jueves, 1 de octubre de 2026

ECO-NACIONALISMO

En este boletín acompañamos las luchas socioambientales de los últimos años en Argentina participando, difundiendo y reflexionando. Publicamos diferentes artículos, emisiones de Temperamento Radio, el documental Humo. Reflexiones más allá de las quemas (2020) y el libro Plomo y Humo. El negocio del Capital (Lazo Ediciones, 2022).

Recientemente, las manifestaciones y el descontento sobre estas cuestiones parecen haber tomado una impronta más definida. Ya más cerca de los partidos políticos, del posibilismo institucional y del patriotismo. Las variantes más independientes se han visto reducidas o se plegaron a las mayorías. ¿Qué ha pasado? ¿Se han encontrado en un callejón sin salida? ¿En un impasse? ¿O simplemente han virado su política hacia un gran frente para desgastar a Milei y enfrentarlo democráticamente? Al respecto hay otras preguntas que nos gustaría dejar planteadas para continuar el debate:

• ¿La oposición a grandes proyectos mineros que sí o sí requieren de capital extranjero para su desarrollo no es parecida a la defensa de la “pequeña” burguesía local?

• Estos movimientos que parecen heterogéneos tienen como premisa la defensa de la soberanía, entonces ¿qué harían si las montañas o los glaciares quisieran ser explotados por empresas locales, o “mejor” aún por el Estado?

El ecologismo nacional, cada vez más constituido como parte del amplio “frente contra Milei” comienza a responder las preguntas. Las grandes movilizaciones callejeras de «no es no» han optado por la “defensa de los recursos naturales” acompañadas del reclamo de “soberanía nacional”.

Es normal que en un país como Argentina exista una fuerte “defensa de la Naturaleza”, debido a su producción primarizada y su dependencia de la renta. Es decir, una economía nacional que concentra sus esfuerzos en extraer y exportar materias primas de su propio territorio sin darles un proceso de transformación industrial avanzado. La defensa de esta economía plantea diferentes formas de concebir la Naturaleza: sacralizándola (como Pachamama, por ejemplo) de una manera cuasi religiosa para reducir al mínimo la intervención humana o bien explotándola al máximo (como recurso natural). Ambas formas, aunque opuestas en apariencia, en muchos casos conviven y se complementan, dificultando unas explotaciones y potenciando otras.

Nos preguntamos entonces, en ambos casos, a qué intereses económicos responde esta dinámica. Sospechamos que es la reproducción del modo de producción capitalista con sus propias tensiones lo que se está manifestando en estas diferentes expresiones ecologistas. La Naturaleza, categoría amplia e incluso ambigua, es entonces definida en función de intereses sociales y políticos. Generalmente el ecologismo parte de ese punto ciego. Consideramos necesario continuar profundizando en cómo nos reproducimos como especie y en la relación con nuestro entorno bajo el modo de producción capitalista. Estas inquietudes que podían aparecer de manera incipiente en los movimientos sociales han claudicado progresivamente frente a las visiones meramente soberanistas.

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En una nueva emisión de Temperamento compartimos parte de la historia y crítica al Ecologismo, así como también algunas reflexiones sobre el marcado perfil nacionalista de las últimas movilizaciones socioambientales en Argentina. Disponible en nuestro canal de Youtube, Archive y Spotify.

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