde se asienta todo este sistema capitalista!

Quienes difundimos y escribimos textos como este no lo hacemos por altruismo o por caridad, por lástima o por ideología. Lo hacemos por nosotros mismos, y ese nosotros hace referencia a lo que expresábamos anteriormente: una clase social, el proletariado.

Hemos expuesto que las condiciones actuales no son las mejores, que la correlación de fuerzas con los que mandan no nos favorece. Y no tenemos una receta mágica para poder salir instantáneamente de esto. Sin embargo queremos, con estas palabras, contagiar una crítica de lo existente que se vaya propagando por todas partes como si fuese un virus. Una crítica que asumimos conversando, leyendo y estando atentos a lo que pasa y sucede a nuestro alrededor. Una crítica que necesariamente se hace carne y debe hacerse masiva. Para imponerse firme y ferozmente a este estado de cosas. Por estos motivos es muy importante hacer circular estas hojas y este tipo de reflexiones.

¿Hace falta más unidad? Debemos comprender que si hoy somos débiles no es porque estamos divididos, sino que estamos divididos porque aún somos débiles. Nuestras condiciones de existencia pueden juntarnos (en el trabajo, buscándolo, donde habitamos, etc.) pero la lucha nos encuentra y nos hace tomar noción de nuestra fuerza.

Asumamos, en las luchas que ya suceden y en las venideras, que mientras haya trabajo y salario habrá desocupados y reclamos salariales, que mientras exista la propiedad privada habrá especulación inmobiliaria, que mientras haya Estado habrá represión y que mientras exista el dinero habrá codicia (se trate de Monsanto, el patrón de una empresa familiar, los narcos, los políticos, los curas o los sindicalistas).

*
Esta alerta antirrepresiva es impotente si seguimos siendo espectadores, si no la hacemos propia para contagiarla, mejorarla y hacerla práctica. Es nuestra responsabilidad responder o no responder ante la explotación y a la represión. De nosotros depende.