martes, 4 de septiembre de 2018

EL AVANCE EVANGELISTA

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El debate en los parlamentos por la despenalización del aborto, pero más aún el debate en la calle y en los hogares visibilizó el avance sigiloso de los cultos evangélicos. El énfasis en la responsabilidad de la Iglesia católica argentina de la victoria de los senadores pro–aborto clandestino desestima la participación de los evangelistas en todo esto.

El sábado previo a la votación en el Senado hubo una masiva manifestación en Buenos Aires, más precisamente en el Obelisco, y allí su presencia no fue como apéndice de los católicos, fueron protagonistas en la calle, con su comunicado oficial y sus oradores. Luego, el día de la sesión, tuvieron a su cargo el escenario principal de los pañuelos celestes y los muñecos de bebés atados en palos, en torno a la hipócrita consigna de «salvemos las dos vidas».

Dicho comunicado rezaba: «Senadores y senadoras de la nación, en sus manos está la decisión más importante de su mandato. No importa cuál sea su ideología política, en esto se trata de cruzar la línea entre la vida y la muerte. Para el pueblo evangélico aquí representado esta línea es no negociable y sabremos tener en cuenta vuestra decisión en el momento en que nos toque votar.»(1) Y sobre los colores patrios una bandera advertía: «Ustedes voten a conciencia que nosotros votaremos a memoria».

Los evangélicos no tienen mucho que negociar, ya están “separados” del Estado, no dependen del presupuesto estatal porque se autofinancian.

«Tomamos mucha conciencia de lo que significa nuestra participación en la sociedad, mucho más que antes», dijo Walter Ghione, pastor del Movimiento Pentecostal.(2) Y agregó: «Hubo un cambio cultural en nuestras iglesias», destacando el «protagonismo social que tenemos en los sectores más vulnerables, con mayor presencia que la iglesia católica pero que siempre hemos sido despreciados por el Estado, nunca nos han dado participación». «Hoy tenemos que ganarnos esos lugares de decisión y la única manera es haciendo política», advirtió el pastor.(3)

Ha trascendido que ya han tenido contacto con Amalia Granata, que podría encabezar la lista a diputados provinciales en Santa Fe. Granata, además de ser un personaje televisivo desde hace años, ahora se destaca por sus discursos contra el movimiento de mujeres y por su defensa acérrima del aborto clandestino, pero cabe recordar que en su debut electoral, en las elecciones pasadas, como candidata a diputada nacional sacó 60.000 votos.

«Si al conocimiento que tiene Amalia le sumamos el aparato evangélico para la militancia y fiscalización podemos ser una gran sorpresa». Ghione reconoció, incluso, que hay consenso para que los domingos de elecciones se suspendan las reuniones de fe en los templos para que los fieles puedan fiscalizar.

El compromiso que tienen sus seguidores es la envida de cualquier cura católico y de cualquier partido político. Son una clara expresión del trabajo de base y territorial. Por estas tierras, los evangelistas son las primeras generaciones que han elegido esta fe, y no se trata de una transmisión de tradición obligatoria como sucede entre los católicos, quienes en su mayoría se reconocen a sí mismos de esa manera pero en verdad son muy pocos los consecuentes.

El cristianismo evangélico representa a más del 13% de la población argentina. Solo en Rosario, los domingos reunen a 170.000 fieles en 700 congregaciones dispersas en toda la ciudad, a algunas concurren entre 10 y 20 personas y en las más importantes más de 10.000.

Y no van a ser los protagonistas de la cuestión social, ya lo son. Tienen una llegada impresionante, permanente y personalizada en los barrios de todo el país, en las cárceles, donde acumulan fieles y dinero, incluso entre los “pueblos originarios” y en las pantallas de los televisores de todos los sistemas de cable.

Son quienes en toda América Latina y Estados Unidos intentan frenar la rabia de los pobres en cada estallido social. Son quienes bendicen las guerras imperialistas o, mejor dicho, las últimas invasiones imperialistas.

Hagamos un poco de memoria. En noviembre del año 2003 Franklin Graham visitó la ciudad de Rosario, llenando dos días consecutivos el estadio de Rosario Central con su Festival de la esperanza. En su recorrida por los medios de comunicación locales hacía una defensa encarnizada del ataque a la población en Irak y una defensa devota del entonces presidente de Estados Unidos George W. Bush, de quien era su asesor espiritual. Predicaba también un odio contra los islámicos y señalaba su religión como «perversa».
Caben recordar los delirios mesiánicos de aquel genocida: «América triunfará ante la adversidad porque es la voluntad de Dios», expresó durante la última campaña presidencial. «Estados Unidos ha sido bendecido gracias a nuestra fe en Jesús. El mundo entero tiene puestos los ojos en nuestro país y espera que nosotros los guiemos por el camino de la moral».

Ya el padre de Franklin, el célebre Billy Graham, estuvo por Rosario en 1962 y 1992. Y fue consejero espiritual de Richard Nixon, presidente de Estados Unidos entre el 69 y el 73, época en que acontecían, no por casualidad, las matanzas militares y paramilitares en América Latina, y los bombardeos con napalm en Vietnam. En una carrera de 60 años, se estima que predicó personalmente a 215 millones de personas en sus más de 400 cruzadas, transmisiones simultáneas y reuniones, en más de 185 países. Sin descuidar que llegó a otros millones más a través de la televisión, el cine, internet y 34 libros.
Su caso es uno entre otros. Solo por esta región se encuentran otras multinacionales como la Iglesia Universal del Reino de Dios (los «Pare de sufrir»), Asambleas de Dios y la Iglesia Evangélica Misionera (los locales de Canal Luz).

«Desde el inicio de la nueva crisis mundial capitalista y del viraje neoliberal asociado a ella, las comunidades religiosas comenzaron a economificarse con una determinación endiablada. –Señala Robert Kurz(4)–. Las grandes iglesias se consideran cada vez más como prestadoras de servicios en las cuestiones de dar sentido a la vida, vender consuelo y consejos edificantes como MacDonald’s vende hamburguesas o Beate Ushe lencería provocativa. Y las tenebrosas sectas evangélicas, que a partir de los EE.UU. llevan sus misiones al tercer mundo, se organizan como conglomerados transnacionales, en lo que por cierto se asemejan a la organización terrorista Al Qaeda. Por todos lados las congregaciones son objeto de racionalización, como la Volkswagen, y se exploran los mercados de la fe, tal como los mercados de tabletas de chocolate o de minas anti–personales. El marketing es todo en un mundo que ha conseguido transformar incluso a dios en una mercancía y resucitarle del sepulcro como cadáver ambulante.
De este modo, después de que la religión se haya amablemente economificado y se haya lanzado a los brazos del espíritu de la época, ahora los economistas se apuran en convertir, con igual delicadeza, su materia en religión. Se acuerdan con gratitud del estudio de Max Weber publicado en 1905 sobre la conexión interna entre capitalismo y protestantismo.»

La referencia a Weber es de su ensayo La ética protestante y el espíritu del capitalismo, donde desarrolla con profundidad los orígenes y el desarrollo histórico de la ligazón entre ambos. La ética protestante favoreció la búsqueda racional del beneficio económico sin condenar la obtención de riqueza sino su disfrute, considerando el trabajo no como medio sino como un fin en sí mismo y una manera de alabar a dios, promoviendo el ascetismo, la especialización y la perpetuación individual en profesiones.

Así que no se trata de dinosaurios sino de burgueses. Y tampoco estamos en la Edad Media, vivimos en un capitalismo democrático. Comprendamos dónde estamos, porque de lo contrario uno u otro encantador charlatán va a adornar con sermones, discursos o consignas este podrido presente.

En el fondo, poco importa si son católicos o evangelistas, si son religiosos o laicos, si en última instancia nos mandan a trabajar o nos echan según sus beneficios, nos llaman a votar para suponer que participamos en sus decisiones, y nos someten a que nos comportemos de acuerdo a sus mandatos, para que a fin de cuentas rechacemos una vida mejor en el más acá para esperarla en el más allá.

Notas:
1. Documento Salvemos las dos vidas.
2. Los evangelistas tomaron nota de su poder y preparan un frente electoral, Fabricio Navone 11/08/2018
3. En Rosario, no podemos olvidar que el primer pastor evangelista que logró conseguir una banca en el concejo deliberante lo hizo de la mano del partido de izquierda Ciudad Futura. Todo un logro del progresismo al estilo Podemos y Syriza, con pinceladas locales de kirchnerismo y autonomismo.
4. La resurrección economística de la religión. Neues Deutschland, Berlín, 2004.

CUIDAR Y PROTEGER

«Una de las peores cosas que se le puede hacer a un ser humano es tratarlo como si existiera solo para ser protegido» (Gilles Dauvé, Por un mundo sin orden moral)

El cuidado surge del impulso vital.
De la profunda necesidad del acompañamiento. De aquello irrefrenable de sentir a los otros en nosotros.
El cuidado es el abrazo, la confianza, la semilla. El Estado no puede cuidar. Las máquinas no cuidan.

Proteger implica dar cobertura por algo que el protegido no puede hacer por sí mismo.
La protección sucede a la desposesión y la profundiza.
No se protege al débil, se protege al debilitado.
No se protege al vulnerable, se protege al vulnerado.

La protección es racionalidad.
La protección implica sumisión y entrega.
Es el médico que se adueña de los cuerpos a los que trata y de los que requiere entrega total. Es el asistencialismo que sobreviene al despojo, es el derecho encubriendo la injusticia. Es la falsa seguridad para los saqueados de libertad, es la caridad sobre el desposeído.
Es la acción que sigue a la victimización de mujeres y niños.
Es la acción que sigue a la victimización de la naturaleza.
Es la objetivación misma de lo humano.
Es el encierro como libertad.
Es la prohibición disfrazada de cuidado. 

La protección es una de las formas del control. La cárcel se justifica como seguridad social, como protección y recuperación para el detenido. La escuela es proclamada como el lugar donde a los pibes se los protege de la calle. El trabajo protege de la mala vida.
Las “buenas” políticas públicas nos protegen de las crisis.

El Estado se protege esclavizando, pero también se protege protegiendo.
El Estado dice que nos protege cuando mata. Dice que mata para protegernos.
No hay contradicción alguna porque de eso se trata la protección.
De la tutela, la vigilancia, la cooptación, la violación.
Cuando el Estado protege, lo hace para protergerse a sí mismo.

El Estado no cuida, no puede hacerlo.
Las máquinas no cuidan.
Las máquinas no saben qué es el cuidado, ni podrán saberlo.
Ese es un elemento fundamental. La protección tiene un límite. Somos ese límite.
El Estado no puede cuidarnos. Nosotros sí.

CARTA DE DIEGO PARODI

Siempre quise cambiar el mundo, a pesar de que las personas me decían «es imposible». Sin importarme me lancé al vacío. Conocí muchos mundos diferentes, me encontré con el instinto, me guiaba, era una idea a la cual identificaron anarquía, que significa sin gobierno, sin ley, que significa libertad, solidaridad, apoyo mutuo, respeto, que es una fuerza rebelde que se subleva ante una clase de poder opresor. Esta idea es un mundo más libre, lo contrario al mundo que me negaba a aceptar. En el camino conocí otros soñadores de un mundo mejor que dejaron de creer en lo imposible para creer en las posibilidades. Qué hubiera sido de un mundo soñado sin aquellos que se arriesgaron a vivir libres, sin aquellos atrevidxs que no hicieron caso a lxs conformistas, a lxs derrotistas, a las autoridades, a las religiones, a la caja boba, a las reglas y el orden, a los límites, a los mandatos, a las verdades impuestas, a lxs psiquiatras, a las estadísticas.

Son las 22 hs de un día lunes, estoy encerrado en la celda de la cárcel por ser un atrevido en creer en un mundo mejor. ¿Cuántas siguen resistiendo al peso de los muros? ¿cuántos siguen resistiendo en la calle la represión cotidiana? ¿cuántos fueron asesinadxs, cuántos libros quemaron por creer que la tierra no es el centro del universo? Esos libros y seres voy a amar y cuidar, y por ellxs luchar, sé que ellxs lucharán por mí, ellxs son la posibilidad, ellxs portan el mundo que soñaron, nosotrxs portamos el mundo y si no nos cuidamos entre nosotrxs ¿quién nos va a cuidar?(...)

* Extracto. Julio/Agosto 2018. Desde la cárcel de Marcos Paz (Buenos Aires). Secuestrado por el Estado argentino el 14 de diciembre de 2017 en las calles de Capital Federal.

VAN A REPRIMIR PERO NO PUEDEN PARARNOS

Una vez más la guerra es la paz. Las fuerzas armadas se concentran en la Patagonia bajo el nombre de Comando Unificado, e incluso sin nombre, cualquier pretexto es útil para la militarización.

Y ahí estaban en Neuquén, en los techos y en el suelo de la dependencia de Gendarmería. Dispararon balas de goma con la brutalidad que solo ellos saben desplegar. El objetivo: una manifestación en memoria de Santiago Maldonado. Cuando la gente llegó al edificio de Gendarmería gritaron y recordaron otras represiones y otras víctimas. Una vez más, pasado y presente se perpetuaron bajo el signo del terror y la lucha social.

En La Plata reprimieron a trabajadores del Astillero Río Santiago y no mataron porque los explotados supieron resistir con fuerza. Cinco personas detenidas, heridos, cabezas rotas, un embestido por una patrulla, pero los atropellados somos todos.

En Punilla, Córdoba, avanzó la policía defendiendo el proyecto de la autovía de montaña. Esta autovía de casi 2.000 metros es parte de la increíble cantidad de devastaciones que está generando el Plan IIRSA en el Cono Sur.

Luis Chocobar, el policía que asesinó a Juan Pablo Kukoc, de 18 años, se reincorporó a las Fuerzas.

La represión también se reforma y las Fuerzas Armadas se están reorganizando para «ejercer la custodia de objetivos estratégicos». Se inauguró en la Quiaca un aguantadero militar con una primera tanda de 500 soldados que ascenderá a 3000 para fin de año.

Premio a los que reprimen y castigo a los que luchan, eso y no otras cosas es lo que vamos a seguir viviendo hasta que paremos la represión.

En Neuquén se violentó una conmemoración, un ejercicio de memoria sobre un compañero caído en lucha. En Córdoba a quienes intentan detener la devastación de la tierra.

El Estado se está endureciendo para reprimir y estigmatizar cualquier movimiento de protesta. Tanto a los que se proponen “democratizarlo” para salvarlo, como a los sectores combativos. A Santiago Maldonado y Rafael Nahuel intentan presentarlos como un aviso de lo que puede pasar a quienes navegamos contra la corriente por el mar muerto del Capital.

Quieren meter miedo, porque buscan su estabilidad en esta crisis imparable. Y con los debates de reformas y la propaganda mediática permanente, buscan forjar la unidad del partido del orden.

ESTADO ASESINO

Hace casi seis años, el 23 de diciembre de 2012, el Estado asesinaba a Florencia “la China” Cuellar de 23 años, la última de nueve asesinadas en el mismo penal. Presa en la Unidad IV del Complejo Penitenciario de Ezeiza. Por crear lazos de solidaridad fuertes con sus compañeras, por proponer una biblioteca para el pabellón, por señalar los atropellos que se sufren cotidianamente en la cárcel. Por eso la mataron a golpes, e hicieron trascender el caso como un suicidio cuando el cuerpo estaba lleno de moretones. Al día de hoy, sigue sin haber ninguna respuesta por parte del Servicio Penitenciario Federal y el Poder Judicial a los pedidos de esclarecimiento.

Su padre, Alfredo Cuellar, fue secuestrado tres veces, y en una de ellas dado por muerto. Pero sigue luchando. El viernes 17 de agosto visitó Rosario para la jornada Democracia, represión y cárcel*, en la cual nos contaba que «el miércoles mataron a un amigo de mi hija, “el Bocha”». A Cristofer Rego, “el Bocha”, lo mató la Prefectura por la espalda porque no se detuvo con su automóvil en un control vehicular. Ocho prefectos limpiaron la escena para que parezca un robo. Pero un testigo, amigo de la familia, los denunció. Hoy se encuentra amenazado de muerte.

Ese mismo viernes, además de Alfredo, estuvieron presentes en la jornada Silvia Rosito y Cristina Gramajo (madres de dos de los 7 de Pergamino), Mónica Alegre (madre de Luciano Arruga) y Karina “la Galle” Germano (ex–presa política).

Seguramente algunos insensibles oportunistas intentarán hacer del Bocha una bandera solo porque se oponen a Macri y a Bullrich, pero como no se oponen a los gobiernos anteriores no mencionarán a los Luciano Arruga, ni a las China Cuellar. Podríamos nombrar asesinados entre una alternancia de gobierno y otro hasta el cansancio. Quienes impulsan muchas veces ese reparto de cifras son nada más ni nada menos que quienes tienen las manos limpias porque aún no pudieron ser gobierno. Pero es una verdad incuestionable que el terrorismo de Estado cada 4 años cambia de gerencia.

La madre de uno de los pibes calcinados en la comisaría 1ra de Pergamino lo dijo bien claro: «El Estado está para protegerse, no para protegernos».

* El registro de esta jornada se puede ver completo en Youtube. Charla: Democracia, represión y cárcel (17/08/2018).

ACTUALIDAD DE LA LUCHA MAPUCHE

El sábado 25 de agosto a las 17 hs más de 20 efectivos de la Policía Federal irrumpieron en el domicilio donde el Lonko Facundo Jones Huala cumplía prisión domiciliaria desde el 27 de julio de este año. Lo arrancaron a golpes de la casa de su abuela y se lo llevaron detenido sin mediar palabras, ni notificar por horas su paradero. Más tarde, se conoció que había sido trasladado al pabellón 6 de la unidad número 14 de Esquel donde lo retendrán hasta concretar su extradición a Chile.

El motivo de este nuevo atropello al compañero Facundo es que el día 23 de agosto la justicia argentina ratificó su extradición a Chile, proceso por el cual ya había sido juzgado en el año 2016 y declarado nulo. Asimismo, la resolución del tribunal se fundamentó en la existencia de «peligro de fuga», por lo cual debía ser revocada su prisión domiciliaria. Una muestra más de que las leyes son solo palabras escritas al servicio del poder, cuando se trata de castigar y amedrentar a los compañeros en lucha.

Por otro lado, el verdugo Gustavo Villanueva continúa persiguiendo a Fausto Jones Huala y Lautaro González, los declaró en rebeldía y los está intentando encarcelar, encubriendo a los prefectos que el 25 de noviembre dispararon sin asco en la lof Lafken Winkul Mapu.
El cabo Francisco Javier Pintos y los mercenarios del grupo Albatros siguen en funciones. Rafita muerto y los mapuche reprimidos.

Al cierre de esta edición (04/09) se realizó en Esquel la segunda audiencia preliminar donde el grupo Benetton acusa de usurpación y abigeato a compañeras y compañeros de Cushamen. Por la mañana al no trasladar desde la U14 a Facundo Jones Huala, se decidió un cuarto intermedio. En ese momento, con la excusa de ser notificado, Matias Santana fue detenido a golpes. Largándolo hacia la tarde. Finalmente Facundo fue trasladado para dar comienzo a la audiencia.

Matías afirmó: «Esto no es mas que la persecución, el hostigamiento que vive nuestro pueblo cotidianamente. Así es como nos responde el Estado, asi es como nos responde el poder judicial, político, inclusive policial. Sacándome de una audiencia a los manotones, esposado. Pero bueno esta es la lucha que tenemos que dar cotidianamente los mapuche y vamos a seguir firme en esto».

NO HAY ACCIDENTES, HAY DESIDIA

El pasado 3 de agosto en Moreno, provincia de Buenos Aires, por una fuga de gas seguida de explosión en una escuela pública murieron dos trabajadores: Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, vicedirectora y portero del establecimiento respectivamente. El mismo día en Rosario, Héctor Solís de 35 años y obrero de la construcción caía por la mañana desde el cuarto piso de un edificio que se está construyendo en Balcarce al 1400, muriendo por la tarde en el hospital.

No hay accidentes laborales. Hay desidia y desprecio de los patrones, sea este un particular o el mismísimo Estado. Murieron tratando de ganarse la vida. Estos “accidentes” son responsabilidad absoluta de quienes mantienen y se benefician de este orden capitalista: patrones, empresarios, sindicalistas y gobernantes. Ellos son quienes calculan las pérdidas en dinero, se rompa una maquinaria, se pierda una licitación, pierdan un juicio o se muera un trabajador.

Habrá capataces más cuidadosos que otros, gobernantes más o menos demagogos, sindicalistas más o menos paternalistas, pero todos están al servicio de la ganancia particular y del Capital en general.

Las tres muertes acá nombradas eran evitables. Sin embargo, así funciona esta sociedad. ¿Quién iba a evitarlas? ¿Quienes no se juegan el pellejo en eso? ¡Jamás!

Una lista del sindicato puede acusar a otra, pero ambas están de acuerdo en lo esencial: conservar las ganancias del patrón, someternos a laburar y sacar su tajada. No nos olvidamos cuando hace algunos años en un “accidente” ocurrido en pleno centro de la ciudad, y en pleno boom inmobiliario rosarino, un montón de trabajadores de otros rubros nos acercamos a ver qué había pasado y la patota de la UOCRA cayó a dispersarnos y a gritar que «acá no pasó nada». Y mucho menos olvidamos los ajustes de cuenta con los trabajadores de la construcción que realmente quieren luchar por su fuerza de trabajo, de los asesinatos y aprietes de norte a sur.

Los futuros candidatos y su séquito de votantes pueden responsabilizar a Vidal y a Macri por lo ocurrido en Moreno, y no están equivocados, sin embargo, una cosa es responsabilizarlos y otra es ocultar la responsabilidad de clase tras dos o tres nombres y apellidos. No sirve atacar individuos sin atacar su rol social. Es cierto que la injusticia no es anónima, tiene nombre y dirección, pero cambiarle el rostro y mudarla no acaba con la injusticia.

El malestar y la necesidad que padecemos quienes trabajamos, las situaciones de precariedad y peligro a las que nos vemos sometidos nos fuerzan a tomar conciencia de la sociedad en la que estamos y a la cual contribuimos día a día a mantener. De nosotros depende ampararnos en personajes que nos llevan a diversos callejones sin salida o comenzar a pensar y explorar otras posibilidades. No confundamos la defensa de la fuerza de trabajo con la defensa de la fuente de trabajo. No defendamos la ganancia de los explotadores. No confiemos en quienes viven de nuestro esfuerzo.


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