viernes, 11 de mayo de 2012

PATRIOTISMO: UNA MENTIRA CON POCA NAFTA

El mediatizado caso de YPF ha puesto nuevamente en escena el circo que, a falta de pan, quiere confundirnos otra vez con chauvinismos y patriotismos, que caen como pesados bloques a imponernos su cotidiana brutalidad.
A ninguno de nosotros nos cambia la vida que ahora YPF vuelva a ser argentina o que sea española. Mañana nos tendremos que levantar nuevamente a trabajar y tendremos que ver cómo hacemos para pagar los productos que necesitamos, que continúan siendo distribuidos “gracias” a los combustibles fósiles. Haremos malabares para pagar el boleto del colectivo y sus sucesivos aumentos. El trabajador de YPF seguirá siendo explotado. Y el medio ambiente seguirá siendo destruido por la petrolera.
Seamos claros, nadie robó nada. El Estado argentino vendió de manera clara y legal YPF a Repsol durante el primer gobierno de Carlos Menem. Venta que fue apoyada por “Él” junto con la actual presidenta y muchos otros de los oficialistas de hoy. “Los gallegos” no robaron nada, se hizo un negocio capitalista con todas las de la ley.
En medio de una crisis que ya se pronuncia sale el viejo truco de “expropiar al imperialismo lo que es nuestro”. En primer lugar, expropiar es tomar algo por la fuerza, no comprarlo y convertirlo en una empresa mixta.
Pero, si lo que queremos es terminar con la explotación, no se trata de buscar lo “mejor posible” dentro de los límites de la sociedad actual, sino de borrar estos límites definitivamente. Todo progreso pensado en términos económicos, debe ser entendido como lo que es, un progreso del Capital y no de la humanidad. Como toda propiedad del Estado no es de aquellos que habitan entre sus fronteras. Ya con suficiente miseria y sufrimiento hemos pagado los versos de las estatizaciones, los “gobiernos de los trabajadores” o las “redistribuciones de la riqueza”. ¿Tanto nos cuesta comprender los estrechos límites de la economía nacional? ¿Tan difícil es entender la necesidad de superación?
Si existe una barrera esencial para esta incomprensión es la farsa de la patria. En el caso de quienes padecemos bajo el Estado argentino, Mayo y Junio son meses significativos en el calendario patriótico. 25 de Mayo, conmemoración del Primer Gobierno Patrio; 14 de Junio, Rendición en Malvinas y fin de la Guerra; 20 de Junio, Día de La Bandera. Por eso en estas fechas y con la discusión de YPF que nos invade a diario nos propusimos contrarrestar con un poco de historia tanta propaganda patriótica.
La República Argentina es, como cualquier Estado, una institución genocida. Una maquinaria que se basa en el asesinato, la coacción masiva y el terror para optimizar el funcionamiento de aquellos que nacimos dentro de su territorio en favor de la burguesía. Si hoy no es expansionista es porque no tiene la capacidad técnica y económica para hacerlo como lo ha hecho tantas veces en su historia y como aún lo hacen otros Estados.
Yendo a sus inicios, el Estado Argentino desciende del Virreinato del Río de la Plata, territorio denominado Provincias Unidas del Río de La Plata, luego de la independencia de 1816.
Mal que le pese a los nacionalistas, la independencia de las colonias españolas en América fue gracias al total apoyo que les brindó el Reino Unido de Gran Bretaña a fin de poder instaurar de manera segura y definitiva el sistema capitalista y el libre comercio. La naciente burguesía argentina y la burguesía británica fueron las impulsoras de todo esto como socios de mercado.
“Nuestra Patria” actual empieza a conformarse con la Guerra del Paraguay o de La Triple Alianza. Argentina, Uruguay y Brasil aliados con Gran Bretaña invaden y destruyen para siempre a Paraguay, teniendo como bandera el libre comercio, la libre navegación de los ríos, y los empréstitos ingleses para financiar la guerra. Paraguay constituía en ese entonces el principal competidor de Inglaterra en la región siendo el país más industrializado de América. Se exterminó a más de un 80% de la población y solo bajo la bandera argentina cayeron asesinados 300.000 paraguayos anexando al país la actual Formosa.
Los “patriotas” que fueron a pelear por “la libertad” marcharon obligados con los pies engrillados.
Argentina anexó la Patagonia y el Gran Chaco después de sucesivas guerras a los pueblos originarios de esas regiones. En 1878 empieza la estocada final a los pueblos patagónicos con la llamada “Campaña del Desierto”, que terminará simbólicamente el 25 de Mayo del año siguiente izando la bandera argentina a orillas del Río Negro, en las proximidades de la actual Bariloche. Finalizará concretamente el 1° de Enero de 1885 con la rendición del lonko Sayhueque y su comunidad, en la ciudad de Viedma.
En 1880 comienza la matanza en el Norte con la “Conquista del Chaco” contra los Qom, Wichis y Mocovíes, guerra que durará hasta entrada la década del 20 del siglo XX. Ésta permitirá el mejor control estatal del norte de Santa Fe, este de Santiago del Estero, y las actuales provincias del Chaco y Formosa.
Y detrás de todo esto, la necesidad de afianzar el trabajo asalariado y la privatización de la tierra.
Los mapuches y tehuelches junto con los soldados llevados por la leva, terminaron sus días como miserables peones rurales de los nuevos territorios conquistados, ahora en manos de la oligarquía argentina y británica. Lo mismo pasó en el Gran Chaco. Qom, Wichis y Mocovíes junto con los criollos terminaron como hacheros, carreros u obreros en los talleres de la explotación maderera que se impulsó en la provincia de Santa Fe, junto con el capital británico.
Ambas regiones tendrán sendas explosiones de rabia proletaria a comienzos de la década del 20, las más radicales aún hoy, donde la Revolución Social era la perspectiva para salir de tanta miseria.
Ambas fueron brutalmente reprimidas por el demócrata Hipólito Yrigoyen y su ejército.
El mismo ejército que nos aplastaría la cabeza con 6 gobiernos de facto durante todo el siglo XX, teniendo otra vez como objetivo el afianzamiento del capital en el territorio asesinando a mansalva a todos aquellos que se oponían firmemente al perverso sistema. 5.000 con Uriburu. 30.000 con Videla y compañía.
En los casi 30 años de democracia ya son más de 3000 los asesinados por el aparato represivo del Estado Argentino. Así y todo, el 20 de Junio se desplegará nuevamente en Rosario la bandera nacional más larga del mundo que a tantos infla de orgullo. Bandera que casualmente fue elaborada durante toda la última década con aportes de miles de argentinos, mostrando también la utilidad del sentimiento patriótico en los tiempos de crisis. Por eso patrones, políticos, policías y militares, cantan el himno emocionados y nos hablan de la defensa de la patria. La tarea es, entonces, empezar a reconocer esta farsa. No hay intereses nacionales para el proletariado. El Estado NO somos todos. Son solo ellos. Y contra ellos estamos.

MEMORIA: EL PRIMER ACTO DEL 1° DE MAYO EN ROSARIO Y VIRGINIA BOLTEN

El 1º de Mayo es una fecha emblemática para los oprimidos, humillados y ofendidos de la Tierra. En esta fecha de 1886 los trabajadores de EE.UU., muchos en las filas anarquistas, realizan una huelga general, acordada el año anterior, en reclamo de las 8 hs. de trabajo. Como consecuencia de esta acción, el 20 de agosto de 1886 la justicia burguesa condena a ocho trabajadores a la horca. A partir de este momento y en todo el mundo esta fecha se convirtió en un día de lucha y solidaridad.
En el año 1890, se realizaron simultáneamente actos en Chivilcoy, Bahía Blanca, Buenos Aires y Rosario. En esta ciudad, la plaza López fue el lugar elegido para la concentración del primer acto conmemorativo del 1º de Mayo. Ese día desde las 11hs los manifestantes se fueron acercando al lugar, portando carteles “negros con letras rojas”, uno de ellos con la inscripción: “1º de Mayo de 1890 - Fraternidad Obrera Universal”, llevado por Virginia Bolten. La columna de 1.000 manifestantes, partió custodiada por seis bomberos a caballo con sus Remington. Algunos de los grupos que promovieron y participaron del acto fueron: El Errante, Náufragos de la Vida, El Vencedor Cosmopolita y La Venganza Será Terrible, entre otros. Por la lluvia la manifestación tuvo que cambiar el recorrido original  y tomar por la calle Comercio (Laprida) hasta Mendoza, luego siguió por la calle Buenos Aires y desde allí hasta la plaza 25 de Mayo, cuyos contornos recorrieron siguiendo por Córdoba, San Martín, San Luis, Entre Ríos, hasta Urquiza, y se congregó en la quinta Hutteirnan. En ese sitio diversos oradores expresaron las demandas proletarias en varios idiomas. Para algunos investigadores fueron siete los disertantes, entre ellos Domingo Lodi, Juan Ibaldi, Guillermo Schutlze, Alfonso Jullen, Rafael Torrent, Paulino Pallas y Virginia Bolten.
Virginia Bolten fue una destacada militante anarquista. En 1896 editó La Voz de la Mujer, un periódico financiado con su trabajo como operaria de la industria del calzado. Constituido en el primer órgano informativo dirigido por mujeres para mujeres, su slogan era por demás de elocuente: “Ni dios, ni patrón, ni marido”. Pequeño, semiclandestino y efímero, su lema “Aparece cuando puede” habla de las dificultades para editarlo. Se publicaron sólo nueve números. En 1901 fue detenida por distribuir propaganda anarquista entre los trabajadores de la Refinería Argentina y fue testigo del asesinato de Cosme Budislavich. En 1904 se trasladó a Buenos Aires y formó parte del Comité de Huelga Femenino. El alzamiento cívico-militar del Partido Radical de 1905 fue el argumento para reprimir a las bases más combativas de los trabajadores. Aunque el anarquismo no participó en la revuelta, sus militantes fueron arrestados, perseguidos y hasta deportados. Bolten fue arrestada junto a su compañero uruguayo Márquez, quien sería expulsado a su país de origen. En 1907, Virginia participó en la huelga de inquilinos como parte del “Centro Femenino Anarquista”. Allí, fue detenida y se le aplicó la Ley de Residencia al hacerse pasar por uruguaya, lo que le permitió reunirse junto a su marido y sus pequeños hijos. Se radicó definitivamente en Montevideo donde vivió aproximadamente hasta 1960.

RESEÑA: ACTO ANARQUISTA EN ROSARIO

El pasado martes 1° de Mayo, se realizó, como es habitual desde hace ya varios años en la ciudad, el tradicional Acto Anarquista en la Plaza Montenegro, en conmemoración a dicha fecha. Más de un centenar de personas se dieron cita a esta jornada de reflexión y agitación, tan significativa para los explotados y oprimidos del mundo entero, que tiene una consigna invariante: “1° de Mayo Anticapitalista, Internacionalista y Revolucionario”.
Entre banderas negras y puestos de propaganda, se dio comienzo al acto con la intervención de un compañero de Buenos Aires, quien hizo un resumen del estado actual de los compañeros griegos presos y en huelga de hambre, como así también de los compañeros detenidos en Chile.
Posteriormente se sucedieron las oratorias de los compañeros, que giraron en torno a los orígenes del 1° de Mayo, continuando con la situación actual de tensión y descontento social a lo largo y ancho del mundo, para finalizar con una crítica concreta a este sistema de dominación y explotación que es el capitalismo, y su guardián el Estado. Finalmente, con las estrofas de “Hijos del Pueblo” se dio por terminado el acto, que se desarrolló en un ambiente cálido y fraterno. Desde aquí nuestro saludo a todas y todos los que asistieron y participaron: ¡Nos vemos en las calles!
¡Viva el 1° de Mayo!
¡Viva la Anarquía!

ROSARIO SE PONE LA GORRA

A las más de 100 cámaras vigilantes dispuestas por la ciudad (ver nros. anteriores), se suma ahora la salida a la calle de las Tropas de Operaciones Especiales (TOE) para “combatir la inseguridad”. También, se suben policías al transporte público y la lista sigue y sigue... Sigue el narcotráfico, la trata de personas y la propiedad privada para justificar la existencia de estos tentáculos del Estado. Santa Fe tiene el orgullo de ser la policía más asesina del país, con uno de cada tres efectivos con denuncias de corrupción, ¡y vamos por más! Desde Rosario, aportaremos nuestro granito de arena para mantener dicho título.